viernes, 23 de octubre de 2009

La socialización del cachorro

Hoy os hablaré de la importancia de una socialización adecuada de vuestro nuevo cachorro. Durante el período de socialización (que tiene lugar más o menos entre la tercera y la duodécima semana de vida) el cachorro aprende dos cosas muy importantes en su vida. La primera, que él es un perro. Porque cuando nace, todavía no sabe lo que es. Y esa lección fundamental la aprende a través del contacto con su madre y sus hermanos de camada. Es por ello, que no deben separarse de su familia hasta las seis u ocho semanas de edad. La segunda es que aprende a conocer el entorno que le rodea, el ambiente en el que se desarrolla. Y este entorno es todo lo demás, incluido el resto de especies animales, como los humanos.
Además de reconocerse como integrante de la especie canina, durante el período de socialización el cachorro aprenderá otras muchas cosas. Entre ellas, adquirirá pautas de conducta social. Con sus hermanos jugará a pelearse. Y al hacerlo, aprenderá a expresar movimientos, posturas, sonidos que también identificará en los miembros de su familia y que harán que de mayor sea capaz de reconocer esas conductas en otros perros. Es algo similar a cuando un niño aprende el lenguaje y los gestos normales de la especie humana.
También en esta fase aprende a inhibir el mordisco. Es decir, a controlar la fuerza que ejerce con sus mandíbulas. Cuando le haga daño a su madre mientras mama, ésta le gruñirá, lo apartará y le sujetará el hocico con su boca durante unos segundos. Si le hace daño a un hermano mientras juega con él, éste chillará y dejará de jugar. Así el cachorro aprende que si "se pasa" en la fuerza del mordisco se acabará la comida o la diversión. Si vuestro cachorro todavía no controla la fuerza de su mordida ya sabéis lo que debéis hacer: chillar cuando os haga daño y dejar de jugar con él. Si es necesario, sujetad su hocico con vuestra mano durante unos segundos y decidle un fuerte ¡no!.
En esta fase del desarrollo también se aprenden los hábitos higiénicos. Por instinto, a partir de las ocho semanas aproximadamente, los cachorrros tienden a realizar sus deposiciones en un sitio algo alejado de la zona de descanso o de la zona donde se encuentre su comida. Por ello, es bueno que disponga de un área más o menos amplia para que aprenda a distinguir entre una y otra.
También hay que enseñarle a ser manipulado, siempre con refuerzos positivos. Es decir, premiando su buen comportamiento. El cachorro debe acostumbrarse a que le toquéis el hocico, le abráis la boca, le miréis los ojos, los oídos, subirlo a la mesa... En una palabra, debe aprender a ser "examinado", para que cuando acuda al veterinario no lo tome como una tortura, sino como algo agradable que también le hacen en casa acompañado de unas caricias o una golosina.
Durante el período de socialización se debe de procurar que el cachorro se habitúe al mayor número posible de estímulos ambientales, sobre todo a aquellos con los que estará en contacto durante el resto de su vida. Es decir, hay que intentar que se acostumbre a aquellas situaciones que serán habituales a lo largo de su vida. Por ejemplo: paseos por la calle con presencia de tráfico y gente, desplazamientos en coche, ruidos de petardos, contacto con niños, convivencia con otras especies animales, etc. El momento ideal para empezar a pasear a vuestro cachorro por el suelo de la calle os lo indicará vuestro veterinario teniendo en cuenta la pauta de vacunación del animal.
Y otra cosa, también debe acostumbrarse a quedarse solo. Tanto cuando os marchéis de casa como cuando estéis en ella. El cachorro debe tener una zona de descanso donde no debe ser molestado y donde podrá quedar en esos momentos en los que esté solo. Podéis ayudaros de algún juguete que lo distraiga para que se tome ese rato como un descanso y nunca como un castigo por haber hecho algo mal.
El aprendizaje adquirido durante el período de socialización es bastante estable, es decir, tiende a mantenerse una vez que el perro es adulto. Por ello es tan importante realizar una buena socialización, si no, más tarde será mucho más complicado lograr una adecuada convivencia con su entorno. Sin embargo, este aprendizaje precisa ser reforzado de forma periódica.
Un saludo
Trasto

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