jueves, 4 de febrero de 2010

Un cachorro llega a casa

No creáis que me he olvidado de vosotros, lo que pasa es que últimamente he estado un poco liadillo.
Hoy quiero hablaros de un tema de preocupación frecuente sobre todo en los propietarios primerizos de un cachorro. ¿Cómo debe estar el perro en casa?. ¿Cómo hemos de enseñarle a hacer sus pises y sus cacas en el lugar adecuado?. Para ello os voy a resumir una charla a la que asistimos el pasado mes de diciembre. La conferencia la dio el veterinario Pedro Estévez, de la clínica Ars Canis de Vigo. Aprovecho para mandarle un saludo, aunque creo que él no me conoce personalmente.
La primera cuestión es: ¿Cómo debe ser el sitio del perro en casa?.
El cachorro debe de tener un espacio reservado para él en la casa, igual que nosotros tenemos una habitación. Debe ser un sitio tranquilo, algo aislado y no demasiado grande, sin ruidos y sin nada que llame su atención. Un lugar donde pueda descansar sin ser molestado. Podría servir una habitación pequeña o un espacio más reducido acotado de alguna forma. En ese espacio colocaremos su cuna, cama o transportín. Algún juguete, a ser posible interactivo para que se distraiga (esos en los que se pueden meter dentro golosinas o parte de su dieta diaria), su comida (si la dejamos a su disposición) y su agua. También podemos poner una manta o colchoneta para cuando quiera tumbarse fuera del transportín. En caso de que no tenga las vacunas suficientes para salir a la calle o cuando todavía no ha aprendido a realizar sus deposiciones fuera, pondremos, un poco separados de todo lo demás, unos periódicos a ser posible impregnados con algo de su orina para que le resulten más atrayentes.
A este espacio, Pedro le llama la habitación-guarida. En ella el cachorro se sentirá tranquilo y a salvo y deberá permanecer en ella cuando quede solo, cuando no se pueda vigilar y para dormir por la noche. De esta forma evitaréis que destroce lo que no debe, se acostumbrará a quedar solo previniendo futuros problemas de ansiedad por separación y será más fácil enseñarle a hacer sus necesidades fuera de casa.
A alguno de vosotros ésto puede parecerle un poco sádico. Tener al cachorro todo el día encerrado ahí... Realmente, lo ideal sería sacarlo cada 2 ó 3 horas para hacer sus deposiciones fuera y jugar un rato con él, pero con la vida ajetreada que lleváis los humanos puede resultar bastante difícil. Debéis tener en cuenta que los cachorros, al igual que los bebés humanos, se pasan la mayor parte del día durmiendo. Si se acostumbra desde pequeño a su habitación-guarida se sentirá tranquilo y seguro en ella y no lo verá como un castigo (de eso se trata). Además, en los ratos en los que pueda estar vigilado y suelto por la casa podréis jugar con él y tendréis un perro más educado y con un mayor vínculo hacia vosotros.
Y aquí viene la segunda cuestión: ¿Cómo evito que el cachorro destroce las cosas?
La conducta de mordisquear cosas o llegar a destrozarlas es una conducta normal en los cachorros. Se trata de un comportamiento exploratorio, como el de los bebés que se llevan todo a la boca. Sólo que ellos tienen unas mandíbulas más potentes y destrozan más las cosas. Al estar en su habitación guarida no podrá destrozar ningún objeto y cuando lo soltéis por la casa podréis vigilarlo de forma más estrecha, vehicular sus ansias de juego y de morder hacia objetos adecuados y reñirle cuando intente destrozar lo que no debe.
Y la tercera cuestión que es la que en numerosas ocasiones preocupa más a los dueños: ¿Cómo le enseño al cachorro a hacer sus deposiciones en el lugar adecuado?
Y aquí tengo que romper una lanza en favor de mi especie: los perros somos limpios por naturaleza y a partir de los dos meses de edad aprendemos a no hacer pis y caca en el lugar donde descansamos (eso si nos dais la oportunidad de hacerlo bien).
Si nos dejáis en la habitación guarida no haremos nada allí, salvo que seamos muy jóvenes y no podamos aguantar más. Así que debéis llevarnos al sitio adecuado al menos tres veces al día.
Un cachorro de dos o tres meses puede aguantar unas dos, tres o cuatro horas sin hacer pis o caca, pero no mucho más. Lo ideal sería sacarlo cada dos o tres horas. Como la mayoría de vosotros no tendrá tanta disponibilidad de tiempo, podéis dejar unos periódicos en un lugar algo aislado de la zona de descanso y de la comida en la habitación-guarida para que aprenda a distinguir la zona sucia de la zona limpia. Después, a medida que se haga mayor y le permitáis seguir explorando el resto de la casa, irá reconociendo todo su territorio y aprenderá a no hacer nada dentro de la vivienda.
Algunos perros aprenden a hacer las deposiciones en los periódicos y después no las hacen en la calle y aguantan y aguantan hasta volver a casa y al llegar, !zas¡, ahí queda eso. Tendréis que ser pacientes. Sobre todo sacarlo a la calle después de comer o dormir y en el momento que lo haga en su sitio premiadlo efusivamente.
Así que ya sabéis, a partir de ahora vuestro cachorro también tendrá su habitación en casa.
Un saludo
Trasto

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