sábado, 26 de septiembre de 2009

Champuterapia

Hoy voy a hablaros de las dermatitis. Y ya veréis, va a ser sólo la introducción, porque de alergias y dermatitis se pueden escribir libros enteros (de hecho, ya los hay. Mi dueño tiene unos cuantos en las estanterías de su despacho. Y alguno hasta parece el Libro Gordo de Petete).
Pero empezaré por el final, por el tratamiento de las dermatosis. Y dentro del tratamiento os hablaré de los champús terapéuticos o medicados y de cómo utilizarlos adecuadamente. Es decir, de la champuterapia.
Los champús terapéuticos son, como su nombre indica, soluciones jabonosas que se emplean para bañar al animal pero que en su composición tienen principios activos terapéuticos. Y los principios activos son substancias que tienen alguna actividad beneficiosa en el tratamiento de una enfermedad. Hay champús antiseborreicos, hipoalergénicos, desinfectantes, hidratantes, etc. Se utiliza uno u otro según la enfermedad y el efecto deseado. A lo largo del tratamiento y dependiendo de la evolución de la enfermedad, pueden cambiarse o utilizarse combinados. Casi siempre se emplean asociados a otro tipo de terapias o, en ocasiones, como tratamiento exclusivo, sobre todo en casos leves o crónicos. Con ellos se consigue acelerar la curación, disminuir e hidratar la piel dañada, eliminar los alérgenos de la superficie de la piel, disminuir las dosis necesarias de otros medicamentos y mantener a raya los procesos recurrentes. Todo ello, mejorando el bienestar de vuestra mascota.
La frecuencia ideal de aplicación es distinta para cada paciente y el veterinario os indicará cuál es la mejor para vuestra mascota. Lo habitual es empezar el tratamiento con baños cada dos o tres días para después ir espaciándolos hasta dar un baño a la semana. Y muchos diréis: ¡Pero si desde siempre me han dicho que los perros y los gatos no deben bañarse tan a menudo!!. Cierto, pero esa es una de las ideas preconcebidas que van cambiando a medida que aumentan los conocimientos que tienen los veterinarios dermatólogos. Además, en estos casos, lo que se busca es una acción terapéutica sobre la piel y para que esto sea realmente eficaz es necesario bañar con mayor frecuencia. Por desgracia para nosotros, porque desde luego a mí, lo de los baños no me gusta nada. Otra cosa muy distinta es retozar en un charco o darme un chapuzón en el río o la playa.

No es cierto que sea malo bañar a los perros con frecuencia.
Al contrario, se considera que para mantener el efecto terapéutico de estos champús deberían utilizarse al menos una vez a la semana. 

En general, este tipo de champús están muy concentrados, por lo que pueden diluirse en cinco o diez partes de agua para favorecer su distribución en la piel y evitar que queden restos tras el aclarado.
Y ahora os explico cómo utilizarlos de la forma más adecuada en seis cómodos pasos:
1.- Mojar abundantemente al paciente con agua tibia a unos 25ºC.
2.- Aplicar el champú y frotar todo el cuerpo. Esta primera aplicación limpia la piel y el pelo eliminando los restos cutáneos y la suciedad.
3.- Aclarar abundantemente con agua tibia.
4.- Aplicar de nuevo el champú masajeando suavemente, dejando que penetre bien hasta la piel y dejar actuar durante 10 ó 15 minutos. Este tiempo de espera es imprescindible para permitir el contacto de los principios activos con la piel de vuestra mascota.
5.- Aclarado abundante y exhaustivo con agua más bien fresquita por su efecto calmante.
6.- Secado frotando con una toalla. En los casos de dermatitis no debe utilizarse secador pues el aire caliente aumenta la sensación de picor y malestar.
A partir del segundo baño, si la piel está bastante limpia, podéis saltaros los pasos 2 y 3.
Y si os lo podéis permitir, los baños de hidromasaje son fenomenales para estas cosas porque favorecen la penetración de los principios activos, mejoran la hidratación de la piel y disminuyen la sensación de picor. Así que ya sabéis, ¡al agua patos!
Un saludo
Trasto.

martes, 22 de septiembre de 2009

Arañazos de gato

Hoy os voy a recomendar una página web para propietarios de gatos que se dedican a arañar lo que no deben como los sofás, las cortinas, esa alfombra persa que tanto os costó... (Y me refiero a los gatos, no a los propietarios).
Pero, primero, ¿sabéis por qué arañan los gatos?
La creencia más extendida es que lo hacen para afilar las uñas y hasta cierto punto es cierto. Realmente no las afilan como nosotros afilamos un cuchillo, si no que las decapan, es decir, eliminan la capa más externa y vieja. Pero, además de arañar para afilar las uñas, también lo hacen para ejercitar los ligamentos y los músculos que les sirven para retraer y exteriorizar las garras. Digamos que es algo parecido a "estirarse". De hecho, muchas veces arañan los objetos próximos a sus áreas preferidas de descanso. Y hay una tercera razón, menos conocida. También lo hacen como forma de marcaje. Tienen unas glándulas entre los dedos con las que dejan una marca olorosa, además de la marca visual que constituyen los propios arañazos.
Además, la conducta de arañar se ve influida por otros factores como el estrés. Y cuando hablo de estrés no me refiero a que el gato tenga taquicardias por no llegar al trabajo por estar bloqueado en un atasco. No, no. Me refiero a aquellas situaciones que aumentan la ansiedad del pobre minino. Tan "normales" para nosotros como que hayamos cambiado la decoración de la casa, que haya otro animal en casa, una persona nueva, ruidos... Todo eso estresa al gato y puede hacer que arañe más o que orine donde no debe.
Hay varias formas de prevenir o eliminar estas conductas molestas. Una de ellas es mediante el uso de feromonas sintéticas que ayudan a que el animal se encuentre más a gusto y se relaje. En esta web encontraréis información sobre estos comportamientos y sobre el tratamiento con feromonas: www.feliway.com/es. Espero que sea de vuestro interés.
Un saludo.
Trasto
P.D.. que quede claro que los del laboratorio que vende las feromonas no me pagan comisión, je.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Higiene dental

Hoy vamos a hablar de la higiene bucal.

Es bastante frecuente que los perros y los gatos padezcamos problemas dentales que, como mínimo, nos provocan un aliento desagradable y que a la larga pueden acabar en infecciones bucales, caída de dientes e incluso problemas más graves.

Para prevenir todos estos problemas es recomendable proceder al cepillado dental, (sí, sí, como en las personas, que no os sorprenda) sobre todo en razas pequeñas, lo cual debería hacerse al menos dos veces a la semana. También existen productos como golosinas y algunas comidas especiales que favorecen la limpieza de los dientes durante su masticación.

Así que os indicamos unas pautas para que veáis cómo llevar a cabo el cepillado.

Se puede utilizar un cepillo especialmente diseñado para animales o bien un cepillo dental blando de personas. También hay dedales con cerdas como los cepillos dentales para colocar en el dedo y hacer más cómoda la limpieza.

Lo primero que hay que hacer es acostumbrar al animalito a la manipulación de la boca. Si lo hacéis desde que es cachorro será más fácil. Tiene que habituarse a que le abráis la boca, levantéis los labios, etc. Podéis darle una golosina después de cada “sesión” para que le resulte más agradable.

Si se trata de un perro adulto como yo y no está acostumbrado, en lugar de utilizar un cepillo desde el primer momento, utilizaréis una gasa envuelta en el dedo para frotarle los dientes lo que le resultará menos incómodo.

Se debe comenzar por períodos de tiempo cortos y aumentarlos de forma gradual. El cepillado de toda la boca no debería durar más de 5 minutos. Tan pronto como el animal muestre su disgusto es aconsejable parar e intentarlo de nuevo más tarde. En caso de animales reacios al cepillado, es bueno concentrarse solamente en los caninos siguiendo un movimiento suave de arriba abajo evitando inicialmente los dientes frontales. Como la placa dental y el sarro se depositan principalmente en la cara externa de los dientes, no es necesario estresar a vuestra mascota intentando limpiar la parte interna de los mismos.

Para mejorar el efecto de limpieza del cepillado, se pueden usar pastas de dientes específicas para animales, que pueden tragar sin que les causen problemas de estómago.

En caso de perros o gatos en los que ya se ha depositado sarro, es conveniente realizar una limpieza dental por ultrasonidos, ya que el cepillado no logra eliminarlo. Eso ya os lo hace el veterinario, con un aparato como el de los dentistas.

Si este sarro no se elimina, sigue depositándose entre la raíz del diente y la encía, produciendo una inflamación que daña el tejido que sujeta el diente. Es lo que se llama enfermedad periodontal. Se trata de una enfermedad que progresa hacia una infección provocando halitosis, flemones, pérdida de piezas dentales e, incluso, problemas cardiovasculares.

Y no os creáis que me olvido de otro tipo de mascotas como los conejos. En ellos no es necesario cepillar los dientes, pero sí es muy importante aportarles alimentos ricos en fibra para desgastar los dientes que les crecen continuamente. Los alimentos especialmente formulados para ellos, sean a base de semillas o preparados tipo pienso no desgastan lo suficiente los dientes y éstos crecen provocándole diversidad de problemas. Por ello, siempre deben tener a su disposición heno para favorecer ese desgaste.

A que he salido guapo en las fotos, ¿eh?.

Un saludo.

Trasto

viernes, 11 de septiembre de 2009

Humor

Ahora que mi dueño no me ve, os dejo un correo electrónico que me envió un amigo.

TEMAS QUE TODOS LOS CLIENTES DEBERÍAN CONOCER ACERCA DE SU VETERINARIO
- El veterinario duerme. Puede parecerle mentira, pero el veterinario necesita dormir como cualquier otra persona. Sólo llame a su móvil en caso de emergencia real, en caso contrario llame a la clínica.
- El veterinario come. Parece increíble, pero es verdad: el veterinario necesita alimentarse y tiene un horario adecuado para hacerlo.
- Esta es quizá la más increíble de todas: el veterinario puede tener familia y, de hecho, generalmente la tiene. Por eso, debe y desea dedicarle tiempo y disfrutar de ella.
- Tambien, siendo el veterinario persona como cualquier otra, necesita descansar el fin de semana. Definitivamente, el domingo a las 22:00 horas no es un horario adecuado para atender un cuadro iniciado el martes anterior a las 15:00.
- El veterinario, como cualquier ciudadano, necesita dinero. Ésta sí que usted no la esperaba, ¿no?. Por eso, no vaya a la consulta pensando en no pagarle.
- Leer y estudiar también es trabajo. Trabajo serio. Por favor, deje de reírse, ¡no es broma!. Cuando un veterinario está concentrado en un libro o en una revista especializada, se está actualizando como profesional y, por lo tanto, está trabajando.
- De una vez por todas, conviene aclarar definitivamente que el veterinario no es vidente, no consulta el tarot ni tiene una bola de cristal. Si eso es lo que esperaba de él, lamentamos defraudarle. Contrate los servicios de un parapsicólogo.
- El veterinario precisa planear y organizar su trabajo y tener las condiciones necesarias para realizarlo con éxito. Cuando afirma que prefiere consultar en la clínica y no a domicilio, seguramente tiene muy buenas razones para ello.
- En reuniones de amigos o fiestas de familia, el veterinario deja de ser el veterinario para asumir su condición de amigo o pariente. No le pida consejos, recetas, opiniones, etc. Él también tiene derecho a divertirse.
- No existe la "ojeadita", la "consultita" ni la "pasadita rápida".
- El teléfono es una herramienta de trabajo.
Por favor, hable sólo lo necesario.
- Pedir lo mismo varias veces NO hace que el veterinario trabaje más rápido.
- Que el horario de trabajo de la mañana sea hasta las 13:00 horas, no significa que usted pueda llamar a las 12:58 horas.
- Cuando el veterinario explique un tratamiento no lo bombardee con miles de preguntas.
Por favor, escuche primero y pregunte después.
- El veterinario no inventa problemas ni enfermedades, ni tiene relación comercial con los virus, bacterias, etc. No lo culpe de lo que le pasa a su animal.
- El veterinario no inventó las frases "lo barato sale
caro" o "quien mal paga paga el doble", pero está de acuerdo con ellas.
- Finalmente, el veterinario es también un hijo de Dios y no de aquél en el que está pensando...

Un saludo
Trasto

domingo, 6 de septiembre de 2009

París, París...

Os dejo unas fotos de un colega mío, Apu, que su dueña me ha cedido amablemente. Y digo colega porque es un perrito muy majo (recogido de una protectora de animales), aunque cuando me lo encuentro por la calle prefiero guardar las distancias. Ya sabéis que con otros machos perrunos no me llevo demasiado bien.
Pues, como podéis ver, Apu y familia han pasado unos días en Francia. ¡Menudos afortunados!. Me cuentan que los gabachos han sido muy amables con ellos, que eso del chovinismo del que tienen fama es más bien una leyenda negra. En definitiva, que se han portado muy bien con todos. Y cuando digo todos, me refiero a los humanos y a Apu.
Y eso es lo que me ha llamado gratamante la atención. Apu me dice que prácticamente lo dejaron pasar a todos los edificios y monumentos a los que se acercaron, a los restaurantes, a los hoteles, al metro... En un castillo que visitaron no le permitían entrar caminando, pero le dejaron un cesto a Maite para llevarlo y poder acceder al recinto con él. Ahí tenéis la fotografía de los dos. Y en una terraza a la que se acercaron a tomar un refrigerio al primero que atendieron fue a él, llevándole un recipiente con agua para que bebiera. Vamos, ni punto de comparación con este país en el que vivimos y en el que nos las damos de adelantados y modernos.
¿Para cuándo podremos acceder libremente a los medios de transporte públicos?. Pero si aquí mismo, en Vigo, en el parque de San Roque tenemos el acceso prohibido. Allá se lo coman con patatas los gerifaltes de Caixanova. Que haya dueños de mascotas maleducados (por no utilizar otro término) que no recogen los excrementos de sus animales no significa que todos sean iguales y que los demás, propietarios y mascotas, no podamos disfrutar de un bien común.
Un saludo.
Trasto

martes, 1 de septiembre de 2009

Creencias erróneas (I)

A muchos de vosotros os habrán dicho alguna vez que es bueno que vuestra perra o gata tenga alguna camada. Para defender esta opinión se utilizan argumentos de lo más variopintos: que si así la hembra madura su carácter, que se evita el desarrollo de tumores, que si no la cruzáis tendrá embarazos psicológicos... Todo mentira. El hecho de que una perra o una gata tengan una camada no influye positivamente en su desarrollo físico o comportamental. Ni le aporta nada positivo ni le supone ningún trastorno a no ser que lo hagáis en momentos inadecuados como cuando la hembra es muy joven y todavía no ha terminado su desarrollo corporal. Así que ya sabéis, si queréis vivir la experiencia, adelante, pero no la crucéis porque os hayan dicho que es bueno para ella. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, aquí os dejo una imagen de alguno de mis retoños, para que veáis qué criaturas más hermosas.Y ya que lo he mencionado, alguno se preguntará qué es eso de un embarazo psicológico. Cada vez que este término sale en la consulta la gente sonríe, piensa que su perra se ha vuelto majareta porque se cree que está embarazada y pregunta si será necesario llamar a un psicólogo. En realidad, no es eso. Yo os lo explico.
Todo se debe al ciclo ovárico de la perra, que es un tanto peculiar. Básicamente, la actividad ovárica de las perras es similar a la de las mujeres. Es decir, el ovario se prepara "fabricando" un folículo donde se produce la liberación del óvulo para que un espermatozoide lo fecunde. Hasta aquí todo normal. Pero es en este punto donde empiezan las diferencias. En las mujeres, si el óvulo no es fecundado el ovario vuelve a iniciar el ciclo. En cambio, si el óvulo se encuentra con un espermatozoide, en el lugar donde estaba el folículo se desarrolla otra estructura llamada cuerpo lúteo donde se produce la progesterona que es la hormona de la gestación, responsable de todos los cambios que se producen en el cuerpo para acoger el desarrollo embrionario y fetal. En la perra, la cosa cambia. Aunque no haya fecundación, se produce un cuerpo lúteo y se elabora progesterona. Por eso, después de cada celo, en las perras se produce cierto desarrollo mamario, a veces engordan un poco, pueden volverse más inactivas y tener algún cambio de carácter. Y esta fase dura aproximadamente lo mismo que una gestación, en torno a los dos meses tras haber finalizado el celo. Al cabo de este tiempo ese cuerpo lúteo se atrofia y comienza a disminuir la producción de progesterona. Es decir, ocurre lo mismo que cuando una perra preñada está a punto de parir. Y ahora entra en juego otra hormona, la prolactina (menudos nombrecitos, ¿eh?). Y esta hormona es la responsable de dos cosas muy importantes: la conducta maternal y la producción de leche, por lo que aparecen ciertos cambios de conducta y las mamas aumentan todavía más de tamaño. Estos cambios los "sufren" TODAS las perras después de cada celo. Pero en ALGUNAS el efecto de la prolactina es más exagerado y llegan a tener conducta de hacer el nido, adoptar otros animales u objetos como si fueran sus cachorros y producir leche. Esto es lo que se llama embarazo psicológico o pseudogestación.
Así que cuando salga en algún noticiero que una perra sin cachorros, en el zoo de alguna ciudad, ha adoptado a dos crías de tigre abandonadas por su madre y les ha dado de mamar y las ha cuidado como si fueran hijas suyas... pues ya sabéis por qué lo hace, porque sus hormonas le dicen que es mamá.
Otro día os contaré la teoría que explica por qué sucede esto en mi especie.
Un saludo
Trasto