lunes, 13 de febrero de 2017

LA OBESIDAD EN NUESTRAS MASCOTAS

Al igual que sucede con las personas, cada vez es mayor el número de perros y gatos que padecen sobrepeso u obesidad en los países occidentales.

La obesidad no es una enfermedad en sí misma. Básicamente es un exceso de grasa corporal, una condición física que facilita que se desarrollen patologías como la diabetes, enfermedades de los huesos y las articulaciones, respiratorias, urinarias e incluso problemas dermatológicos. Está demostrado que los animales con sobrepeso tienen menor esperanza de vida que aquellos delgados o que se mantienen en su peso ideal. Además, también aumenta el riesgo de complicaciones en procesos quirúrgicos y anestésicos.

Pero, ¿a qué se debe el sobrepeso?

Los animales domésticos que, como tales, viven en nuestras casas, no gestionan su alimentación de la misma forma que lo harían en estado salvaje. Así que, como propietarios, somos 100% responsables de su condición física.

Seguramente a todos nos resulta habitual la escena del perro pidiendo bajo la mesa a la hora de comer. Lo que él entiende son estímulos, en este caso olfativos, de comida rica casera. No gasta energías en ir a cazar a su presa. Cae, como muchos de nosotros, en las redes de los aromas y sabores intensos de la comida cocinada. Y en muchas ocasiones es pobre en nutrientes pero tiene un mayor porcentaje de grasa, proteínas y azúcares del que tienen los alimentos equilibrados específicos para ellos.

Pero también hay perros y gatos que únicamente comen su alimento y, sin embargo, tienen sobrepeso. En general, se mueven poco. Ya no son animales salvajes que viven a la intemperie persiguiendo y acechando a sus presas. Son mascotas de interior, que disponen de su alimento sin esfuerzo alguno. Muchos de ellos comen a demanda. Puede que incluso vivan en un entorno con pocos estímulos lo que hace que coman más. Y, desde luego, más de lo que deberían.
Aunque hay fármacos, como los corticoides, o enfermedades hormonales que pueden producir sobrepeso, la principal causa de obesidad es la sobrealimentación. Es decir, el organismo ingiere más calorías de las que gasta. Luego, el exceso de energía se almacena en forma de grasa.

¿Cómo saber si nuestra mascota tiene sobrepeso?

A veces los propietarios no nos percatamos de que nuestro animal tiene sobrepeso. Se trata de un proceso lento y progresivo por lo que suele pasar desapercibido. 

Muchas veces nos preguntamos cuánto debe pesar nuestra mascota y buscamos tablas en función de la raza, el tamaño... Sin embargo no existe un valor promedio ya que hay mucha disparidad de tamaños y conformaciones entre los gatos y los perros.

Existe una forma fácil y bastante fiable de averiguar si nuestro peludo tiene sobrepeso. Lo único que hay que hacer es palpar sus costillas, con suavidad. Deberían palparse sin dificultad, notando una fina capa de tejido entre ellas y la piel. Si tenemos que hacer presión para percibirlas, es probable que nuestra mascota sea candidata a una dieta de adelgazamiento. 

OPERACIÓN  BIKINI

Cuando proponemos una dieta adelgazante para nuestra mascota, nos marcamos un objetivo: reducir su peso entre un 1 - 2% a la semana.

Se utilizan dietas especiales, equilibradas, que combinan un aporte reducido de calorías con un incremento de otros nutrientes como vitaminas y minerales, para prevenir carencias, y proteínas para evitar la pérdida de masa muscular. Suelen incluir ingredientes con efecto "quema grasas" y fibra para aumentar la sensación de saciedad. Es imprescindible pesar la cantidad diaria de acuerdo con el veterinario.

Muy importante: eliminar completamente las "chuches” y cualquier "extra". Los premios no deben suponer más de un 10% de la ración diaria. Y cuanto menos energéticos, mejor. Os sorprendería lo que puede llegar a gustar un trozo de manzana o de zanahoria. Un gesto que suma día a día.

Una muestra del poder calórico de las chuches más habituales
para un perro de tamaño pequeño

El cambio de dieta no debe ser radical. Mezclaremos el nuevo alimento con el antiguo de forma gradual durante 4 ó 5 días. Es mejor dividir la ración diaria en tres o cuatro tomas. Con ello disminuye la sensación de hambre. Además, cada vez que se hace la digestión, el organismo quema calorías.

También es importante aumentar el ejercicio físico de nuestra mascota. No tanto por el consumo de calorías (que no es demasiado significativo) sino para mantener el tono muscular y favorecer su estado mental. Si se trata de un gato de interior será conveniente jugar con él durante unos minutos dos o tres veces al día y aumentar el enriquecimiento ambiental (ver entrada anterior). Si el que está obeso es nuestro perro, nada mejor que un buen paseo diario acompañado de juegos y carreras.

SEGUIMIENTO

El seguimiento va a ser el punto clave para el éxito del plan de adelgazamiento.

Es habitual escuchar en la consulta con tono derrotista: “Adelgazó un poco pero después ha vuelto a engordar”. Debemos pesar a nuestra mascota cada dos semanas. Así valoramos de forma objetiva la reducción de peso. Y según el resultado, modificaremos la ración aumentándola o disminuyéndola según sea necesario.
  
Una vez alcanzado el peso ideal, se puede volver a una dieta de mantenimiento o seguir con la misma dieta adelgazante, ajustando la cantidad, ya que se trata de dietas totalmente equilibradas.

Ser sobrealimentado y vivir obeso perjudica su salud y depende de nosotros corregirlo.

Centro Veterinario Travesía



Atardecer invernal en Cabo Home, con las Islas Cíes al fondo.
Una buena ruta de senderismo para pasear con vuestro perro.

martes, 12 de julio de 2016

TOS DE LAS PERRERAS

La tos de las perreras es una enfermedad canina similar a la gripe humana. Es muy contagiosa y el síntoma principal es, como su nombre indica, la tos. Hay varios gérmenes responsables de la enfermedad, tanto virus como bacterias, que actúan ayudándose unos a otros. Generalmente, el primero en actuar es el virus, que sensibiliza el interior de las vías respiratorias. Después, las bacterias se aprovechan de la situación y colonizan la mucosa afectada.

Se llama tos de las perreras porque el síntoma principal
es una tos seca y es más frecuente en colectividades

El período de incubación puede variar desde unos pocos días a algunas semanas. Tras él, virus y bacterias se diseminan por el aire cuando el perro afectado estornuda o tose. Así que el contagio se produce de forma rápida con o sin contacto directo entres los animales. Es frecuente en colectividades como casas con varios perros, criaderos, residencias caninas, exposiciones de perros, etc. Estas agrupaciones de perros ofrecen el entorno ideal para la propagación de la enfermedad, especialmente si existe una alta densidad de población o si llegan nuevos individuos. Tampoco es extraño que a partir de un perro enfermo se contagien aquellos que juegan con él en el mismo parque. 

Como hemos dicho, el signo principal es la tos, habitualmente seca, ronca, de aparición aguda, quizá asociada a cambios en la tonalidad del ladrido, secreción nasal y conjuntivitis. En ocasiones se acompaña de arcadas o vómitos aumentando el malestar de nuestra mascota.  

Algunos animales son más susceptibles que otros. Cachorros, razas braquicéfalas como los bulldogs, perros que padecen otras enfermedades respiratorias, animales geriátricos o aquellos que padecen enfermedades que pueden afectar a su respuesta inmune.

Algunas razas son más sensibles a la enfermedad como los Bulldogs o los Boxer

En general, se trata de una enfermedad autolimitante. Es decir, desaparece por sí sola en una o dos semanas. Sin embargo, cuando participa una bacteria un poco fastidiadilla llamada Bordetella bronchiseptica, puede durar más tiempo y ser contagiosa durante varios meses. El veterinario valorará si es necesario el tratamiento. En casos no complicados suelen emplearse antiinflamatorios y/o antittusivos. Pocas veces es necesario utilizar broncodilatadores o antibióticos. Por supuesto, siempre viene bien mantener a los perros en lugares limpios, bien ventilados, con una temperatura y humedad adecuadas.

En caso de ser necesario, el tratamiento suele ser sintomático,
para aliviar el malestar del perro

Aunque no son habituales las complicaciones, la tos de las perreras puede progresar hacia una bronquitis o, incluso, una neumonía. Todos los perros cuyos síntomas duren más de dos semanas a pesar de estar tomando un tratamiento adecuado, deben ser reevaluados por vuestro veterinario de cabecera. Sobre todo si hay otros signos que afecten a su estado general, como fiebre, problemas respiratorios, pérdida de apetito, etc.

Existen vacunas efectivas y seguras para prevenir la enfermedad

Como en todas las enfermedades infecciosas, lo mejor es prevenir antes que curar. Hoy en día, disponemos de vacunas efectivas y seguras. En nuestra clínica utilizamos una vacuna de administración intranasal (se echan unas gotas en cada orificio de la nariz). De esta forma se crean anticuerpos en la mucosa nasal, justo por donde entran los gérmenes, consiguiendo así una defensa eficaz y rápida. Si vuestra mascota va a quedar unos días en una residencia canina, pensáis asistir a una exposición de belleza o trabajo o se trata de una raza susceptible, os recomendamos vacunarla con antelación.
Vigo, Museo do Mar con las Islas Cíes a la entrada de la ría.

viernes, 12 de febrero de 2016

La epilepsia en el perro

La epilepsia es la enfermedad neurológica más antigua que se conoce. Se produce cuando un grupo de neuronas (células del sistema nervioso) emiten una descarga eléctrica masiva que envía señales equivocadas a los músculos de alguna zona del cuerpo o de todo el organismo. Como consecuencia de ello se produce rigidez muscular, contracciones y espasmos musculares, movimientos involuntarios de los ojos... En los casos generalizados puede haber incluso pérdida de consciencia.
Es una enfermedad que suele aparecer en animales jóvenes. Habitualmente entre los seis meses y los seis años de edad. Tiene un carácter progresivo. Es decir, con el tiempo, los ataques aumentan en frecuencia e intensidad si no se tratan de forma adecuada.
A pesar de la creencia popular, los ataques suelen darse en aquellos momentos en los que el animal está descansando o durmiendo, con una duración de unos segundos a tres o cuatro minutos.

Qué hacer cuando nuestro perro o gato tiene una ataque convulsivo
Aunque no es lo habitual, hay animales que manifiestan alteraciones de la conducta o comportamientos extraños previos al ataque. Intranquilidad, debilidad, salivación...
Un sitio oscuro y sin ruido para que pueda calmarse es lo mejor que podemos ofrecerle cuando han empezado las convulsiones. Alejarlo de objetos con los que se pueda golpear y colocarlo en un sitio bajo, mejor acolchado (su cama o una alfombra). Después, esperar a que se relaje y observar su recuperación.
No hay riesgo de que se muerda la lengua, pero sí puede orinar y/o defecar durante el ataque.
Grabar el episodio con un móvil es una buena forma de recoger información para el manejo posterior de la enfermedad y una buena herramienta para colaborar con el veterinario.

Cómo saber si mi perro o gato es epiléptico
El hecho de tener convulsiones no implica necesariamente que nuestra mascota tenga epilepsia. Hay que descubrir las causas de los ataques y en base a los resultados llegar al diagnóstico. También pueden ser provocados por otras enfermedades como, hepatitis, fallo renal, infecciones, tumores, malformaciones anatómicas o intoxicaciones.
Por lo tanto, el primer paso será una revisión veterinaria completa incluyendo una exploración neurológica. Análisis de sangre y orina son imprescindibles. En función de los resultados el veterinario puede proponer realizar más pruebas si lo considera necesario.
Al diagnóstico de epilepsia se llega por exclusión. Es decir, descartando el resto de las posibles causas, ya que no hay ninguna prueba que la confirme.

Cuándo empezar el tratamiento
La epilepsia no tiene cura, por lo que el perro puede continuar presentando convulsiones ocasionales aun estando bajo tratamiento médico. Así que el objetivo del tratamiento es disminuir la frecuencia y la intensidad de los ataques. Raramente se consigue eliminarlos del todo.
En general, se recomienda empezar a tratar al paciente cuando aparece más de un ataque en tres meses, cuando hay varios en un mismo día o cuando duran más de cinco minutos.
Existen varios medicamentos de eficacia demostrada en el tratamiento de la epilepsia. Cada uno con sus ventajas e inconvenientes. Cada tratamiento debe ajustarse a cada paciente por lo que se requiere una valoración periódica por parte del veterinario.

Cabo Vilán, en Camariñas. Un bonito sitio para pasear con
nuestros perros, siguiendo la ruta de los faros.

jueves, 26 de noviembre de 2015

10 consejos para que tu gato utilice su bandeja de arena

1. Si llevas a casa a un gatito por primera vez, debes vigilarlo todo el tiempo o encerrarlo en una habitación con su bandeja de arena hasta que el hábito de usarla esté bien arraigado.
2. Deberías tener tantas bandejas como gatos haya en casa más uno. Es decir, si tienes tres gatos, entonces lo ideal sería tener cuatro bandejas de arena en diferentes sitios de la casa.
3. Las bandejas deben ser amplias, que el gato quepa de pie sin problemas y, por supuesto, estables.
4. Puedes utilizar una bandeja cubierta, con puerta o sin ella. Aunque la mayoría de los gatos la prefieren descubierta o, como mucho, con marco.
5. Evita colocarlas en sitios ruidosos, con olores intensos o donde haya mucho tránsito de personas y/o animales. No es buena idea tenerla junto a la lavadora, la ducha, un radiador o en medio del pasillo. Tampoco debes colocarlas junto a la comida o el agua. (A nadie le gusta comer en el retrete).
6. Mantenla lo más limpia posible. Retira las heces al menos una vez al día, también la arena húmeda y cámbia la arena en su totalidad una vez a la semana si es necesario.
7. Evita limpiarla con productos de olores intensos. Utilizar para lavarla esa lejía con olor a pino no es una buena idea.
8. Hay varios tipos de arena y cada gato tiene sus gustos, pero el orden de preferencia de mejor a peor es el siguiente: arena fina aglomerante, sepiolita, perlas de sílice.
9. Al igual que con los desinfectantes, los gatos suelen preferir las arenas no perfumadas.
10. Si tu gato deja de utilizar la bandeja de la arena y orina y/o defeca en otros lugares, acude a tu veterinario. Podría estar enfermo o tener dolor.


miércoles, 22 de abril de 2015

Kiko tiene alergia (y II)

Kiko jugándose el pellejo en las rocas
del río Umia
En una entrada anterior os contamos la historia de Kiko, nuestra mascota. Vimos cuáles eran sus síntomas y cómo habíamos diagnosticado su dermatitis atópica. Una enfermedad alérgica caracterizada por el picor que produce. Finalmente, a través de un análisis de sangre, averiguamos que los causantes de su alergia eran tres tipos de ácaros. Ácaros del polvo y del almacenamiento, abundantes en nuestras viviendas.
Ahora vamos a explicaros cuáles son las opciones de manejo de la dermatitis atópica y, una vez pasado un tiempo razonable para valorar su eficacia, cuál es el tratamiento que a Kiko le ha dado resultado.

Lo ideal ante una atopia sería algo tan simple como evitar el contacto con los causantes de la alergia. En teoría. Porque en la práctica es mucho más complicado ya que la mayoría de las dermatitis atópicas en los perros se deben a ácaros del polvo y del almacenamiento y/o pólenes. Todos ellos abundantes en nuestros hogares y en el aire, prácticamente ubicuos.

Hay varias recomendaciones para disminuir la carga de alérgenos en las viviendas. Su eficacia no está muy clara pero siempre pueden ayudar:
- retirar alfombras, moquetas, cortinas y muebles con tejidos. Evitar juguetes de peluche.
- aspirar la vivienda al menos una vez a la semana con aparatos con filtros HEPA y, a ser posible, cuando el animal no esté presente.
- utilizar colchonetas antiácaros para nuestra mascota y lavarlas semanalmente a altas temperaturas.
- ventilar la casa a diario y utilizar deshumidificadores manteniendo la humedad ambiental por debajo del 50%. Una manera de reducir la humedad de la colchoneta de vuestra mascota es ponerla al sol durante un rato cada día.
- utilizar aerosoles acaricidas para el ambiente cada tres meses.
- evitar pasear por el campo durante las horas de mayor índice polínico (7 a 10 y 19 a 22 horas) y los días ventosos.
- evitar los paseos por zonas con hierba recién cortada y cerrar las ventanas de casa durante la noche.
- si lleváis a vuestra mascota en el coche y es alérgica al polen, cerrad las ventanillas.
- para reducir la exposición a ácaros del almacenamiento es conveniente utilizar sacos de pienso pequeños y almacenarlos en lugares secos o dar comida húmeda.

La siguiente opción de tratamiento consiste en regular la respuesta del sistema inmune del animal alérgico. Es lo que se llama terapia de hiposensibilización o inmunoterapia. Lo que conocemos como "la vacuna de la alergia".
En la entrada anterior explicábamos que la alergia consiste en una reacción exagerada del organismo ante determinadas sustancias que no deberían ser dañinas. Para la terapia de hiposensibilización se fabrica un medicamento (la vacuna) con las sustancias que provocan la alergia en cada paciente (alérgenos). Después, se le administra al animal empezando por dosis muy bajas para ir incrementándolas poco a poco. De esa forma, el organismo se habitúa a su presencia y modula su reacción. Prácticamente carece de efectos secundarios. Según los últimos estudios, aproximadamente un 70% de los perros atópicos mejoran de manera considerable con el tratamiento de hiposensibilización. Aunque algunos pueden necesitar hasta un año para percibir la mejoría.

Hay varias formas de administrar estas vacunas, pero básicamente se engloban en dos. Una de ellas es mediante inyecciones bajo la piel (lo habitual hasta hace pocos años) y otra es mediante su depósito en la mucosa oral. En este caso no se requiere el uso de agujas. Se colocan unas gotas del medicamento en el pliegue que forma el labio, dentro de la boca, y la mucosa absorbe el producto directamente. Ésta fue la forma de administración que escogimos para Kiko. Se llama terapia sublingual.
Vial de terapia de
hiposensibilización sublingual




Le administramos un par de gotas cinco días a la semana. De lunes a viernes. Y el fin de semana descansa. ¡Porque no le hace ninguna gracia que cada mañana le levante el labio para echarle dos gotitas de líquido!.

A las pocas semanas de empezar el tratamiento de hiposensibilización Kiko ya se rascaba menos y tras dos meses dejamos de administrarle oclacitinib para el picor.

Administrando la dosis diaria. Puede apreciarse que a Kiko no
le hace ninguna gracia.
Las alergias son enfermedades crónicas y, como tales, no tienen cura. Es necesario realizar un tratamiento más o menos continuado y siempre estar alerta ante recaídas o complicaciones. En los nueve meses que lleva tomando su vacuna, Kiko ha tenido un par de recaídas. Éstas pueden controlarse con tratamientos cortos con corticoides o oclacitinib.
Es importante mantener la piel en buen estado de hidratación y mejorar su capa grasa con alimentaciones especiales, ácidos grasos orales y/o tópicos, champuterapia, etc. Y siempre estar alerta ante la presencia de parásitos o infecciones.

En fin, Kiko ahora parece vivir más feliz o, al menos, más cómodo. Y yo, más tranquilo.´
Fervenza do río  Umia en Caldas de Reis. Un bonito sendeiro
para camiñar co voso can. Non apto para bicis nin carros de
bebé xa que hai un tramo bastante desfeito.
Centro Veterinario Travesía

martes, 28 de octubre de 2014

Mi perro Baloo tiene una Torsión ¿Qué está pasando?

1. Baloo, nuestro protagonista, y Shiva
Baloo, mi Gran danés, estaba muy contento esta mañana. Después de comer nos pusimos a jugar con la pelota y como lo vi un poco cansado le dejé descansar y me fui a hacer recados. Al volver, lo encontré asustado, respirando rápido y golpeándose la barriga con el hocico. Me asusté muchísimo. Decidí llevarlo a la clínica veterinaria. Tras examinarlo, me han dicho que tiene una torsión de estómago y que hay que estabilizarlo y operarlo. Tengo mil preguntas, ¿Cómo ha ocurrido? ¿Se va a curar?.

Débora, la veterinaria del Centro Veterinario Travesía, nos va a explicar qué ha pasado y nos ofrecerá las claves para evitar que vuelva a suceder.

2. Evolución esquemática de una torsión gástrica.
En la Dilatación - Torsión Gástrica se produce, primero, una gran distensión del estómago (se llena de alimento, líquido y gas -la dilatación-) y después un giro sobre sí mismo (la torsión) con riesgo para la vida.

Nosotros, como veterinarios, realizamos el diagnóstico gracias a la historia del paciente, examen físico y mediante estudios de diagnostico por imagen. Es de vital importancia que los dueños nos contéis lo que habéis visto porque nos dais muchas pistas.

El paciente normalmente presenta signos de nerviosismo, intranquilidad, mira o muerde su barriga, se coloca en posturas extrañas que indican dolor. A veces nos contáis que saliva o intenta vomitar pero no es capaz. Cuanto más tiempo pase el perro estará más débil, triste, con respiración acelerada y el abdomen hinchado.

Cuando palpamos el abdomen el perro manifestará dolor y al hacerle pruebas detectaremos gas en estómago. Haremos una radiografía para poder diferenciar si estamos ante una dilatación o ante una torsión y actuaremos rápidamente en consecuencia.  Tanto en un caso como en otro, lo primero será estabilizar al paciente hidratándolo y dándole medicación.
3. Imagen radiográfica de una dilatación gástrica

Si hay una dilatación introduciremos una sonda hasta el estómago a través del esófago para vaciar su contenido. En estos casos, una vez estabilizado, se recomienda realizar una fijación del estómago a la pared del abdomen mediante una cirugía que se llama gastropexia, para evitar que vuelva a ocurrir.

Si ha pasado más tiempo y hay una torsión deberemos operar. Nuestro empeño será posicionar adecuadamente el estómago y comprobar su estado, ya que puede estar muy dañado igual que otras vísceras abdominales, como el bazo. Una vez recolocado, realizaremos una gastropexia.

Si todo ha ido bien, como en el caso de Baloo, el paciente podrá volver a casa en 48 horas.

FACTORES DE RIESGO

Hay muchos factores que pueden contribuir a que se produzca una torsión:

1. Razas de gran tamaño o tamaño gigante tienen más riesgo, aunque a cualquier animal le puede suceder.
2. Perros cuyos antepasados han sufrido una.
3. Perros con tórax profundo.
4. Perros delgados tienden a sufrirlo más a menudo.
5. El riesgo aumenta con la edad aunque puede suceder desde los 10 meses hasta la vejez.
6. Influye mucho el comportamiento: comer muy rápido o hacer ejercicio justo antes o después de comer. El estrés es un factor de riesgo, convivir con perros con los que se pelee por la comida o que haya perras en celo.
7.  Comer con el plato elevado: Aunque era algo que antes se recomendaba se ha demostrado que así los perros acumulan más cantidad de aire en el estómago y aumenta el riesgo de torsión. 

CÓMO EVITARLO

Las claves para evitar una Dilatación – Torsión Gástrica son las siguientes. Leed con atención, en realidad, son muy sencillas:

1. Dar más de una comida al día. Mejor si la damos en platos especialmente indicados para que coman despacio ("slow-feeding").
2. Procurar que coman tranquilos. Si tenéis más de un perro, separadlos en el momento de la comida. Un perro feliz tiene menos probabilidades de sufrir una torsión.
3. Dejar que descansen al menos un par de horas después de las comidas.
4. Si sus antepasados han sufrido una torsión gástrica, realizar una gastropexia preventiva. Es una cirugía sencilla que se puede hacer aprovechando otra intervención como una castración y evitará futuros sustos.
 

4. Distintos tipos de platos de "slow-feeding" 
Espero que este texto os sirva de ayuda, si tenéis alguna duda estaré encantada de responderla.

Me despido con una foto de Baloo  y su amiga Shiva jugando en la playa, ¡hasta pronto!
5. Praia da Xunqueira, Moaña.










jueves, 25 de septiembre de 2014

Los cuidados del conejo

Los conejos son animales dóciles y cariñosos. Una vez socializados se convierten en
Bonny, el día de su primera revisión
unos estupendos animales de compañía. Son bastante limpios y no requieren de cuidados especiales. Reconocen al dueño y aprenden a responder cuando se les llama.
Como con cualquier otra mascota es fundamental que reciban una buena alimentación y mantenerlos en condiciones adecuadas.
En función de la raza varía el tamaño, el peso (de uno a 8 kg.) y la longitud del pelo, con una longevidad media de unos ocho años.

¿Sabías que un conejo mueve su nariz de 20 a 120 veces por minuto?

ALOJAMIENTO
La superficie de la jaula variará según de qué raza se trate, en relación a su tamaño. Debería ser lo suficientemente larga para que pueda dar dos o tres saltos con comodidad. En cuanto a la altura, la mínima que le permita ponerse de pie sobre las patas traseras (aproximadamente de 45 a 90 cm). El suelo se cubrirá con materiales tipo pellets, heno o mazorca molida, evitando arena de gato, virutas o serrín. Dicho material se cambiará a menudo para mantener limpia la jaula. Es muy importante proporcionarles un espacio cerrado reservado para el descanso (puede ser una caja de madera o cartón, un túnel, donde puedan ocultarse y descansar estirados) con el suelo cubierto de heno seco. 
Por supuesto, la jaula deberá estar bien ventilada y mejor en un sitio tranquilo, alejada de ruidos. Los acuarios no son adecuados, ya que es difícil limpiarlos bien y apenas tienen ventilación por lo que el amoníaco se acumula con facilidad.
A los conejos les cuesta regular su temperatura corporal y no soportan bien el calor, por lo que se deben evitar temperaturas por encima de 27ºC. Aunque también es conveniente que tomen un bañito de sol durante al menos unos minutos al día. Así que estará mejor en las habitaciones más frescas de la casa. Si hace mucho calor se les puede refrescar humedeciéndoles la nuca y las orejas.
Son animales territoriales, por lo que es mejor que vivan solos o que los compañeros sean de sexo diferente, ya que a menudo se pelean.
Conviene soltarlos por la casa para que hagan ejercicio. Siempre bajo supervisión, ya que pueden entrenerse y lastimarse royendo cualquier material apetecible que encuentren ¡como los cables eléctricos!. Sus horas de máxima actividad son al amanecer y al anochecer. Unos minutos diarios de ejercicio e interacción con sus dueños los harán más felices y sociables.
¡Ah!, y se les puede enseñar a utilizar un recipiente para hacer sus deposiciones, con papel o avena como absorbente.

¿Sabías que los conejos pueden ver hacia atrás sin girar la cabeza?

ALIMENTACIÓN
¡Mmmmm! ¡Qué jugoso diente de
león!.
Lo ideal es alimentarlos con una dieta comercial para darles una ración lo más equilibrada posible. Debe tener de un 12 a un 20% de fibra bruta y en torno a un 14 - 15% de proteína. Además, unas dos veces al día, la ración se suplementará con pequeñas cantidades de alimentos frescos como hierba fresca (limpia), zanahorias y sus hojas, hojas de verdura, diente de león, acelgas, apio, judías verdes sin semilla, endivias, rúcula, pimiento y hojas de remolacha. Y, a modo de golosina (es decir, en muy poca cantidad) frutas y pan duro. Para conejos de tamaño medio, una o dos cucharadas diarias de fruta, preferiblemente rica en fibra, como manzana, melocotón, ciruela, pera, melón, papaya, piña, etc. Siempre comprobando que no tienen diarrea. En ese caso es mejor retirar los "extras" y aumentar la cantidad de heno de la dieta.
Hay que evitar: berenjenas, aguacate, patatas, cebolla, ajo, coliflor, repollo, lechuga, tomates, legumbres, lácteos y semillas como las pipas de girasol.
Cambios bruscos en la dieta pueden provocar desarreglos intestinales, bastante peligrosos, así que cualquier modificación en la alimentación se hará de forma gradual.
Por supuesto, siempre deben tener acceso a agua fresca (mejor con bebederos de succión, vigilando que no se obstruyan y limpiándolos con frecuencia) y al heno. Éste le aporta fibra y desgasta sus dientes que crecen de forma continua y en caso de no limarlos les darán muchos problemas. Así que deben tener acceso a él a todas horas.

¿Sabías que los conejos tienen el labio superior dividido en dos y que pueden mover cada lado de forma independiente?

MANEJO
Se trata de unas mascotas que se estresan con mucha facilidad, por lo que deben manejarse de forma cuidadosa, sin movimientos bruscos, sobre todo durante el período de adaptación al nuevo hogar o en presencia de personas desconocidas. ¡El estrés y el miedo pueden provocarle una parada cardíaca!.
Sus huesos son bastante delicados y es fácil que se fracturen a consecuencia de una caída o una sacudida brusca de sus patas traseras. Así que la mejor forma de sujetarlos es con una mano de la piel del cuello y con la otra por debajo del cuerpo y las patas posteriores. ¡Nunca se deben agarrar por las orejas o dejar los miembros posteriores suspendidos en el aire!.
Las razas de pelo largo deben peinarse para evitar la formación de nudos, sobre todo en la época de muda. Ésta tiene lugar en primavera y otoño, empezando en la cabeza y progresando hacia atrás para terminar en los flancos (es lo que se llama muda "en onda"). Al acicalarse pueden tragar mucho pelo así que durante el cambio de pelo se le puede dar un poco de zumo de piña natural de vez en cuando (una o dos veces por semana) que actúa como laxante y facilita su eliminación.
Los que viven en pisos desgastan menos las uñas por lo que pueden crecer más de la cuenta. Se pueden cortar, con cuidado, utilizando un cortauñas para gatos.

¿Sabías que a los conejos los dientes les crecen sin parar? Por eso deben tener siempre heno.

CUIDADOS VETERINARIOS
Como con cualquier otra mascota, una vez adquirido se debe acudir al veterinario para revisarlo y detectar cualquier signo precoz de enfermedad.
Según las condiciones en las que vaya a vivir deberá tratarse de parásitos internos y/o externos o vacunarse de mixomatosis y de la enfermedad vírica hemorrágica.
Centro Veterinario Travesía