lunes, 19 de diciembre de 2011

Año mundial de la Veterinaria 2011 (y V)


Antes de que termine este año 2011, desde el Centro Veterinario Travesía queremos desearos unas felices fiestas y una muy buena entrada en el nuevo año (a ver qué nos depara). Y aprovechamos la ocasión para recordaros la conmemoración del 250 aniversario del nacimiento de la Veterinaria moderna.
En entradas anteriores hemos destacado la importancia de la Veterinaria en la seguridad alimentaria y en la producción animal, en la investigación biomédica de vanguardia, en el control de las zoonosis y las enfermedades emergentes y en la colaboración internacional en la ayuda al desarrollo.
Por último, en esta ocasión queremos resaltar la faceta de la Veterinaria más cercana a vosotros y de la que formamos parte con nuestro trabajo diario. El veterinario como médico de animales, tanto de animales de abasto como salvajes y/o de compañía.
Un saludo y, lo dicho, que el año 2012 nos sea leve.
Centro Veterinario Travesía

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mi gato se aburre

Acompañando a los seres humanos, nuestros animales domésticos han ido abandonando gradualmente las sociedades rurales y se han urbanizado. De tal forma que una especie como el gato, eminentemente cazador territorial y solitario, "disfruta" ahora de las comodidades de la vida moderna. Vive en espacios reducidos, libre de depredadores, no necesita cazar para alimentarse y, a veces a su pesar, se ve obligado a compartir vivienda con otros gatos o animales de otras especies. En dicho ambiente no puede desarrollar sus conductas naturales, lo que en muchas ocasiones lleva a la aparición de trastornos físicos y psicológicos.
A través del enriquecimiento ambiental lograremos que nuestra mascota se encuentre más a gusto y desarrolle una actividad más adecuada a su naturaleza felina.

En cuanto al espacio, cabe destacar que los gatos necesitan de un uso tridimensional del mismo. Es decir, deben tener acceso a sitios altos, plataformas, rascadores elevados, escaleras, estructuras de descanso apoyadas en radiadores, etc. Una caja de cartón o el transportín pueden resultar sitios interesantes para resguardarse, huir o simplemente aislarse por un tiempo del mundo exterior. Les gusta disponer de varios rascadores donde dejar marcas de arañazos, a ser posible cerca de sus zonas de descanso preferidas. Algunos prefieren rascadores verticales, otros horizontales. Por supuesto, fijos. De nada sirve que en el momento en el que vuestro gato se anime a usar el rascador, éste se le venga encima. En ese caso probablemente buscará otro lugar que le resulte más atractivo, quizá vuestro sofá preferido. Para que se animen a probarlos, podéis impregnarlos con esencia de hierba gatera  (Nepeta cataria) o frotando unas flores de lavanda. Las áreas de descanso no deben estar cerca de la zona de alimentación (comedero y bebedero) y del área de eliminación (bandeja de la arena). Les gustan los escondites, desde donde puedan observar sin ser vistos y sin ser molestados.
El área de eliminación no debe estar demasiado cerca ni demasiado lejos de las zonas de descanso y actividad. Mejor en un sitio tranquilo, que no sea zona de tránsito, alejada de ruidos y olores intensos (lavadora). En cuanto al tipo de arena, suelen preferir la aglomerante, aunque muchos gatos utilizarán sin problema arenas más duras, con o sin perfume, o de sílice, interesantes por su gran capacidad de absorción. La bandeja de la arena deber ser amplia, mejor sin bordes. Si es una bandeja cubierta, suelen preferir aquellas que no tienen puerta. En cuanto al número de bandejas, si hay varios gatos en casa, es conveniente tener varias. El número ideal sería el de tantos gatos como haya en casa más uno (no me preguntéis porqué). Inviable en muchos casos. De todas formas, hay gatos que comparten una o dos bandejas sin ningún problema aunque deben estar lo más limpias posible, retirando diariamente pises y cacas.

En cuanto a la comida, los gatos comen entre diez y veinte comidas diarias, por lo que deben tener libre acceso a ella, siempre controlando la cantidad para evitar el sobrepeso. Puede repartirse parte de la ración diaria en escondrijos o en juguetes interactivos que dispensen la comida fomentando la actividad del gato. Podéis hacerlos vosotros mismos con una caja de zapatos con agujeros o hueveras de donde tengan que "pescar" la comida. Así se evita que coman por aburrimiento. Haciendo que conseguir la comida sea algo complicado, la convertimos en algo más parecido a una presa y mejoramos el estado físico y mental del gato. Si hay varios gatos en casa, también debería haber varios comederos, separados entre sí, al menos, un metro.
También el agua debe estar a su libre disposición, a ser posible algo alejada de la comida. Los gatos son animales adaptados a sobrevivir con poca agua pero esto, junto con una vida sedentaria, puede favorecer la aparición de enfermedades de las vías urinarias. Por ello es interesante estimularlos a beber más. Esto puede conseguirse utilizando fuentes de agua que mantengan el agua fluyendo, colocando varios bebederos en distintos lugares de la casa y cambiando el agua varias veces al día.

Y, por último, el juego. Debemos acostumbrar al gato a jugar e interactuar con las personas desde pequeño. De todas formas, nunca deberemos forzar el contacto ni manipularlo excesivamente si no es de su agrado. Así que según sus preferencias podrá jugar sólo o con sus dueños. A veces, algo tan simple como permitirle acceso a una ventana desde la que pueda ver el exterior o entretenerse con un programa de televisión donde aparezcan animales, puede ser suficiente para distraerlo, pero no sustituyen a unas buenas carreras por la casa. A partir del año de edad se vuelven más sedentarios y conviene fomentar el juego. Existen multitud de juguetes: colgantes para utilizar como una caña de pescar, rodables, con movimiento. Cada uno de ellos facilitará la expresión de un tipo de conducta: perseguir a la presa, acecharla, cazar, saltar...  Es preferible renovarlos con cierta frecuencia y no dárselos todos de una vez. Si hay varios gatos en casa, debería haber suficientes juguetes para cada uno para evitar conflictos entre ellos. También pueden impregnarse con hierba gatera para que le resulten más interesantes. Se pueden sumergir juguetes en un caldero de agua para que el gato los pesque. Para haceros una idea, es bueno hacer que corran unos 300 a 500 metros cada día. También les gusta explorar zonas oscuras como cajas, armarios, pasadizos... Podemos hacer feliz a un gato por unas horas con una simple caja de cartón donde pueda esconderse.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

martes, 15 de noviembre de 2011

Thelaziosis canina (y felina)

La semana pasada vino a la clínica Alberto, el dueño de Otto. Su perro, un West Highland white terrier muy majo venía con una buena conjuntivitis. Había pasado un par de semanas en su aldea, cerca de Allariz, y desde hacía unos días había empezado a ponerse algo malo de los ojos. Cuando llegó a nuestra consulta tenía los ojos irritados, rojos, lagrimosos y con unas legañas bastante feas. Procedimos a explorarlo y cual fue nuestra sorpresa cuando, con la ayuda del oftalmoscopio, observamos que la conjuntivitis se debía a la presencia de ...¡GUSANOS!.
Pues sí, a nosotros nos dio el mismo asco que a vosotros. ¡Gusanos en la superficie del ojo!. Se trata de una enfermedad nueva en España, una enfermedad emergente, que se llama Thelaziosis porque es producida por gusanos nematodos del género Thelazia. Es una enfermedad procedente de Asia que se ha extendido, inicialmente hacia Europa Central y, ahora, hacia el sur. Los primeros casos descritos en España de los que tenemos noticia empezaron en la zona de Extremadura, pero parece ser que algunos colegas veterinarios de Orense se han hinchado a ver casos esta temporada. Y decimos temporada, porque se transmiten a través de la picadura de moscas y mosquitos, que son más abundantes en la época estival.
Los gusanos adultos miden entre siete y diecisiete milímetros (los machos son algo más grandes que las hembras). Pueden verse a simple vista como hilillos blanquecinos. En las fotos los veis de color marronáceo porque están hechas a través del microscopio.
Ahora os explicamos su ciclo biológico. Como solemos decir en estos casos, allí están los gusanos machos y hembras tan ricamente en el saco conjuntival del ojo de un perro (esa zona baja entre el párpado y el globo ocular, de color rosado) o en los conductos lacrimales, haciendo sus cositas, ya me entendéis. Entonces la hembra elimina sus larvas tan chiquitas y bonitas ellas (que se llaman L1, porque son la primera fase larvaria). Y ahí interviene el vector. Llega una mosca macho y se posa en el ojo del perro para alimentarse de sus secreciones, en las cuales nadan alegremente las L1. Estas L1, ya dentro de la mosca, siguen creciendo y se transforman primero en L2 y después en L3 y cuando la mosca, tras volar de aquí para allá, se posa en el ojo de otro perro para alimentarse de nuevo, las larvas L3 colonizan el ojo y allí siguen desarrollándose hasta que se transforman en adultos y completan el ciclo. Y, cuidado, porque además de afectar a perros, gatos, zorros y otros carnívoros silvestres, también puede contagiarse al ser humano. De hecho, se han descrito algunos casos de Thelaziosis humana en Francia e Italia
 Una vez diagnosticada la presencia del gusano, vuestro veterinario procederá a eliminar los adultos y después os dará un tratamiento nematocida (vamos, para cargarse todo lo que quede, larvas incluidas, y evitar así que puedan volver a desarrollarse). Generalmente con eso es suficiente, salvo que la irritación ocular sea importante, sobre todo si la inflamación le ha causado mucha molestia a vuestra mascota y se ha frotado o rascado agravando el cuadro. En ese caso, os dará un tratamiento específico para cada complicación observada.
Así que ya sabéis, ¡ojo con los ojos!.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

Hermoso ejemplar de P. variegata
02/12/2011: Hola de nuevo. Quería comentaros un nuevo caso que hemos tenido en la clínica. Esta tarde vino a vacunarse Golfa, una Bulldog francés que pasa alguna que otra temporada en Pantón. Casualmente (porque no tenía ningún síntoma salvo un ligero lagrimeo) durante la exploración previa a la vacunación le encontré una Thelazia saltando alegremente en su ojo derecho. Y después descubrimos más en ambos ojos. Enseguida la tratamos. Y para los que tengáis curiosidad, me he enterado de que la mosca transmisora de la Thelazia se llama Phortica variegata. Os dejo una foto de un hermoso ejemplar.
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domingo, 30 de octubre de 2011

Año mundial de la Veterinaria 2011 (IV)


Esta vez, para conmemorar el Año mundial de la Veterinaria, queremos hablaros de las investigaciones de primera línea llevadas a cabo por equipos veterinarios. Y entre ellas destaca el Proyecto de Investigación Lupa.
Se trata de un proyecto desarrollado por la Comisión Europea en el que, desde enero de 2008, participan grupos de investigación de veinte facultades de veterinaria de doce países europeos, recogiendo muestras de ADN de perros de diferentes razas, sanos o que padecen enfermedades similares a las humanas. De esta forma, se compara el genoma de los perros sanos con el genoma de los perros enfermos de la misma raza con el fin de detectar los defectos genéticos implicados en el mecanismo de cada una de las enfermedades. El objetivo final es conseguir entender y reducir la incidencia de dichas enfermedades y compararlas con enfermedades similares en la especie humana ya llevar a cabo el estudio directamente en el hombre resultaría mucho más complejo.
El perro es la especie ideal ya que comparte las mismas condiciones de vida que las personas pero sus enfermedades son genéticamente más simples, aunque nos parezca mentira dada la ingente cantidad de razas, su genoma es más homogéneo lo que facilita la detección de las variantes de la enfermedad. Así, nuestras mascotas nos ayudan a entender el origen genético de enfermedades como la epilepsia, el cáncer, los problemas cardiovasculares o la diabetes. Hay varios grupos estudiando el cáncer, como los tumores de mama en el Cocker spaniel o en el Springer spaniel en la Universidad de Uppsala en Suecia o el melanoma en los Schnauzers y en los Labradores que se realiza en Francia.
El nombre del proyecto, Lupa, es el nombre que se le daba en la mitología romana a la loba que amamantó a los fundadores de la ciudad, Rómulo y Remo, y simboliza los beneficios que, para el hombre, se pueden obtener del estudio de la genética del perro.
Representando a nuestro país, participa en el proyecto un grupo de la Facultad de Veterinaria de Barcelona, de la Universidad Autónoma, centrado en el grupo de enfermedades relacionadas con el sistema inmune, estudia la base de la resistencia genética a la Leishmania. Esta enfermedad, endémica en 88 países, es la zoonosis más importante en Europa y en los últimos años están aumentando los casos en la región mediterránea.
Además de todo esto, en la página web del proyecto, hay información sobre las enfermedades genéticas en los perros de raza, tests de ADN disponibles y artículos sobre algunos de sus descubrimientos.
Esperamos que os resulte interesante estar al tanto de los avances en el estudio genético de algunas enfermedades de vuestros compañeros caninos.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

viernes, 7 de octubre de 2011

Caliente, caliente


Buceando en las procelosas aguas de la red, nos hemos encontrado con un curioso documental de Televisión Española, rodado hace unos años, que muestra el comportamiento reproductor de varias especies animales que conviven con el homo urbanitas. Roedores, reptiles, insectos y, cómo no, gatos callejeros.
De forma amena, clara y concisa describe el comportamiento sexual de los gatos prestando especial atención a algunas de las peculiaridades de estos felinos.
Así que lo recomendamos para todos aquellos que tengáis interés en conocer las conductas naturales de vuestros gatos. Y si el resto de los animales y bichejos varios que aparecen en el programa no son de vuestro agrado, no os preocupéis, pues la parte relativa a los gatos se encuentra al principio de la emisión.
Fauna callejera: la ciudad caliente2
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

jueves, 29 de septiembre de 2011

A vueltas con las pulgas y las garrapatas

Sabemos que podemos resultar un poco aburridos, pero también somos conscientes de que muchos de  vosotros estáis preocupados por la presencia de pulgas sobre vuestro perro o gato. No nos cansaremos de insistir en que porque ya hayan pasado los calores propios del verano haya que bajar la guardia ante los parásitos externos. Es más, aunque la parasitación por pulgas en las regiones del área mediterránea (donde podemos incluirnos) tiende a ser máxima en la época de verano y de otoño (de mayo a octubre, ambos inclusive), la actividad de la principal especie, Ctenocephalides felis, se mantiene elevada durante todo el año debido a su extraordinaria capacidad de adaptación al ambiente del interior de nuestras casas. Además, parece ser que el aumento de la temperatura media que se está produciendo en los últimos años podría favorecer la proliferación de dicha especie.
Las pulgas pueden desarrollar todo su ciclo vital en el interior de la casa (formas inmaduras como huevos, larvas o pupas y formas adultas). Por ello, el riesgo de reinfestación por pulgas es muy superior al de, por ejemplo, las garrapatas. En el caso de las garrapatas, la infestación se produce sobre todo por salidas al campo o por contacto con otros animales portadores. Sin embargo, en cuanto a las pulgas se refiere, el problema de la parasitación de nuestras mascotas se debe fundamentalmente a la persistencia de las formas inmaduras en el hogar.

Para evitar este proceso de reinfestación es conveniente realizar un adecuado control antiparasitario tanto sobre el ambiente como sobre el animal. Una de las posibles formas es combinando un adulticida que mate las formas adultas que tenga el animal con un regulador del crecimiento del parásito (IGR) que elimine las formas inmaduras presentes en el ambiente. En caso de una elevada carga ambiental, será necesario el tratamiento continuado durante al menos tres meses para asegurar un control adecuado de los parásitos.
Y como la mejor defensa siempre es un buen ataque, es recomendable iniciar los protocolos preventivos antes de iniciarse la parasitación de la mascota para reducir la infestación ambiental. Y siempre, siempre, tratar todas las mascotas que convivan conjuntamente, salgan o no al exterior. ¡Ojo con los gatos. Puede ser difícil detectar las pulgas en ellos porque se acicalan mucho, pero eso no significa que no las tengan y puedan contagiarlas a otros animales que convivan con ellos!. Y sed especialmente cuidadosos con los tratamientos en aquellas mascotas con acceso al exterior y que puedan estar en contacto con otros animales cuyo estado y control sanitario sea deficiente.
Y porque todavía es tiempo de pulgas y de garrapatas que se encuentran muy a gustito y a sus anchas con las relativamente altas temperatura y humedad del otoño, para todo aquel que quiera probar la eficacia de la combinación de un adulticida (fipronil) con un inhibidor del desarrollo de las formas inmaduras del parásito (s-metopreno), os proponemos un descuento de un 15% en las pipetas de Frontline Combo durante todo el mes de octubre.

Un saludo.
Centro Veterinario Travesía 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Perros potencialmente peligrosos

Aunque no son demasiado numerosos en nuestra zona o entre nuestros clientes, de vez en cuando aparece algún cachorro de raza potencialmente peligrosa, habitualmente acompañado de un propietario despistado al que nadie ha informado adecuadamente de las peculiaridades legislativas que en Galicia regulan la posesión de dichos animales. Así que en el Centro Veterinario Travesía nos hemos propuesto informaros al respecto.

Según el Decreto 90/2002 del DOG de 28 de febrero, se considera animal potencialmente peligroso a cualquier animal doméstico o salvaje en cautividad que sea susceptible de ocasionar la muerte o lesiones de cierta entidad a las personas o a otros animales o daños de cierta entidad a las cosas.

En el caso de los perros, se considerarán potencialmente peligrosos aquellos que pertenezcan a cualquiera de los siguientes grupos:
- los que tuvieran episodios de agresiones a personas o ataques de cierta entidad a animales o cosas.
- los que fueran adiestrados para guarda y defensa.
- los que pertenezcan a las siguientes razas: American Staffordshire terrier, Pitbull terrier, Bullmastif, Dobermann, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Dogo del Tíbet, Fila brasileiro, Mastín napolitano, Presa canario, Presa mallorquín, Rottweiler, Staffordshire bull terrier, Tosa inu y Akita inu. También serán considerados en este apartado los cruces en primera generación de dichas razas, los cruces de estas razas entre sí o cruces de dichas razas con otras, obteniendo una tipología similar a alguna de las razas anteriormente descritas.
- los que manifiesten una marcada agresividad natural o inducida mediante adiestramiento, malos tratos o cualquier otro medio.

 Todo propietario de un perro con dichas características deberá:
1.- Identificar al perro con un microchip homologado e incluirlo en el Rexistro Galego de Identificación de Animais de Compañía (REGIAC). Este procedimiento lo hará vuestro veterinario, que también debe expedir un certificado sanitario oficial (con el cuño del Colegio de Veterinarios) que acredite la situación sanitaria del animal, la inexistencia de enfermedades o síntomas que lo puedan hacer potencialmente peligroso y la ausencia de lesiones o cicatrices en el perro que pudieran relacionarlo con su participación en peleas o actividades prohibidas. Este certificado sanitario se renovará anualmente. La identificación deberá realizarse en los tres primeros meses de vida del animal o en el mes siguiente a su adquisición.
2.- Obtener una licencia administrativa en el ayuntamiento donde resida y que deberá renovarse cada cinco años. Para obtenerla, deberá presentar:
a) Fotocopia del DNI para acreditar la mayoría de edad.
b) Certificado de antecedentes penales que conforme no ha sido sido condenado por delitos de homicidio, lesiones, torturas, contra la libertad o contra la integridad moral, la libertad sexual y la salud pública, de asociación con banda armada o de narcotráfico.
c) Certificado de antecedentes por infracciones administrativas a la ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el régimen jurídico de posesión de animales potencialmente peligrosos.
d) Certificados de capacidad física y de aptitud psicológica, expedido por un centro médico psicotécnico de reconocimiento debidamente autorizado.
e) Formalización para cada animal potencialmente peligroso de un seguro de responsabilidad civil con una cobertura mínima de 125.000 euros. Póliza que deberá renovarse anualmente.
f) Memoria descriptiva de las instalaciones y de las medidas de seguridad utilizadas para impedir la huida de los animales.
3.- Inscribirlo en el ayuntamiento donde resida habitualmente el animal en un plazo de 15 días tras la obtención de la licencia administrativa.

Además, cuando el perro se encuentre en lugares públicos el propietario deberá:
- llevarlo con bozal y sujeto con correa o cadena no extensible y de una longitud no superior a dos metros
- llevar la licencia municipal y la certificación acreditativa de la inscripción en el registro de animales potencialmente peligrosos.
- no llevar más de un perro de estas características al mismo tiempo.
- en ningún caso podrán ser paseados por una persona menor de 16 años.

Y, por último, recordaros que las instalaciones destinadas a albergar animales considerados potencialmente peligrosos deben tener paredes y/o vallados altos y consistentes que soporten el peso y la fuerza del animal, con puertas resistentes que no puedan abrir y el recinto debe estar señalizado con la advertencia de que se encuentra en su interior un animal considerado potencialmente peligroso.

Podéis obtener más información en:
- el ayuntamiento donde residáis habitualmente: os dejamos un interesante enlace a la web del ayuntamiento de Vigo
- en los servicios provinciales de Conservación da Natureza de la Consellería de Medio Ambiente.

Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

jueves, 15 de septiembre de 2011

Abandono de mascotas

Hoy vamos a recomendaros otro reportaje de El Escarabajo Verde de TVE. Esta vez trata sobre el abandono de las mascotas. Pero no de perros o de gatos, que son los primeros que nos vienen a la cabeza cuando se menciona el abandono animal, sino de caballos y animales exóticos. Con el nombre de animales exóticos nos referimos a todos aquellos que se tienen como animales de compañía pero que no son ni perros ni gatos. Entre ellos podemos incluir a especies domésticas, como los hurones o los cerdos vietnamitas, aves, reptiles o especies salvajes como los mapaches o los tigres.
Por desgracia, la mayoría de las personas que adquieren este tipo de animales, lo hacen de forma compulsiva y caprichosa, sin informarse adecuadamente de sus necesidades fisiológicas y psicológicas. Por ello, en muchas ocasiones más pronto que tarde, el animalito se convierte en un trastorno, bien porque no es todo lo sociable que se esperaba de él o bien porque crece demasiado o simplemente porque su dueño se ha cansado de él. Y entonces, el abandono de una forma más o menos "humanitaria" se convierte en la mejor opción.
Algunas de estas especies, aunque foráneas, una vez en libertad se adaptan tan bien a su nuevo ambiente que compiten o, directamente, atacan a especias autóctonas poniendo en peligro su existencia. Además de que muchos de estos animalitos pueden resultar dañinos para el ser humano por su agresividad o por la posible transmisión de enfermedades. Sin ir más lejos, cualquiera puede acercarse a la finca Mirambell para contemplar una colonia de cotorras argentinas (Myiopsitta monachus) en plena ciudad de Vigo,
Y para complicar todavía más la cuestión, no existe una legislación unitaria de ámbito nacional, sino que cada comunidad autónoma tiene competencias al respecto, aunque, como nos cuentan en el reportaje, parece ser que no hay mucho interés en legislar sobre la materia.
En el reportaje también se hace una pequeña referencia a la problemática de la venta de animales salvajes y al CITES.
En fin, esperamos que os guste.


Un saludo
Centro Veterinario Travesía

lunes, 29 de agosto de 2011

Año mundial de la Veterinaria 2011 (III)

Continuando con la temática del Año mundial Veterinario, hoy vamos a presentaros la labor de los veterinarios en la cooperación al desarrollo, vamos a hablaros de Veterinarios sin Fronteras.
No creáis que se trata de una Organización No Gubernamental de veterinarios para atender a animales damnificados por alguna catástrofe (no lo es, pero bien podría serlo). En realidad se trata de una ONG para el Desarrollo fundada hace 20 años para ayudar al desenvolvimiento de comunidades rurales en países del tercer mundo a través de la cooperación.
Inicialmente estaban centrados casi de forma exclusiva en el apoyo clínico, técnico y educacional para un manejo adecuado de los animales de producción, con el fin de mejorar la dieta e incrementar los recursos alimentarios y económicos de dichas comunidades.
Sin embargo, hoy en día, teniendo en cuenta la problemática alimentaria mundial, promueven un desarrollo rural justo en favor de la Soberanía Alimentaria. Ésta implica un cambio en la estructura de producción agroalimentaria hacia un modelo sostenible, respetuoso con el medio y con el contexto social donde tiene lugar.



miércoles, 27 de julio de 2011

¿Cuánto cuesta realmente el veterinario?

Muchos clientes, tanto en la propia clínica como a través del teléfono o por correo electrónico, nos preguntan por el precio de alguno de nuestros servicios. Quizá a alguno le parece caro lo que a otro le resulte barato. Todo depende del cristal con el que se mire y de la situación de cada persona, sobre todo en estos momentos de crisis.

Independientemente de cuál sea la impresión con la que se quede cada uno, nos gustaría poder explicar con cierto detalle qué hay detrás de las tarifas de cada clínica veterinaria y el motivo por el cual cobramos lo lo que cobramos y no menos.

Os presentamos un texto de un colega nuestro, D. Jesús A. Gutiérrez Aragón que nos parece muy interesante.

Y quien quiera ver cómo es la "sufrida vida del veterinario" en clave de humor puede echarle un vistazo a una entrada anterior.

Un saludo.

Soy veterinario.

Muchas veces me encuentro con la incomprensión de la gente cuando quiero cobrar por el servicio prestado. Algunas personas se extrañan cuando les digo que es normal que cobre por mi trabajo, como lo hace cualquier persona honrada y parece que sólo están dispuestas a pagar el precio de los medicamentos administrados o prescritos. Casi como si tuviésemos la obligación, los veterinarios, de financiar una especie de Seguridad Social para los animales. Quizá, en parte, esta actitud se base en el desconocimiento de cuánto cuesta realmente el que un veterinario te reciba en su consulta y atienda a tu mascota. Ojalá esta exposición sirva para que puedas valorar mejor el esfuerzo que supone que el amigo de la bata de blanco te abra las puertas de su casa.


¿Si fueras veterinario, cuál querrías que fuese tu sueldo? Y no hablo de pretensiones desorbitadas. Pero, teniendo en cuenta que es un licenciado de grado superior, con unos conocimientos muy complicados de adquirir y aplicar, y que necesita renovarlos a la vez que el conocimiento científico avanza, creo que coincidiremos que 1.500€ al mes es una cantidad respetable pero no excesiva.

Normalmente en casi todas las clínicas suele haber un auxiliar, que se encarga de ayudar al veterinario en las cirugías, en la sujeción de los pacientes y en la preparación del material. También atiende el teléfono, lleva el control de existencias de la clínica y se encarga de que todo esté limpio. ¿Si fueras auxiliar veterinario, cuál querrías que fuese tu sueldo? Evidentemente ha de ser menor que el del veterinario, pero merece ser bien retribuido. ¿1.000€ es una cantidad justa? Parece un poco limitada pero en principio parece raz
onable.

¿Dónde queremos que nos reciba el veterinario? ¿En la calle, dentro de un coche, en un tenderete? Nos parece razonable que un panadero tenga su panadería, un abogado su despacho, un tendero su tienda y un veterinario su consulta. Pero hay que pagarla. Supongamos que es un local no muy grande y no muy bien situado. Pero aún así el alquiler o la hipoteca no suelen ser inferiores a los 800€ al mes. Como queremos que en su consulta el veterinario no nos tenga que recibir a la luz de las velas, hay que pagar electricidad. También el agua hay que pagarla. Y el teléfono lo mismo. Pero además el veterinario debe estar inscrito en el Colegio de Veterinarios para poder ejercer. Todo esto se lleva al mes unos 115€.

¿Tiene el veterinario alguna otra obligación legal? Pues sí. Debe co
ntribuir al sostenimiento de la Seguridad Social como cualquier hijo de vecino. La mayoría de los veterinarios somos autónomos, así que aún a costa de recibir la pensión más baja posible, los veterinarios cotizamos con la cuota menor existente, 250€ más al mes.


¿Y qué pasa con el auxiliar? Pues que el veterinario quiere que al menos el auxiliar pueda recibir el paro si el negocio no va bien y que le quede una pensión decentita. Así que le hace un contrato. Pero eso supone que el contratador (el veterinario) debe pagar a la Seguridad Social (nuevamente) otros 300€.

¿Eso es todo? Lamentablemente aún no. Resulta que queremos que el veterinario tenga microscopio, fonendoscopio, material de cirugía para operar a nuestra querida mascota, sillas para que nos reciba, una mesa de exploración, aire acondicionado para no pasar calor en el verano, un esterilizador de material, anestesia, jaulas o incubadoras de hospitalización, un ordenador donde apuntar las fichas clínicas, un aparato de rayos x,… Vamos, que la clínica no sean cuatro paredes y sí una verdadera clínica veterinaria. Pero eso también cuesta. Pongamos que el veterinario se ha empeñado con el banco y paga todo esto en cómodos plazos de unos 800€ al mes (eso sí, durante muchos años)

¿Ya está? Pues tampoco. Resulta que tener un equipo de rayos X exige que el vete
rinario haya realizado un curso de director de instalaciones de radiodiagnóstico, tenga que abonar obligatoriamente a una empresa especializada la medición de la radiación emitida por el equipo y la recibida por el personal y a otra la gestión de los residuos generados en el proceso de revelado. Pero no son éstos los únicos residuos que deben ser retirados por empresas especializadas. También los objetos punzantes y cortantes (como agujas o bisturís) o los residuos biológicos requieren que el veterinario firme un contrato para su retirada periódica. Y aunque el veterinario no generase ningún residuo, esas empresas cobran igual. Lo mismo que cobran las empresas de mantenimiento del suministro de oxígeno, tan necesario para las operaciones. Todo esto supone un gasto mensual mínimo de 90€. Aunque pueda parecer un gasto menor, si un veterinario te manda un recordatorio postal o te manda un sms o te hace una llamada telefónica para avisarte de cuándo le tocan las vacunas o las desparasitaciones a tu mascota, eso supone un gasto medio mensual de unos 125€.

¿Hemos terminado? Pues en principio sí. Eso hace un total de 4.980€ al mes. Eso es lo mínimo que tendría que ingresar una clínica al mes para sobrevivir… si no existiesen Hacienda y los impuestos. Resulta que al veterinario hacienda le pide que en concepto de IVA pague el 8%. Y en concepto de retenciones el 20%. Así que en realidad el veterinario tiene que conseguir que su clínica ingrese cada mes 6.375€.

Entonces ¿cuánto cuesta realmente esa consulta de 30 minutos que he pasado con mi mascota? Pues vamos a considerar que el veterinario tiene vacaciones como todo el
mundo y que disfruta de los días de fiesta que disfrutamos todos. Eso hace que trabajando 40 horas a la semana tener abierta la clínica cueste 0,70€ el minuto. Así que 30 minutos de consulta deberían tener un coste mínimo de 21€. Y sería así si cada minuto de trabajo de la clínica fuese de atención a los pacientes. Pero resulta que no es así. Y no lo es por muchos motivos. A veces porque no hay pacientes que atender, a veces porque habiendo pacientes en la sala de espera el veterinario está atendiendo una consulta telefónica por la que, por supuesto, no va a recibir remuneración ninguna. Otras veces porque está respondiendo esa misma consulta en la misma sala de espera a alguien que ha entrado y que “sólo quiere hacer un pregunta”. Y finalmente en otras ocasiones porque está atendiendo a los asuntos propios de mantener en marcha un negocio, cualquier negocio. Al final el veterinario con suerte puede dedicar el 75% de su tiempo a atender pacientes por los que va a recibir una remuneración. En ocasiones es sólo el 50% y muchos otros no llegan ni al 30%. Pero si queremos que la clínica siga donde está, que podamos acceder a ese servicio que nos viene tan bien, resulta que entre todos los que hacemos uso de él debemos hacernos cargo de su coste. Así que en realidad, dependiendo del uso que hagamos de la clínica el coste de la consulta sube a entre 26€ y 36€. Y todo eso es sin sumar el gasto de material o de medicamentos que se hayan gastado en la consulta. Si el veterinario ha usado 3 jeringuillas y ha inyectado un antibiótico, un antialérgico, un analgésico o una vacuna, eso también debemos pagarlo.


¿Cuánto pagas por la consulta en tu veterinario? Si pagas de acuerdo al cálculo anterior has de saber que aún así pagas poco. ¿Por qué? Porque ese mismo veterinario que tan bien te atiende debe renovar sus conocimientos, estar al día de las novedades científicas, mejorar para ofrecerte el mejor servicio. Y eso lo hace a través de la pertenencia a asociaciones, la asistencia a cursos, congresos o charlas, la adquisición de libros y revistas,… que como podrás adivinar también tienen un coste. Coste que debemos sufragar quienes hacemos uso de sus servicios. Pero si además contamos con que si nos llevamos un medicamento o un pienso o un accesorio el veterinario ya lo ha pagado antes al proveedor, o con que las cosas se rompen o gastan y hay que reponerlas, o con que además queremos que el veterinario nos atienda a las 3 de la madrugada el día de Navidad si es que lo necesitamos, entonces nos daremos cuenta de que el coste real de la consulta es superior al que habíamos calculado anteriormente.

¿Y por qué voy a tener que pagarle yo todas estas cosas al veterinario? Es verdad, no tienes porqué hacerlo. Pero si no lo haces no tendrás acceso a una clínica bien equipada, ni a un equipo veterinario bien preparado y que actualiza sus conocimientos. Quizá no tendrás tampoco urgencias o tendrás que desplazarte a otro sitio a hacer una radiografía o una ecografía o una operación. Al final quizá esa clínica tenga que cerrar. Y ya no estará el veterinario que conocía a tu mascota desde que era pequeña y que te gustaba tanto cómo la trataba. Ya no estará la clínica que te quedaba tan cerca de casa y que te atendía como si fueses uno más de la familia. Tendrás que buscarte otro sitio donde traten a tu mascota. Y tendrás que pagarlo. Sólo que esa clínica probablemente ha sobrevivido porque tenía beneficios y en una economía como la nuestra los beneficios están relacionados con los precios. Así que sí, te tocará pagar lo mismo o más. Sólo que más lejos y a alguien que no conoce a tu mascota desde que era un cachorrillo.

¿Tu veterinario te cobra la consulta más barata? Bueno, seguro que ya intuyes el motivo. Ninguno de los proveedores le hace rebajas al veterinario. Los suministradores de electricidad, agua, oxígeno o teléfono tampoco hacen descuentos. Invariablemente los bancos exigen las devoluciones de créditos el primer día de cada mes. Y los empleados cobran religiosa y puntualmente lo que marca su contrato. Así, que ¿cómo es posible que tu veterinario te cobre menos de lo que debería? Ya lo sabes, ¿verdad? Tu veterinario cobra bastante menos de lo que le correspondería. Por eso, en España, la mayoría de los veterinarios con suerte llegamos a ser mileuristas.

Piensa en ello la próxima vez que vayas al veterinario, le preguntes algo y no te cobre por ello.
Piensa en ello la próxima vez que vayas al veterinario, le consultes algo y te cobre por ello.

Jesús A. Gutiérrez Aragón


jueves, 14 de julio de 2011

Noa se está quedando calva

Hace unos meses, Noa acudió a nuestra consulta con unas calvas en los flancos, así que vamos a aprovechar y hablaros de la alopecia cíclica de los flancos.
Se trata de una alteración del folículo del pelo (aquella zona que rodea a la raíz y que genera el crecimiento del pelo), de carácter cíclico (es decir, que viene y va), localizada en la zona lateral tóracolumbar y estacional (en el hemisferio norte suele aparecer hacia el otoño y desaparecer a medida que entra la primavera).
Existe cierta predisposición racial, sobre todo en los Boxer, Bulldog inglés, Airedale terrier y Schnauzer miniatura, como Noa.
La alopecia suele ser bilateral (es decir, a ambos lados del cuerpo), más o menos bien delimitada y con hiperpigmentación (la piel se vuelve oscura). No suele asociarse a inflamación y, por lo tanto, las lesiones no pican aunque sí pueden ser descamativas. En algunos casos pueden complicarse con infecciones bacterianas por lo que habrá granos y/o pústulas que sí producen picor. En raras ocasiones, puede afectarse la zona superior de la nariz, los extremos de las orejas y la zona posterior de las nalgas.
Las causas que provocan esta alteración no se conocen y lo habitual es que en tres o cuatro meses el pelo vuelva a crecer, eso sí, a veces con distinto color y/o textura que, de todas formas, se corregirán tras la siguiente muda.
El diagnóstico es bastante fácil en base al cuadro clínico, pero vuestro veterinario deberá descartar otro tipo de problemas de aspecto similar como acariosis, foliculitis bacterianas, vasculitis o hipotiroidismo, para lo que realizará diversas pruebas. Si lo considera necesario, os propondrá hacer una biopsia que confirmará el diagnóstico.
En realidad, se trata únicamente de un problema estético. Aproximadamente en el 20% de los perros aparece una sola vez en la vida. En otros, puede aparecer varias veces seguidas o saltándose algún año. La extensión de la lesión suele ser más o menos igual cada año aunque en algunos casos puede ir haciéndose cada vez mayor. Sólo en pocas ocasiones la alopecia será permanente.
No se ha demostrado que ningún tratamiento resulte eficaz así que lo habitual es esperar a que vuelva a crecer el pelo por sí mismo, como hicimos con Noa.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

martes, 5 de julio de 2011

Año mundial de la Veterinaria 2011 (II)


Seguimos con la serie informativa sobre el Año mundial de la Veterinaria.
Hoy queremos resaltar la importancia de la profesión Veterinaria en la lucha contra las zoonosis y las enfermedades infecciosas emergentes.
El término zoonosis fue acuñado a partir de las palabras griegas zoon: animal y nosos: enfermedad. Así, etimológicamente se traduciría como "enfermedad de los animales". Sin embargo, la definición más aceptada de zoonosis sería la de aquellas enfermedades que puede padecer el hombre como consecuencia del contacto con los animales. Ejemplos de zoonosis serían la toxoplasmosis, la tiña o la rabia.
Las enfermedades infecciosas emergentes son enfermedades que surgen en lugares y momentos específicos y se pueden convertir en nuevas epidemias. Se trata de una de las amenazas más graves para la salud humana. Puede tratarse de enfermedades nuevas o ya conocidas consideradas controladas o casi desaparecidas, que vuelven a emerger.
Los veterinarios, tanto en el tratamiento de las enfermedades de los animales, -sean salvajes, de compañía o de abasto-, como en la investigación biomédica y en la salud pública nos encontramos en la primera línea de defensa y ataque contra este tipo de enfermedades cada vez más importantes.




Un saludo
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Centro Veterinario Travesía

miércoles, 22 de junio de 2011

Perreras municipales

Vamos a dejaros unos enlaces al programa de televisión El Escarabajo Verde de TVE. Se trata de dos capítulos emitidos recientemente en los que se expone la problemática del abandono de perros y gatos a través de la atención y el trato que reciben en distintas perreras municipales, unas gestionadas por entidades privadas, otras por el propio ayuntamiento y otras por sociedades protectoras de animales.
Quizá resulte una visión un tanto simple, pero nos parece interesante para que conozcáis diferentes enfoques que podemos encontrar en nuestra sociedad. Sobre todo, en cuanto a la diversidad de leyes, distintas para cada comunidad autónoma (ahora que se quiere proponer una legislación marco para toda la Unión Europea) y el debate sobre si resulta necesario o no tener que recurrir a la eutanasia de aquellos animales que no son, o no pueden ser, adoptados.
Como comparación, nos muestra un centro de acogida de perros y gatos en Holanda, un país donde la conciencia social hacia los animales de compañía y su protección está mucho más desarrollada que en el nuestro.
Esperamos que os resulten interesantes.

Mascotas: adoptar o morir (I)

Mascotas: adoptar o morir (II)

Centro Veterinario Travesía

lunes, 20 de junio de 2011

Golpe de calor

Ahora que ya llega el verano y muchos de vosotros aprovecháis para desplazaros con vuestra mascota, creemos que os resultará interesante que os contemos algo sobre el golpe de calor.
El golpe de calor es un síndrome que suele relacionarse con la hipertermia, es decir, con una elevación intensa de la temperatura corporal. Los perros y los gatos tienen una temperatura corporal más o menos constante, igual que nosotros. Para mantenerla, utilizan una serie de mecanismos que elevan la temperatura cuando ésta disminuye por debajo de un umbral (como, por ejemplo, temblando) o intentan disminuirla cuando se eleva en exceso. Nosotros lo hacemos, básicamente, a través del sudor. Perros y gatos apenas sudan, únicamente a través de la piel de las manos y los pies. Los perros liberan calor sobre todo mediante el jadeo y los gatos, además del jadeo, lamiéndose. Así, al evaporarse la saliva consiguen disminuir su temperatura corporal.
Pero hay varios factores que disminuyen esta capacidad de liberar calor. En primer lugar, por supuesto, una temperatura ambiental elevada. También la humedad alta, el exceso de ejercicio o el estrés. Por ejemplo, cuando el animal queda en un sitio cerrado o con escasa ventilación expuesto a la radiación solar, como en el coche.
Además hay algunos animales más predispuestos como las razas braquicéfalas (gato Persa, Bulldog, Boxer...), animales obesos, con enfermedades de las vías respiratorias o con enfermedades cardiovasculares.
En dichas situaciones puede producirse una hipertermia: una temperatura rectal superior a los 41 ó 43 ºC.
¿Y qué signos muestra nuestra mascota si padece un golpe de calor?
Presentará jadeo, hipersalivación, taquicardia, respiración acelerada. Las mucosas estarán enrojecidas (congestivas). Puede tener vómitos y/o diarrea, temblores musculares, pérdida de consciencia y convulsiones.
Se produce una vasodilatación y una deshidratación lo que provoca un shock hipovolémico. También se acompaña de una caída de los niveles de azúcar en sangre (hipoglucemia) y de arritmias cardíacas. Y si se mantiene durante más tiempo pueden producirse daños orgánicos por pérdida de substancias corporales (electrolitos) y problemas renales que pueden llegar a ser permantentes.
Por lo que si os encontráis ante esta situación, buscad inmediatamente un veterinario y, mientras no lo encontráis, ahí van unos consejos.
Lo primero que debéis hacer es intentar bajar la temperatura corporal. Para ello, mojad a vuestra mascota con agua no muy fría. NO UTILICÉIS HIELO. El agua muy fría y el hielo pueden provocar una vasoconstricción, es decir, pueden hacer que los vasos sanguíneos de la superficie del cuerpo se cierren, con lo cual no transportarán el calor hacia la piel y no conseguiréis bajar la temperatura. Es mejor utilizar agua del tiempo, no demasiado fría. Se puede poner algo de hielo (siempre envuelto en una toalla para evitar quemaduras) en la zona de las axilas, las ingles o el cuello. Para facilitar la pérdida de calor podéís ayudaros de un ventilador.
Mientras tanto masajead los músculos con suavidad para favorecer la circulación sanguínea.
Si el animal está consciente podéis ofrecerle agua poco a poco.
Los signos de mejoría serán la recuperación del color normal de las mucosas, la normalización de las frecuencias cardíaca y respiratoria y la recuperación del estado mental.
Aunque consigáis la mejoría de vuestra mascota, debéis tener en cuenta que esos posibles daños internos de los que hemos hablado podrían manifestarse a medio plazo, por lo que siempre será conveniente una valoración por parte de vuestro veterinario.
Así que por favor, tened mucho cuidado con dejar a vuestras mascotas al sol o en el interior del coche. Y ojo también con el ejercicio intenso en los días de más calor e incluso con los paseos por las ciudades durante las horas de mayor radiación con estas aceras graníticas sin sombras donde cobijarse que se han puesto de moda ahora, sobre todo con los perros de razas chatas. Y, por supuesto, llevad siempre agua para aliviar la sed de vuestros amigos.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

lunes, 13 de junio de 2011

Paseos perrunos


La tarde del sábado, caminando por el paseo del Lagares, nos encontramos con nuestra amiga Brezo, de la Plataforma Abraza a un Animal, Pauna. Estaba participando en una "quedada perruna", en la que varios propietarios de perros se juntaron para dar un paseo con sus mascotas por el entorno del río y, de paso, reivindicar el acceso de los perros a los espacios públicos.
Ya hemos hablado sobre ello en una entrada reciente.
De todas formas, supongo que andaban un poco despistados y en realidad no querían incumplir las normas municipales, porque fijaos en la seña que os podéis encontrar al inicio del paseo al lado del estadio de Balaídos.
Vamos, que según la señal, ni siquiera se puede pasear con el perro sujeto con la correa.
Creo que no hace falta hacer ningún comentario.
Un saludo
Centro Veterinario Travesía

viernes, 10 de junio de 2011

Año mundial de la Veterinaria 2011


Este año se conmemora el 250 aniversario de la inauguración de la primera Escuela de Veterinaria del mundo, que tuvo lugar en Lyon en 1761. Y por ello se ha creado el Año Veterinario Mundial 2011.
Se trata de una efemérides que pretende mostrar la labor del veterinario a lo largo de la historia y divulgar la importancia de nuestra profesión en la sociedad actual, no solamente como médicos de animales domésticos, que es como nos perciben la mayor parte de las personas, sino como profesionales de la salud pública en la vigilancia de la calidad y la inocuidad de los alimentos, en la lucha contra las zoonosis, en la lucha contra el hambre en el mundo, en la investigación biomédica y en la protección del medio ambiente y de la biodiversidad.
Así que durante este año vamos a presentaros material divulgativo sobre la tarea de la profesión veterinaria en la sociedad del siglo XXI.
Y como no podía ser menos, después de la última crisis alimentaria en Alemania en la que se acusó injustamente al pepino español, vamos a explicaros la labor del veterinario en la seguridad alimentaria, es decir, para que todos podamos consumir alimentos con confianza y seguridad.





Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

martes, 31 de mayo de 2011

Creencias erróneas (V): mi gato debe beber leche


Es muy frecuente que los propietarios de perros o gatos crean que sus mascotas deben beber leche. Muchos nos recordamos de pequeños ofreciéndole un plato de leche a un gatito abandonado. Pero, en realidad, no es recomendable darles leche.
La leche de vaca no debe considerarse una bebida. Perros y gatos deben beber agua que siempre estará su disposición, fresca y abundante. La leche debe considerarse un alimento.
Pero la leche de vaca es un alimento muy pobre para perros y gatos. En comparación con la leche de perra y de gata, la leche de vaca tiene muchas menos proteínas y grasas. Es decir, apenas los alimenta. Hay gente que cree que es todo lo contrario y cuando su veterinario le dice que no debería darle leche a su mascota entonces responde: "Es que yo se la doy desnatada, para que no sea tan fuerte y no le haga daño".
Pues no, porque el problema no viene de la grasa, sino de la lactosa, es decir, del azúcar propio de la leche. La leche de vaca es muy rica en lactosa, mucho más que la de perra o gata, por lo que la mayoría de nuestras mascotas no están adaptadas para digerirla adecuadamente (producen poca lactasa, la substancia que digiere la lactosa). Así que es muy frecuente que en estos animales, tomar leche les produzca diarrea.
Cuando son recién nacidos, los cachorros producen más lactasa, por lo que algunos pueden digerir bien la leche, pero muchos al crecer pierden esa capacidad y aparecen los problemas gastrointestinales.
Salvo que vuestra mascota sea intolerante a la lactosa, sí podría tomar derivados lácteos fermentados, como yogures, queso suave, cuajada, etc. Esto se debe a que en estos productos, a través del proceso de fermentación desaparece la mayor parte de la lactosa y son mucho más digestivos.
De todas formas, no todos los gatos y perros son iguales. Sobre todo aquellos a los que se les ha dado leche desde que eran cachorros son más tolerantes a la lactosa y no presentan problema alguno por tomar leche. Si ese es vuestro caso, por supuesto, podréis seguir dándosela, aunque de forma más bien esporádica, como si se tratara de una golosina.
Y en caso contrario, si queréis seguir ofreciéndole leche, podréis recurrir a las leches sin lactosa.
Así que ya sabéis, leche, de entrada, no.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

viernes, 29 de abril de 2011

Parques para perros

Ahora que se acercan las elecciones municipales y ya empiezan los políticos a tirarse los trastos a la cabeza mostrando sus vergüenzas sin pudor alguno, quizá vaya siendo hora de que empiecen a pensar un poquito más en aquellos que tenemos mascotas y queremos disfrutar de/con ellas en espacios abiertos y de forma respetuosa con todo el mundo.
Al igual que la sociedad ha cambiado su forma de ver a los perros que ahora son más un miembro de la familia que un trabajador útil, también deberían cambiar las leyes y los espacios públicos habilitados para el disfrute de los ciudadanos.
Porque según la ordenanza municipal del ayuntamiento de Vigo para la protección y tenencia de animales peligrosos en su título II, capítulo 1:
Artículo 7; punto 3: "Prohíbese a circulación e permanencia de cans e outros animais nas praias en período estival, definido este como o comprendido entre o 1 de xuño e o 30 de setembro".
Y en el artículo 11; punto 1: "con carácter xeral, nas vías públicas os animais deberán circular suxeitos con correa ou cadea con colar".
Punto 2: "A autoridade municipal fixará os horarios e espacios de esparexemento para animais nos que poderán circular libremente e soltos acompañados polo seu propietario/a ou posuidor/a". (?). (El signo de interrogación es cosa mía, porque, ¿alguien conoce cuales son esos lugares y horarios de esparcimiento?).
Creo que ya superados los albores del siglo XXI podríamos tomar como modelo lo realizado en otras ciudades y habilitar espacios abiertos donde poder disfrutar de nuestra mascota sin necesidad de llevarla sujeta con una correa. Y no sólo por nosotros, los propietarios, sino por tratarse de una necesidad animal, imprescindible para su equilibrio físico y psicológico. Beneficios que también revierten sobre la ciudadanía en general, ya que un perro bien socializado con otros animales y con las personas es un perro menos problemático y agresivo.
Ya que alardeamos de ser la ciudad más limpia de España (soy de los que opinan que si Vigo es la más limpia, cómo estarán las demás) y de ser una de las que tiene una mayor proporción de zonas verdes por habitante, no estaría de más habilitar, al menos en los parques de mayor tamaño como El Castro, Castrelos, La Guía o el recién inaugurado de Navia (que más bien parece un desierto verde sin una sombra donde cobijarse en los días de canícula), zonas para la expansión de nuestras mascotas. Y por favor, que no confundan una zona de esparcimiento con un retrete para perros. Ya hay varios ejemplos de distinto tipo. Aquí os dejo algún enlace (pinchad en las imágenes).

Y, ¿por qué no una zona de playa para disfrute común de personas y perros?. Véase lo que han promovido en varias playas de California.

Y una última cuestión: ¿para cuando el acceso libre de los perros a los medios de transporte público sin necesidad de ir en jaulas o transportines?

Y como despedida, os dejo un video de la primera inquilina del parque de Navia.

miércoles, 13 de abril de 2011

¡Mi gata no para de maullar! (o como controlar el celo de las gatas sin morir en el intento)


Todo aquel que tenga una gata adulta sin castrar, sabe de lo que hablo. Como media, en torno a los nueve meses de edad, las gatas empiezan a entrar en celo, aunque algunas lo hacen tan pronto como a los cinco meses y otras, en cambio, pasado el primer año. Así es la pubertad.
Y ahora, os voy a dejar de piedra diciéndoos que las gatas son hembras poliéstricas estacionales de ovulación inducida. No, no os pongáis nerviosos que ahora es lo explico. Vayamos por partes.
Poliéstrica significa que tiene varios celos durante una temporada o estación. Y lo de ovulación inducida quiere decir que únicamente ovula por estimulación vaginal. Vamos, que en condiciones normales es la monta la que provoca la ovulación. (Eso sí que es una sincronización perfecta).
Lo que todos conocemos como celo realmente consta de dos fases. La primera es el proestro que dura de uno a cuatro días. Durante estos días cambia la conducta de la gata, se frota más contra objetos o contra los dueños u otro animal con el que comparta vivienda, maúlla más, se revuelca sobre el suelo incluso rodando sobre sí misma y adopta una postura característica: las patas encogidas, la espalda hundida y el rabo hacia un lado exponiendo los genitales. Incluso, algunas eliminan pequeñas cantidades de orina en diversos puntos como si trataran de marcar el territorio para atraer a los machos. Después del proestro llega el estro que dura de tres a diez días. Todos esos comportamientos siguen produciéndose pero de forma más intensa. (Como se dice por esta tierra, as gatas andan ás xanelas). Es en esta fase cuando aceptan la monta por parte del macho. Si no hay monta, no hay ovulación y el ovario pasa a una fase de reposo llamada interestro que dura unos diez días para volver a empezar el ciclo con un nuevo proestro. Así se repite varias veces a lo largo de la estación reproductora que suele durar de uno a tres meses. Es decir, lo justo para terminar con la paciencia de cualquier propietario o de los vecinos. Después, el ovario queda definitivamente en reposo hasta el inicio de una nueva estación reproductora.
A diferencia de las perras, prácticamente no hay aumento de tamaño de los genitales externos durante el celo, por lo que no puede distinguirse a simple vista.

Existen multitud de factores que inducen el celo en las gatas. Pero, sobre todo, destacan dos, el incremento en las horas de luz del día y el aumento de la temperatura ambiental. Por eso, la mayor parte de las gatas empiezan a entrar en celo a partir de los meses de febrero o marzo hasta finales del verano u otoño. De todas formas, dicha estacionalidad es mucho más marcada en gatas de exterior puesto que las gatas que viven dentro de casa tienen muchas horas de luz al día debido a la luz artificial y una temperatura más bien alta a lo largo de todo el año.
Como curiosidad, deciros que las razas de pelo largo parecen ser más sensibles al fotoperíodo por lo que casi todas las gatas de estas razas suelen entrar en anestro (ausencia de celo) durante el invierno.
Y como la mayoría de las gatas en celo son muy escandalosas, ante esta papeleta, la mayor parte de los dueños acuden desesperados a su veterinario para lograr que su linda gatita se comporte como siempre lo había hecho hasta entonces, es decir, que esté más bien callada.
Hay varias opciones. Hay medicamentos orales en forma de pastillas e inyectables que no os recomiendo debido a sus posibles efectos secundarios. No está demasiado claro si alguno de ellos aumenta las probabilidades de padecer tumores pero sí se sabe que aumentan la incidencia de infecciones uterinas y también, aunque esto es bastante raro, una inflamación descomunal del tejido mamario. También favorecen el aumento de peso.
La tercera opción sería la cirugía. Según las condiciones del animal puede optarse por la extirpación de los ovarios o de los ovarios y el útero. Se trata de una cirugía rutinaria, no demasiado complicada y con un postoperatorio prácticamente carente de problemas, con riesgo mínimo y cuyo único efecto secundario sería predisponer a un aumento de peso. Este aumento de peso puede ser fácilmente controlable a través de la dieta (existen alimentos especiales para gatos castrados que, entre otras cosas, son más bajos en calorías) y estimulando el juego y el gasto energético a través del enriquecimiento ambiental (prometo hablar de ello en otra ocasión). Vuestro veterinario os informará más exhaustivamente sobre la cirugía y el momento más adecuado para hacerla.
Y antes de terminar, mencionar otras dos cuestiones. Primero, lo mismo que ocurre con las perras, NO ES NECESARIO QUE LAS GATAS TENGAN UNA CAMADA. No es ni bueno ni malo para ellas, así que si no queréis, no tenéis que cruzarlas. Y segundo, las gatas no tienen menopausia. Sus ovarios siguen activos durante toda su vida aunque los celos suelen ser más suaves a medida que envejecen.
Un saludo