miércoles, 26 de enero de 2011

Creencias erróneas (IV): cuestión de pelos

Muchas veces nos preguntáis si los bigotes del perro o del gato pueden cortarse. Alguna gente cree que son pelos sensibles, dolorosos y que no pueden cortarse o que ya no volverán a crecer. Nada más lejos de la realidad.
Ahí va otro palabro. A esos pelos se les llama vibrisas y no me preguntéis de dónde viene la palabreja. Se trata de pelos, sin más, algo distintos a los del resto del cuerpo pero pelos, no sangran ni duelen y, por supuesto, si se cortan o caen vuelven a crecer. Pero tienen varias particularidades. En torno a su raíz hay abundantes de terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos y músculos que permiten moverlos y detectar variaciones en la temperatura o en la dirección de las corrientes de aire. Por ejemplo, si el gato caza una presa, los pelos del bigote se dirigen hacia ella y perciben sus movimientos. También permiten calibrar el tamaño de un agujero o refugio para saber si el gato puede pasar a su través. Y según su movimiento también detectan el origen de corrientes de aire. Y fijaos que hablo de gatos, porque los perros también tenemos vibrisas, pero están un poquito atrofiadas si las comparamos con las de nuestros colegas. Sabed también que las vibrisas no sólo se encuentran en el bigote, sino que también las hay en la frente, en las mejillas, en el mentón y en la parte posterior de las patas delanteras.
Y ahora vamos a los perros. Otra creencia que suele tener la gente es la de que, en los perros de pelo largo, no pueden cortarse los pelos que cubren los ojos. Creen que tienen una función protectora y que si se cortan la luz del sol dañará los ojos. Tampoco es cierto. Para muestra un botón. Aquí estoy yo para demostrarlo. Cada vez que me cortan el pelo me quedan los ojos expuestos al sol y hasta ahora no me ha pasado nada. Es más, la radiación ultravioleta influye en el desarrollo de algunas enfermedades de los ojos y de la piel, pero las razas predispuestas no son precisamente las de pelo largo aunque se mantengan con él rasurado.
Y nada más, abrigaos bien que estos días hace mucho frío.
Un saludo
Trasto