domingo, 27 de diciembre de 2009

Coco se come sus cacas

Hace unos días Coco vino por la clínica. Su dueña estaba un poco preocupada porque se come sus cacas.
Se trata de una conducta desagradable para los dueños pero que no suele tener mayor importancia desde el punto de vista sanitario para el cachorro. En las madres recién paridas, es un comportamiento normal. Los cachorritos recién nacidos no son capaces de orinar y defecar por sí mismos, así que su madre les estimula lamiéndoles la barriga. Cuando orinan o defecan su madre ingiere las deposiciones. De esa manera, la guarida se mantiene limpia. Al crecer, los cachorros aprenden a realizar las deposiciones por sí mismos y un poco alejadas de su zona de descanso.
Pero, ¿por qué los cachorros ingieren sus propias heces?. La verdad, todavía no está claro del todo. Lo primero, hay que descartar que el animal tenga un problema en la digestión de los alimentos. Si así fuera, podría ser que comiera sus cacas para recuperar aquellos nutrientes que no es capaz de digerir. De todas formas, esto es bastante raro. Generalmente no hay ningún problema digestivo. Parece ser que el principal motivo d
e la coprofagia (que así se llama la ingestión de heces) en los cachorros es debido a un comportamiento exploratorio. Es decir, que los cachorros, como los niños, se llevan todo a la boca. Lo huelen todo, lo lamen todo... y se lo terminan comiendo. Encima, si crecen en un entorno pobre en estímulos o con poco contacto con otros animales o personas, pues se aburren mucho. Y a falta de pan, buenas son tortas.
También puede ser que aquellos cachorros a los que se les castiga de forma inadecuada por haber defecado en casa cuando los dueños no los ven logran asociar la presencia de heces con el castigo, por lo que aprenden a comérselas para que no les den problemas.
Incluso, hay especialistas que creen que se trata de un
a conducta adecuada porque las heces son ricas en un compuesto que ayuda al desarrollo del sistema nervioso del perro.
Como ya dijimos, no es una conducta perjudicial para el
cachorro. No van a coger ninguna enfermedad por ingerir sus cacas, pero no por ello deja de ser desagradable para los propietarios. Es una conducta difícil de eliminar, pero, si os sirve de consuelo, sabed que la mayoría de los cachorros dejan de hacerlo a medida que van creciendo.
Recordad que si le reñís, debe ser siempre en el momento
, nunca después, aunque hayan pasado unos segundos. Y, por supuesto, nunca después de un buen rato, o cuando llegáis a casa y os encontráis la huella del delito. Eso de frotarle el hocico no funciona, de verdad. En el momento en el que veáis que va a hacerlo, podéis reñirle. Un NO fuerte, una palmada en el aire o un tirón de la correa es suficiente. La idea es que deje de hacer la conducta indeseada y que aprenda que no nos gusta. Y nada más. Otra forma más sofisticada es hacer desagradables las heces para que no vuelva a comerlas. Lo de echarle alguna substancia molesta por encima no suele funcionar, porque el cachorro aprende que las cacas que huelen así no le van a gustar, pero las demás sí. Puede inyectarse algo en su interior. Algo así como tabasco o algún producto amargo. Lo malo es que es algo desagradable ir haciendo esas cosas y encima, a algún congénere mío le gusta el tabasco.
Así que siento haberme puesto tan escatológico, pero espero haberos aclarado algunas dudas.
Un saludo y feliz año.

Trasto

jueves, 17 de diciembre de 2009

Creencias erróneas (II): el primer baño

Ahora que estoy medio a oscuras, porque se ha estropeado una fase de la luz y nos funcionan los enchufes pero no los tubos fluorescentes, y ya me encuentro algo mejor de lo de la próstata (ya os mantendré informados, pero ahora resulta que por culpa de la infección se me han estropeado los riñones) os hablaré de una pregunta habitual de los nuevos propietarios de cachorros o gatitos: "¿Puedo bañar a mi cachorrito?. Es que me han dicho que hasta que tenga todas las vacunas no puedo bañarlo."
Pues mentira. ¡Claro que pueden bañarse!. Otra cuestión muy diferente será que les guste. Si lleváis a casa un cachorro o gatito con mes y medio o dos meses ya podéis darle un baño si le hace falta. El hecho de bañarlo no lo va a hacer más susceptible a contagiarse de enfermedades como el moquillo o el parvovirus. Sí se pueden bañar. Con agua tibia, champú específico para perros o gatos (tenemos un ph de la piel distinto al de los humanos) y secándolos bien para evitar que se enfríen. Eso es lo que es malo. Que se enfríen y se acatarren. Pero por darles un baño no tiene por qué ocurrir todo eso. Igual que los bebés humanos. Se bañan cuando son recién nacidos y nadie espera a que tengan todas las vacunas para darles el primer chapuzón.
Y es más. Como ya os conté en una entrada anterior sobre la socialización del cachorro, es conveniente acostumbrarlos al baño y a la higiene corporal desde pequeñitos, para que después no tengáis que pelearos con ellos cada vez que queráis dejarlos limpitos.
Y ahora viene la siguiente pregunta: ¿Y con qué frecuencia lo puedo bañar?. Probablemente, a alguno de vosotros le sorprenda mi respuesta: siempre que se quiera. Ya, ya. Sé que mi propio dueño os decía que los perros no deberían bañarse más de una vez al mes. Sí, sí. Que no sé qué de una capa cutánea protectora que se va con el baño y después vienen los problemas de piel. Pues tampoco es verdad. Esa capa protectora, que en realidad se llama film hidrolipídico (toma palabreja otra vez) y está constituida básicamente por la secreción de las glándulas sebáceas, se restablece a las 24 horas del baño. Y el baño actúa como limpiador, calmante, refrescante e hidratante. Sabed que en terapia dermatológica se utilizan baños frecuentes con champús terapéuticos que mejoran las condiciones de la piel y del susodicho film.
Así que no hay disculpa para tomar un buen baño.
Un saludo
Trasto

viernes, 27 de noviembre de 2009

A vueltas con mi próstata

Hola a todos.
Estos últimos días he estado bastante pocho, aunque gracias a mi veterinario particular ya me encuentro mucho mejor. Ya tengo unos añitos, y al igual que los humanos, los perros padecemos problemas de próstata con bastante frecuencia. Y a mí me ha tocado. Aún estoy en ello, pero espero recuperarme del todo en unos días. Así que he pensado que, ahora que tengo experiencia en el tema, voy a hablaros un poco de esa cosa llamada próstata.
La próstata es una glándula sexual accesoria. En ella se producen secreciones que forman parte del eyaculado y se localiza envolviendo a la uretra en la zona en la que se une a la vejiga. Puede palparse por vía rectal (pero de eso mejor no hablemos más...).
En los hombres los
ntomas producidos por problemas de próstata suelen asociarse al estrechamiento que provocan en la uretra (micción entrecortada, goteo, esfuerzos para orinar) o a los signos irritativos en la vejiga (urgencia para orinar, orinar de noche o hacerlo a menudo). En cambio, en nosotros los perros, los síntomas son provocados por el aumento de tamaño de la glándula que presiona al colon (heces aplanadas, esfuerzos al defecar, hernias perineales), por infecciones recurrentes en la vejiga (signos de cistitis, sangre en orina, infertilidad), por salida de la secreción prostática a través de la uretra (goteo sanguinolento a veces independiente de la micción, flujo prepucial abundante) o por dolor en caso de infecciones o tumores (que pueden confundirse con problemas en las patas o la columna vertebral).
¿Y cómo se explora la próstata?. Pues vuestro veterinario puede optar por hacer un
a palpación rectal, radiografías, ecografías, estudio de las fracciones del eyaculado provenientes de la glándula, citología de muestras obtenidas por masaje prostático, biopsias, etc.
La mayoría de los problemas de próstata se deben a que con la edad y debido a mecanismos hormonales todavía no muy bien conocidos, la próstata aumen
ta de tamaño y nos da problemas.
El primero del que vamos a hablar es la
hiperplasia prostática benigna. Se trata de un aumento de tamaño de la próstata ni doloroso ni infeccioso. Los problemas que puede producir son debidos a la presión ejercida sobre las estructuras cercanas como colon o vejiga y suele asociarse a goteos sanguinolentos muchas veces independientes de la micción. Es decir, gotas de sangre que aparecen en el suelo o en la cama del perro. Las molestias no suelen ir más allá, pero algunos especialistas creen que ese estado en el que se encuentra la próstata puede predisponer a padecer otros problemas más graves (vamos, supongo que se trata de lo que me ha pasado a mí).
Para que os hagáis una idea, el 50% de los perros mayores de cinco años la padecen y este porcentaje llega al 95% de los mayores de nueve años.
El tratamiento de la hiperplasia prostática benigna es... la castración. (Sólo de pensarlo ya me duele). Realmente es lo indicado. En perros que podrían tener problemas en la cirugía o que se utilizan como reproductores (¡men
uda suerte!) existen diversos medicamentos que reducen el tamaño prostático sin necesidad de pasar por el quirófano.
El segundo problema del que os hablaré es la prostatitis. Se trata de una inflamación de origen infeccioso, que puede ser aguda o crónica (ahora veremos las diferencias). Suele deberse a infecciones ascendentes a través de la uretra, porque, a nuestra edad, las barreras del organismo para detener a estos gérmenes se deterioran un poco. No se puede ser viejo...
La prostatitis aguda suele producir fiebre, dolor, aumento de glóbulos blancos en los análisis sanguíneos e infecciones de orina. Se trata con antibióticos durante unas cuatro o seis semanas mínimo, siempre vigilando la evolución. Y, como siempre, si se acompaña de castración, mejor (¡¡Uuuyy!!).

En cambio, la prostatitis crónica, no suele producir dolor. Es una enfermedad silente. Vamos, que está ahí pero que no se nota demasiado. Quizá alguna infección de orina que viene y se va, goteos prepuciales, descargas hemorrágicas o purulentas... Se trata igual, con antibióticos, pero seleccionados de forma más cuidadosa, porque en estas circunstancias es más difícil que lleguen a penetrar bien en la glándula. Y, de nuevo, mejor si se pasa por quirófano.
Otro de los problemas es el de los quistes y abscesos prostáticos. Los abscesos suelen ser la evolución de una prostatitis mal curada. Los quistes, en cambio, son cavidades que se forman en la próstata donde se acumulan las secreciones de la glándula y que fácilmente se convierten en abscesos. Se tratan con antibióticos y a veces pueden vaciarse pinchándolos con una aguja guiada mediante una ecografía. En otros casos, es necesario intervenir directamente sobre la glándula.
Pueden encontrarse dentro de la próstata o, cuando crecen mucho, a su lado, como si el perro tuviese dos vejigas.

Y otro problema más, la metaplasia escamosa. (Ya empezamos con los palabros). Se trata de un desarrollo anómalo de algunas células de la glándula por la acción de estrógenos producidos en un tumor testicular. Al diagnóstico se llega haciendo una citología prepucial y la solución... ¿cómo lo habéis adivinado?. Castración.
Y, por último, los tumores de próstata. A diferencia de los de los hombres, la mayoría de las neoplasias de próstata en perros son malignas, muy agresivas localmente y con metástasis rápidas e invasivas. Vamos, que mejor no pillar ninguna.
Y con esto ya hemos terminado. Hoy la lección ha sido dura. Y así, como quien no quiere la cosa, mi dueño me ha dicho que va a cumplir la amenaza q
ue tantas veces me hacía cuando meaba donde no debía. Me va a cortar las pelotas. Bueno, al menos, ya sé que es por mi bien.
Un saludo.
Trasto.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Cómo le doy una pastilla a mi gato?

Es muy habitual que los dueños de gatos (aunque también de perros) se pregunten cómo deben hacer para lograr que su cariñoso tigre se trague ese comprimido que el veterinario le ha recetado. Esa pastilla que es necesario que tome dos veces al día y que no hay forma de que se trague. Si logran abrirle la boca y metérsela dentro antes de que les muerda la escupe, si se la mezclan con comida, la huele y se da media vuelta con cara de que la cosa no va con él...
Bueno, pues navegando por las procelosas aguas de internet, me he encontrado con un video muy didáctico. El problema es que está en inglés. Para el que no lo entienda, las imágenes lo dejan todo bastante claro.
Asi que ánimo y que no salgáis arañados
Un saludo
Trasto

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Me mareo en el coche

Hoy ha venido a vacunarse Yuli, una bonita Whippet. Llegó toda babada, temblando. Porque se marea en el coche.
Se trata de un problema muy frecuente. Lo ideal es prevenirlo. Para conseguirlo, hay que acostumbrar a los cachorros a viajar en coche cuando son pequeños. (Podéis ver más abajo la entrada sobre la socialización del cachorro). Deben ser viajes cortos y frecuentes. Al principio, con el estómago vacío porque los cachorros vomitan con mucha facilidad y si tienen el estómago lleno es fácil que la primera vez que suban al coche vomiten. El cachorro que se marea suele babarse antes de vomitar. En ese caso se puede intentar distraerlo para que se relaje. No es bueno hablarle o acariciarlo para que se tranquilice, porque con eso lo único que conseguiréis será reforzar la conducta indeseada. Sería como si lo premiarais por estar nervioso y mareado. Si el cachorro está tranquilo y no muestra signos de estar mareado, entonces sí podéis hablarle, jugar con él e incluso darle algún juguete para morder. Se trata de que relacione los desplazamientos en coche con algo agradable. Claro que si sólo sube al coche para ir al veterinario...
Los perros muy miedosos pueden llegar a orinar y defecar en el coche. En estos casos y en general en perros adultos se debe realizar una terapia de modificación de conducta mediante la llamada desensibilización. (Menudo palabro). Básicamente, se trata de acostumbrar al perro a ir en el coche paso a paso, sin prisa pero sin pausa. Con aquellos perros que se ponen muy nerviosos al subirse al coche aunque esté parado, se empieza metiéndolos dentro con el motor apagado y las puertas abiertas. Como si se tratara de un juego. Poco a poco, reforzando con caricias, golosinas y juegos una buena respuesta. Si el perro está demasiado nervioso, se deja tranquilo y se intenta en otro momento hasta lograr que se acostumbre a entrar en el coche. Esto hay que hacerlo varias veces al día y durante varios días. Lo ideal es haberle enseñado previamente una orden como sentarse y hacer que se siente dentro del coche. Cuando el perro obedece, se olvida de lo que le produce miedo, se concentra en la orden y responde adecuadamente. Entonces se le premia, al principio cada vez que responda bien, después de forma aleatoria. El siguiente paso es hacer lo mismo pero con las puertas cerradas y las ventanillas bajadas. Si la cosa va bien se pasa a hacerlo con las ventanillas cerradas y después con el motor encendido. Después se probará con el coche en movimiento, traslados cortos, una vuelta a la manzana o algo así. Poco a poco, si las respuestas son adecuadas, se aumenta la distancia de los desplazamientos y la velocidad. Si en algún paso el perro muestra signos de mareo, se vuelve al paso anterior para intentarlo de forma más progresiva. Si se dispone de tiempo y se hace bien, podréis conseguir que vuestro perro se acostumbre al coche en unos pocos días.
Recordad que el perro no debe ir en el asiento delantero ni debe poder acceder al conductor para evitar accidentes. Debe ir en el maletero o en el asiento trasero con algún dispositivo que evite que pueda moverse por el habitáculo: rejilla, red, arnés y enganche al cinturón de seguridad o transportín o jaula.
Para otros perros o para dueños que no disponen de tiempo para realizar la desensibilización puede ser necesario el uso de medicamentos que combaten los síntomas del mareo. Son útiles algunos de los productos de humanos. También tranquilizantes que relajan al animal y al mismo tiempo tienen efecto contra los vómitos. Estos últimos van bien para viajes largos, pero el inconveniente es su efecto sedante que dura unas horas. También puede utilizarse un medicamento nuevo que se llama Cerenia. Tiene un muy buen efecto contra vómitos. Os dejo la dirección de su web. Echadle un vistazo, es bastante interesante.
Estas técnicas de desensibilización pueden utilizarse en todas aquellas situaciones que asusten a vuestra mascota: baños, secador, corte de uñas, veterinario. Así que ya sabéis. Si un par de veces a la semana lleváis a vuestro cachorro al veterinario para que le hagan unas caricias y le den una golosina, seguro que no lo pasa tan mal cuando tengan que ponerle la vacuna.
Un saludo.
Trasto

lunes, 2 de noviembre de 2009

Perdidos

El sábado vino a consulta toda la familia de Manchas, él incluido. Estuvo perdido durante una semana. Llamaron a protectoras, empapelaron todo Mos y Porriño de carteles y al final apareció. Lo había recogido una chica, lo había llevado al veterinario y se lo quedó mientras no aparecían sus dueños. Aparte de unos rasguños en una pata, parece que todo se quedó en un susto. Y entonces, el sábado, le pusieron el microchip. Son esas cosas que se van dejando para más adelante y cuando realmente hacen falta... Manchas no estaba identificado y por eso tardaron en recuperarlo. Si hubiese tenido chip, el primer veterinario al que acudió la persona que lo encontró habría podido localizar a sus dueños al instante. Así que ya sabéis, ponedle el chip a vuestras mascotas. Es indoloro, el trámite dura unos minutos y os ahorraréis disgustos. Y os lo digo yo, que ayer casi me pierdo en el monte.
Un saludo
Trasto

viernes, 23 de octubre de 2009

La socialización del cachorro

Hoy os hablaré de la importancia de una socialización adecuada de vuestro nuevo cachorro. Durante el período de socialización (que tiene lugar más o menos entre la tercera y la duodécima semana de vida) el cachorro aprende dos cosas muy importantes en su vida. La primera, que él es un perro. Porque cuando nace, todavía no sabe lo que es. Y esa lección fundamental la aprende a través del contacto con su madre y sus hermanos de camada. Es por ello, que no deben separarse de su familia hasta las seis u ocho semanas de edad. La segunda es que aprende a conocer el entorno que le rodea, el ambiente en el que se desarrolla. Y este entorno es todo lo demás, incluido el resto de especies animales, como los humanos.
Además de reconocerse como integrante de la especie canina, durante el período de socialización el cachorro aprenderá otras muchas cosas. Entre ellas, adquirirá pautas de conducta social. Con sus hermanos jugará a pelearse. Y al hacerlo, aprenderá a expresar movimientos, posturas, sonidos que también identificará en los miembros de su familia y que harán que de mayor sea capaz de reconocer esas conductas en otros perros. Es algo similar a cuando un niño aprende el lenguaje y los gestos normales de la especie humana.
También en esta fase aprende a inhibir el mordisco. Es decir, a controlar la fuerza que ejerce con sus mandíbulas. Cuando le haga daño a su madre mientras mama, ésta le gruñirá, lo apartará y le sujetará el hocico con su boca durante unos segundos. Si le hace daño a un hermano mientras juega con él, éste chillará y dejará de jugar. Así el cachorro aprende que si "se pasa" en la fuerza del mordisco se acabará la comida o la diversión. Si vuestro cachorro todavía no controla la fuerza de su mordida ya sabéis lo que debéis hacer: chillar cuando os haga daño y dejar de jugar con él. Si es necesario, sujetad su hocico con vuestra mano durante unos segundos y decidle un fuerte ¡no!.
En esta fase del desarrollo también se aprenden los hábitos higiénicos. Por instinto, a partir de las ocho semanas aproximadamente, los cachorrros tienden a realizar sus deposiciones en un sitio algo alejado de la zona de descanso o de la zona donde se encuentre su comida. Por ello, es bueno que disponga de un área más o menos amplia para que aprenda a distinguir entre una y otra.
También hay que enseñarle a ser manipulado, siempre con refuerzos positivos. Es decir, premiando su buen comportamiento. El cachorro debe acostumbrarse a que le toquéis el hocico, le abráis la boca, le miréis los ojos, los oídos, subirlo a la mesa... En una palabra, debe aprender a ser "examinado", para que cuando acuda al veterinario no lo tome como una tortura, sino como algo agradable que también le hacen en casa acompañado de unas caricias o una golosina.
Durante el período de socialización se debe de procurar que el cachorro se habitúe al mayor número posible de estímulos ambientales, sobre todo a aquellos con los que estará en contacto durante el resto de su vida. Es decir, hay que intentar que se acostumbre a aquellas situaciones que serán habituales a lo largo de su vida. Por ejemplo: paseos por la calle con presencia de tráfico y gente, desplazamientos en coche, ruidos de petardos, contacto con niños, convivencia con otras especies animales, etc. El momento ideal para empezar a pasear a vuestro cachorro por el suelo de la calle os lo indicará vuestro veterinario teniendo en cuenta la pauta de vacunación del animal.
Y otra cosa, también debe acostumbrarse a quedarse solo. Tanto cuando os marchéis de casa como cuando estéis en ella. El cachorro debe tener una zona de descanso donde no debe ser molestado y donde podrá quedar en esos momentos en los que esté solo. Podéis ayudaros de algún juguete que lo distraiga para que se tome ese rato como un descanso y nunca como un castigo por haber hecho algo mal.
El aprendizaje adquirido durante el período de socialización es bastante estable, es decir, tiende a mantenerse una vez que el perro es adulto. Por ello es tan importante realizar una buena socialización, si no, más tarde será mucho más complicado lograr una adecuada convivencia con su entorno. Sin embargo, este aprendizaje precisa ser reforzado de forma periódica.
Un saludo
Trasto

sábado, 26 de septiembre de 2009

Champuterapia

Hoy voy a hablaros de las dermatitis. Y ya veréis, va a ser sólo la introducción, porque de alergias y dermatitis se pueden escribir libros enteros (de hecho, ya los hay. Mi dueño tiene unos cuantos en las estanterías de su despacho. Y alguno hasta parece el Libro Gordo de Petete).
Pero empezaré por el final, por el tratamiento de las dermatosis. Y dentro del tratamiento os hablaré de los champús terapéuticos o medicados y de cómo utilizarlos adecuadamente. Es decir, de la champuterapia.
Los champús terapéuticos son, como su nombre indica, soluciones jabonosas que se emplean para bañar al animal pero que en su composición tienen principios activos terapéuticos. Y los principios activos son substancias que tienen alguna actividad beneficiosa en el tratamiento de una enfermedad. Hay champús antiseborreicos, hipoalergénicos, desinfectantes, hidratantes, etc. Se utiliza uno u otro según la enfermedad y el efecto deseado. A lo largo del tratamiento y dependiendo de la evolución de la enfermedad, pueden cambiarse o utilizarse combinados. Casi siempre se emplean asociados a otro tipo de terapias o, en ocasiones, como tratamiento exclusivo, sobre todo en casos leves o crónicos. Con ellos se consigue acelerar la curación, disminuir e hidratar la piel dañada, eliminar los alérgenos de la superficie de la piel, disminuir las dosis necesarias de otros medicamentos y mantener a raya los procesos recurrentes. Todo ello, mejorando el bienestar de vuestra mascota.
La frecuencia ideal de aplicación es distinta para cada paciente y el veterinario os indicará cuál es la mejor para vuestra mascota. Lo habitual es empezar el tratamiento con baños cada dos o tres días para después ir espaciándolos hasta dar un baño a la semana. Y muchos diréis: ¡Pero si desde siempre me han dicho que los perros y los gatos no deben bañarse tan a menudo!!. Cierto, pero esa es una de las ideas preconcebidas que van cambiando a medida que aumentan los conocimientos que tienen los veterinarios dermatólogos. Además, en estos casos, lo que se busca es una acción terapéutica sobre la piel y para que esto sea realmente eficaz es necesario bañar con mayor frecuencia. Por desgracia para nosotros, porque desde luego a mí, lo de los baños no me gusta nada. Otra cosa muy distinta es retozar en un charco o darme un chapuzón en el río o la playa.

No es cierto que sea malo bañar a los perros con frecuencia.
Al contrario, se considera que para mantener el efecto terapéutico de estos champús deberían utilizarse al menos una vez a la semana. 

En general, este tipo de champús están muy concentrados, por lo que pueden diluirse en cinco o diez partes de agua para favorecer su distribución en la piel y evitar que queden restos tras el aclarado.
Y ahora os explico cómo utilizarlos de la forma más adecuada en seis cómodos pasos:
1.- Mojar abundantemente al paciente con agua tibia a unos 25ºC.
2.- Aplicar el champú y frotar todo el cuerpo. Esta primera aplicación limpia la piel y el pelo eliminando los restos cutáneos y la suciedad.
3.- Aclarar abundantemente con agua tibia.
4.- Aplicar de nuevo el champú masajeando suavemente, dejando que penetre bien hasta la piel y dejar actuar durante 10 ó 15 minutos. Este tiempo de espera es imprescindible para permitir el contacto de los principios activos con la piel de vuestra mascota.
5.- Aclarado abundante y exhaustivo con agua más bien fresquita por su efecto calmante.
6.- Secado frotando con una toalla. En los casos de dermatitis no debe utilizarse secador pues el aire caliente aumenta la sensación de picor y malestar.
A partir del segundo baño, si la piel está bastante limpia, podéis saltaros los pasos 2 y 3.
Y si os lo podéis permitir, los baños de hidromasaje son fenomenales para estas cosas porque favorecen la penetración de los principios activos, mejoran la hidratación de la piel y disminuyen la sensación de picor. Así que ya sabéis, ¡al agua patos!
Un saludo
Trasto.

martes, 22 de septiembre de 2009

Arañazos de gato

Hoy os voy a recomendar una página web para propietarios de gatos que se dedican a arañar lo que no deben como los sofás, las cortinas, esa alfombra persa que tanto os costó... (Y me refiero a los gatos, no a los propietarios).
Pero, primero, ¿sabéis por qué arañan los gatos?
La creencia más extendida es que lo hacen para afilar las uñas y hasta cierto punto es cierto. Realmente no las afilan como nosotros afilamos un cuchillo, si no que las decapan, es decir, eliminan la capa más externa y vieja. Pero, además de arañar para afilar las uñas, también lo hacen para ejercitar los ligamentos y los músculos que les sirven para retraer y exteriorizar las garras. Digamos que es algo parecido a "estirarse". De hecho, muchas veces arañan los objetos próximos a sus áreas preferidas de descanso. Y hay una tercera razón, menos conocida. También lo hacen como forma de marcaje. Tienen unas glándulas entre los dedos con las que dejan una marca olorosa, además de la marca visual que constituyen los propios arañazos.
Además, la conducta de arañar se ve influida por otros factores como el estrés. Y cuando hablo de estrés no me refiero a que el gato tenga taquicardias por no llegar al trabajo por estar bloqueado en un atasco. No, no. Me refiero a aquellas situaciones que aumentan la ansiedad del pobre minino. Tan "normales" para nosotros como que hayamos cambiado la decoración de la casa, que haya otro animal en casa, una persona nueva, ruidos... Todo eso estresa al gato y puede hacer que arañe más o que orine donde no debe.
Hay varias formas de prevenir o eliminar estas conductas molestas. Una de ellas es mediante el uso de feromonas sintéticas que ayudan a que el animal se encuentre más a gusto y se relaje. En esta web encontraréis información sobre estos comportamientos y sobre el tratamiento con feromonas: www.feliway.com/es. Espero que sea de vuestro interés.
Un saludo.
Trasto
P.D.. que quede claro que los del laboratorio que vende las feromonas no me pagan comisión, je.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Higiene dental

Hoy vamos a hablar de la higiene bucal.

Es bastante frecuente que los perros y los gatos padezcamos problemas dentales que, como mínimo, nos provocan un aliento desagradable y que a la larga pueden acabar en infecciones bucales, caída de dientes e incluso problemas más graves.

Para prevenir todos estos problemas es recomendable proceder al cepillado dental, (sí, sí, como en las personas, que no os sorprenda) sobre todo en razas pequeñas, lo cual debería hacerse al menos dos veces a la semana. También existen productos como golosinas y algunas comidas especiales que favorecen la limpieza de los dientes durante su masticación.

Así que os indicamos unas pautas para que veáis cómo llevar a cabo el cepillado.

Se puede utilizar un cepillo especialmente diseñado para animales o bien un cepillo dental blando de personas. También hay dedales con cerdas como los cepillos dentales para colocar en el dedo y hacer más cómoda la limpieza.

Lo primero que hay que hacer es acostumbrar al animalito a la manipulación de la boca. Si lo hacéis desde que es cachorro será más fácil. Tiene que habituarse a que le abráis la boca, levantéis los labios, etc. Podéis darle una golosina después de cada “sesión” para que le resulte más agradable.

Si se trata de un perro adulto como yo y no está acostumbrado, en lugar de utilizar un cepillo desde el primer momento, utilizaréis una gasa envuelta en el dedo para frotarle los dientes lo que le resultará menos incómodo.

Se debe comenzar por períodos de tiempo cortos y aumentarlos de forma gradual. El cepillado de toda la boca no debería durar más de 5 minutos. Tan pronto como el animal muestre su disgusto es aconsejable parar e intentarlo de nuevo más tarde. En caso de animales reacios al cepillado, es bueno concentrarse solamente en los caninos siguiendo un movimiento suave de arriba abajo evitando inicialmente los dientes frontales. Como la placa dental y el sarro se depositan principalmente en la cara externa de los dientes, no es necesario estresar a vuestra mascota intentando limpiar la parte interna de los mismos.

Para mejorar el efecto de limpieza del cepillado, se pueden usar pastas de dientes específicas para animales, que pueden tragar sin que les causen problemas de estómago.

En caso de perros o gatos en los que ya se ha depositado sarro, es conveniente realizar una limpieza dental por ultrasonidos, ya que el cepillado no logra eliminarlo. Eso ya os lo hace el veterinario, con un aparato como el de los dentistas.

Si este sarro no se elimina, sigue depositándose entre la raíz del diente y la encía, produciendo una inflamación que daña el tejido que sujeta el diente. Es lo que se llama enfermedad periodontal. Se trata de una enfermedad que progresa hacia una infección provocando halitosis, flemones, pérdida de piezas dentales e, incluso, problemas cardiovasculares.

Y no os creáis que me olvido de otro tipo de mascotas como los conejos. En ellos no es necesario cepillar los dientes, pero sí es muy importante aportarles alimentos ricos en fibra para desgastar los dientes que les crecen continuamente. Los alimentos especialmente formulados para ellos, sean a base de semillas o preparados tipo pienso no desgastan lo suficiente los dientes y éstos crecen provocándole diversidad de problemas. Por ello, siempre deben tener a su disposición heno para favorecer ese desgaste.

A que he salido guapo en las fotos, ¿eh?.

Un saludo.

Trasto

viernes, 11 de septiembre de 2009

Humor

Ahora que mi dueño no me ve, os dejo un correo electrónico que me envió un amigo.

TEMAS QUE TODOS LOS CLIENTES DEBERÍAN CONOCER ACERCA DE SU VETERINARIO
- El veterinario duerme. Puede parecerle mentira, pero el veterinario necesita dormir como cualquier otra persona. Sólo llame a su móvil en caso de emergencia real, en caso contrario llame a la clínica.
- El veterinario come. Parece increíble, pero es verdad: el veterinario necesita alimentarse y tiene un horario adecuado para hacerlo.
- Esta es quizá la más increíble de todas: el veterinario puede tener familia y, de hecho, generalmente la tiene. Por eso, debe y desea dedicarle tiempo y disfrutar de ella.
- Tambien, siendo el veterinario persona como cualquier otra, necesita descansar el fin de semana. Definitivamente, el domingo a las 22:00 horas no es un horario adecuado para atender un cuadro iniciado el martes anterior a las 15:00.
- El veterinario, como cualquier ciudadano, necesita dinero. Ésta sí que usted no la esperaba, ¿no?. Por eso, no vaya a la consulta pensando en no pagarle.
- Leer y estudiar también es trabajo. Trabajo serio. Por favor, deje de reírse, ¡no es broma!. Cuando un veterinario está concentrado en un libro o en una revista especializada, se está actualizando como profesional y, por lo tanto, está trabajando.
- De una vez por todas, conviene aclarar definitivamente que el veterinario no es vidente, no consulta el tarot ni tiene una bola de cristal. Si eso es lo que esperaba de él, lamentamos defraudarle. Contrate los servicios de un parapsicólogo.
- El veterinario precisa planear y organizar su trabajo y tener las condiciones necesarias para realizarlo con éxito. Cuando afirma que prefiere consultar en la clínica y no a domicilio, seguramente tiene muy buenas razones para ello.
- En reuniones de amigos o fiestas de familia, el veterinario deja de ser el veterinario para asumir su condición de amigo o pariente. No le pida consejos, recetas, opiniones, etc. Él también tiene derecho a divertirse.
- No existe la "ojeadita", la "consultita" ni la "pasadita rápida".
- El teléfono es una herramienta de trabajo.
Por favor, hable sólo lo necesario.
- Pedir lo mismo varias veces NO hace que el veterinario trabaje más rápido.
- Que el horario de trabajo de la mañana sea hasta las 13:00 horas, no significa que usted pueda llamar a las 12:58 horas.
- Cuando el veterinario explique un tratamiento no lo bombardee con miles de preguntas.
Por favor, escuche primero y pregunte después.
- El veterinario no inventa problemas ni enfermedades, ni tiene relación comercial con los virus, bacterias, etc. No lo culpe de lo que le pasa a su animal.
- El veterinario no inventó las frases "lo barato sale
caro" o "quien mal paga paga el doble", pero está de acuerdo con ellas.
- Finalmente, el veterinario es también un hijo de Dios y no de aquél en el que está pensando...

Un saludo
Trasto

domingo, 6 de septiembre de 2009

París, París...

Os dejo unas fotos de un colega mío, Apu, que su dueña me ha cedido amablemente. Y digo colega porque es un perrito muy majo (recogido de una protectora de animales), aunque cuando me lo encuentro por la calle prefiero guardar las distancias. Ya sabéis que con otros machos perrunos no me llevo demasiado bien.
Pues, como podéis ver, Apu y familia han pasado unos días en Francia. ¡Menudos afortunados!. Me cuentan que los gabachos han sido muy amables con ellos, que eso del chovinismo del que tienen fama es más bien una leyenda negra. En definitiva, que se han portado muy bien con todos. Y cuando digo todos, me refiero a los humanos y a Apu.
Y eso es lo que me ha llamado gratamante la atención. Apu me dice que prácticamente lo dejaron pasar a todos los edificios y monumentos a los que se acercaron, a los restaurantes, a los hoteles, al metro... En un castillo que visitaron no le permitían entrar caminando, pero le dejaron un cesto a Maite para llevarlo y poder acceder al recinto con él. Ahí tenéis la fotografía de los dos. Y en una terraza a la que se acercaron a tomar un refrigerio al primero que atendieron fue a él, llevándole un recipiente con agua para que bebiera. Vamos, ni punto de comparación con este país en el que vivimos y en el que nos las damos de adelantados y modernos.
¿Para cuándo podremos acceder libremente a los medios de transporte públicos?. Pero si aquí mismo, en Vigo, en el parque de San Roque tenemos el acceso prohibido. Allá se lo coman con patatas los gerifaltes de Caixanova. Que haya dueños de mascotas maleducados (por no utilizar otro término) que no recogen los excrementos de sus animales no significa que todos sean iguales y que los demás, propietarios y mascotas, no podamos disfrutar de un bien común.
Un saludo.
Trasto

martes, 1 de septiembre de 2009

Creencias erróneas (I)

A muchos de vosotros os habrán dicho alguna vez que es bueno que vuestra perra o gata tenga alguna camada. Para defender esta opinión se utilizan argumentos de lo más variopintos: que si así la hembra madura su carácter, que se evita el desarrollo de tumores, que si no la cruzáis tendrá embarazos psicológicos... Todo mentira. El hecho de que una perra o una gata tengan una camada no influye positivamente en su desarrollo físico o comportamental. Ni le aporta nada positivo ni le supone ningún trastorno a no ser que lo hagáis en momentos inadecuados como cuando la hembra es muy joven y todavía no ha terminado su desarrollo corporal. Así que ya sabéis, si queréis vivir la experiencia, adelante, pero no la crucéis porque os hayan dicho que es bueno para ella. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, aquí os dejo una imagen de alguno de mis retoños, para que veáis qué criaturas más hermosas.Y ya que lo he mencionado, alguno se preguntará qué es eso de un embarazo psicológico. Cada vez que este término sale en la consulta la gente sonríe, piensa que su perra se ha vuelto majareta porque se cree que está embarazada y pregunta si será necesario llamar a un psicólogo. En realidad, no es eso. Yo os lo explico.
Todo se debe al ciclo ovárico de la perra, que es un tanto peculiar. Básicamente, la actividad ovárica de las perras es similar a la de las mujeres. Es decir, el ovario se prepara "fabricando" un folículo donde se produce la liberación del óvulo para que un espermatozoide lo fecunde. Hasta aquí todo normal. Pero es en este punto donde empiezan las diferencias. En las mujeres, si el óvulo no es fecundado el ovario vuelve a iniciar el ciclo. En cambio, si el óvulo se encuentra con un espermatozoide, en el lugar donde estaba el folículo se desarrolla otra estructura llamada cuerpo lúteo donde se produce la progesterona que es la hormona de la gestación, responsable de todos los cambios que se producen en el cuerpo para acoger el desarrollo embrionario y fetal. En la perra, la cosa cambia. Aunque no haya fecundación, se produce un cuerpo lúteo y se elabora progesterona. Por eso, después de cada celo, en las perras se produce cierto desarrollo mamario, a veces engordan un poco, pueden volverse más inactivas y tener algún cambio de carácter. Y esta fase dura aproximadamente lo mismo que una gestación, en torno a los dos meses tras haber finalizado el celo. Al cabo de este tiempo ese cuerpo lúteo se atrofia y comienza a disminuir la producción de progesterona. Es decir, ocurre lo mismo que cuando una perra preñada está a punto de parir. Y ahora entra en juego otra hormona, la prolactina (menudos nombrecitos, ¿eh?). Y esta hormona es la responsable de dos cosas muy importantes: la conducta maternal y la producción de leche, por lo que aparecen ciertos cambios de conducta y las mamas aumentan todavía más de tamaño. Estos cambios los "sufren" TODAS las perras después de cada celo. Pero en ALGUNAS el efecto de la prolactina es más exagerado y llegan a tener conducta de hacer el nido, adoptar otros animales u objetos como si fueran sus cachorros y producir leche. Esto es lo que se llama embarazo psicológico o pseudogestación.
Así que cuando salga en algún noticiero que una perra sin cachorros, en el zoo de alguna ciudad, ha adoptado a dos crías de tigre abandonadas por su madre y les ha dado de mamar y las ha cuidado como si fueran hijas suyas... pues ya sabéis por qué lo hace, porque sus hormonas le dicen que es mamá.
Otro día os contaré la teoría que explica por qué sucede esto en mi especie.
Un saludo
Trasto

jueves, 13 de agosto de 2009

La toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por un parásito microscópico. Se trata de un protozoo llamado Toxoplasma gondii que afecta prácticamente a todas las especies de sangre caliente.

Esta enfermedad es una zoonosis. Las zoonosis son enfermedades que pueden transmitirse de los animales a  las personas.


La toxoplasmosis en los gatos
Se trata de una enfermedad poco frecuente en los gatos. Cuando se contagian, eliminan en las heces una especie de huevos llamados ooquistes. Tras unos días en el exterior, los ooquistes maduran adquiriendo así la capacidad de transmitir la enfermedad.
En los gatos, los síntomas de la toxoplasmosis no suelen ser graves y frecuentemente pasan desapercibidos. Pueden tener fiebre, pérdida de apetito, diarreas, dificultades respiratorias e incluso problemas en los ojos o trastornos neurológicos.
La eliminación de ooquistes no suele coincidir con los síntomas de la enfermedad, por lo que gatos aparentemente sanos pueden estar eliminándolos.
La mayor parte de los gatos solo excretan ooquistes una vez en la vida, cuando se contagian.

¿Cómo adquieren los gatos la toxoplasmosis?
Sobre todo, cazando presas o comiendo carne cruda o poco cocinada contaminada.
Bebiendo agua contaminada con ooquistes.
De su madre, a través de la placenta o durante la lactación.

¿Y qué ocurre en las personas?
Únicamente en torno a un 10 - 20% de los contagiados presentan síntomas de enfermedad, que suelen ser leves, como inflamación de ganglios y/o malestar general similar a una gripe.

¿Cómo se contagian las personas?
Bebiendo agua contaminada o ingiriendo directamente restos de heces de gatos infectados que se encuentren en la fase de eliminación de ooquistes.
Al comer verduras frescas no lavadas adecuadamente o durante labores de jardinería en suelos contaminados, al meter las manos en la boca sin haberlas lavado antes.
Comiendo carne cruda o poco cocinada o manipulándola sin guantes.
A través de la placenta en mujeres embarazadas.

No se producen contagios por tocar o acariciar al gato

¿Es la toxoplasmosis una enfermedad peligrosa para las mujeres embarazadas?
En mujeres embarazadas no expuestas previamente a Toxoplasma, la infección puede producir abortos o alteraciones graves en el feto.
En cambio, si la mujer se ha contagiado antes del embarazo (es decir, tiene anticuerpos), nunca se producirá el contagio al feto ya que su inmunidad lo protege.

La prueba para la detección de anticuerpos de Toxoplasma gondii forma parte de los exámenes rutinarios realizados a las mujeres embarazadas

¿Cómo puede prevenirse el contagio en mujeres embarazadas o personas inmunodeprimidas?
A fin de evitar la infección por toxoplasma, las mujeres embarazadas o personas inmunodeprimidas deben:
- Evitar alimentar a los gatos con carne cruda. Lo ideal es utilizar una dieta comercial.
- Impedir que los gatos cacen. Si tienen acceso al exterior se les puede poner un cascabel en el collar para alertar a sus presas.
- Evitar el paso de gatos callejeros al jardín o la huerta para prevenir la contaminación del suelo y los alimentos.
- Utilizar guantes para la limpieza del suelo y para trabajar en el jardín o la huerta.
- Retirar a diario las heces del gato de la caja de la arena. Mejor que lo haga otra persona, pero, si no es posible, utilizar guantes. Desinfectar la pala de la arena con agua hirviendo o vapor a presión.
- Utilizar guantes cuando se manipulen carnes crudas y cocinarlas bien. La congelación de la carne a -20ºC durante varios días reduce la viabilidad de los quistes pero no los destruye en su totalidad.
- Ser meticulosas en el lavado de los vegetales para comer crudos.
- Beber solo agua potable. Si no se está seguro de su procedencia, hervirla y/o filtrarla.
- Lavarse las manos después de tocar al gato.

Es discutible la utilidad de la realización de pruebas en sangre para determinar si un gato es seropositivo o seronegativo ya que no indican si el gato está o no eliminando ooquistes en ese momento y además las medidas preventivas e higiénicas que deben tomar las personas deben ser las mismas en ambos casos

Consideramos completamente injustificado el abandono o rechazo de los gatos en caso de un embarazo en la familia

martes, 11 de agosto de 2009

Reflexiones

Hoy me siento un poco triste. No sabría deciros por qué. Quizá porque en esta noche calurosa he estado ojeando alguna web de protectoras de animales, (algún día os hablaré de nuestras amigas de ÁGATA). Eso de ver a mis hermanos perrunos y gatunos abandonados a su suerte, tirados por las calles, sin refugio, sin compañía, hace que me sienta decaído. La verdad es que vosotros, los humanos, podéis llegar a ser muy crueles.
El caso es que me he acordado de un fragmento de un libro que he leído. Se trata de Territorio Comanche, de Arturo Pérez-Reverte. Es la historia de un corresponsal de guerra en Bosnia. Os lo recomiendo. Voy a permitirme transcribiros un fragmento, ahora sabréis por qué. Dice así.
"Miró la vaca muerta y luego su propio rostro en el reflejo de un cristal roto por la explosión, que aún se mantenía unido al marco de la ventana, y se dirigió a sí mismo una mueca. El horror puede vivirse o ser mostrado, pero no puede comunicarse jamás. La gente cree que el colmo de la guerra son los muertos, las tripas y la sangre. Pero el horror es algo tan simple como la mirada de un niño, o el vacío en la expresión de un soldado al que van a fusilar. O los ojos de un perro abandonado y solo que te sigue cojeando entre las ruinas, con la pata rota de un balazo, y al que dejas atrás caminando deprisa, avergonzado, porque no tienes valor para pegarle un tiro."
Es triste, ya lo sé. Pero el sufrimiento de ese animal abandonado es el mismo esté en un país en guerra o en medio del monte en un caluroso día de verano. Él no entiende el motivo por el cual está allí, solo, y lo único que siente es pánico.
Un saludo.
Trasto

viernes, 7 de agosto de 2009

Microchip

¡Hola de nuevo!
El otro día, ojeando la revista Animalia me encontré con un artículo sobre Europetnet. Supongo que muchos de vosotros no tendréis ni idea de qué os estoy hablando. Pues os lo voy a explicar. Europetnet es un grupo de asociaciones de toda Europa que comparten los registros de indentificación de los animales de compañia con microchip. Y llegados a este punto, alguno de vosotros me preguntará: ¿qué rayos es eso del microchip?. Os lo explico. El microchip es un implante electrónico que se nos coloca a los perros, gatos y otros animales bajo la piel en el que consta un código numérico con el que se nos identifica. Algo así como vuestro número del carnet de identidad. Cada uno de nosotros tiene un número distinto de forma que en toda Europa no hay dos animales con el mismo número. También quiero aclararos que el microchip sólo lleva ese código. No se le pueden "introducir" ni datos de la mascota ni del dueño. Es por ello, que toda esa información, junto con el número del microchip, se da de alta en un registro o base de datos (con tanto dato me estoy mareando). En España, como las leyes de protección y bienestar animal están transferidas a las comunidades autónomas, cada una de ellas tiene una base de datos propia (sí, sí, ya se que parece ilógico pero, en fin, así sois los humanos). En Galicia, se llama Registro Gallego de Identificación de Animales de Compañía (REGIAC). Únicamente los veterinarios autorizados por la Consellería pueden acceder al registro para dar de alta o modificar los datos de un animal, por lo que si os venden un perro, un gato, un hurón o cualquier otro animal con el microchip puesto, recordad que debéis darlo de alta con vuestros datos. De lo contrario ese número no estará registrado y el animal no podrá ser identificado.
El microchip viene en una jeringa estéril y se coloca de forma aséptica e indolora. No emite ningún tipo de radiación y se lee con un aparato especial acercándolo al cuerpo del animal.
Existe una ley que obliga a identificar a perros, gatos y hurones mediante microchip. Las leyes gallegas establecen que el microchip debe colocarse antes de los tres meses de edad o hasta un mes después de que tengáis al perro con vosotros. Sólo tras haber puesto el microchip, vuestro veterinario os expedirá la cartilla oficial (pasaporte), único documento sanitario legal donde hará constar los tratamientos de vuestra mascota: vacunaciones, desparasitaciones etc.
Yo os ruego encarecidamente que le coloquéis el microchip a vuestros animales de compañía. No tanto porque os vayan a multar si no lo hacéis, sino porque es la única forma de identificarlos y localizaros rápidamente en caso de extravío o robo. No sabéis lo triste que es ver colegas perdidos y que sea imposible localizar a sus dueños. O gente que llama a nuestra clínica (y digo nuestra, porque también es mía) denunciando el caso de un animal extraviado, dando su descripción, pero sin poder identificarlo con seguridad por no tener microchip. También es de vital importancia actualizar vuestros datos cada vez que cambiéis de teléfono o dirección, por ejemplo. A veces intentamos localizar a los dueños de un perro o gato con microchip y no podemos hacerlo porque han cambiado los números de teléfono y no lo han comunicado al REGIAC a través de su veterinario.
Pues a lo que iba, incluso si viajáis al extranjero, a través de Europetnet se podrá identificar a vuestro animal en caso de extravío. Así que ya sabéis, podéis viajar más seguros con vuestras mascotas.
Un saludo.
Trasto

Presentación


¡Hola a todos!
Creo que lo primero que debo hacer es presentarme. Me llamo
Trasto y soy la mascota del Centro Veterinario Travesía. Para los que no me conozcáis personalmente, os dejo una foto de hace un par de años. La verdad, para qué negarlo, creo que salí bastante guapo. Recién bañadito, con el pelo largo, con mis rizos al viento, en el monte allá en Mondariz...
Pues nada, que viendo a mi dueño teclear en el ordenador me ha entrado el gusanillo, aunque yo voy bastante más lento porque me resulta algo complicadillo pulsar las teclas una a una. Mis manos no están hechas para estas cosas. En fin, que con esto de las nuevas tecnologías me he animado a crear este blog (eso si consigo entenderme con este aparato que parece cosa del demonio). Así podré contaros algunas cosas interesantes del mundo de los animales domésticos, sus enfermedades, cuidados y alguna otra cosilla que he ido aprendiendo a lo largo de mi ya dilatada vida. Porque aunque no lo parezca, acabo de cumplir once añitos, pero yo me encuentro hecho un chaval.
Así que un saludo, y que lo disfrutéis.