jueves, 29 de septiembre de 2011

A vueltas con las pulgas y las garrapatas

Sabemos que podemos resultar un poco aburridos, pero también somos conscientes de que muchos de  vosotros estáis preocupados por la presencia de pulgas sobre vuestro perro o gato. No nos cansaremos de insistir en que porque ya hayan pasado los calores propios del verano haya que bajar la guardia ante los parásitos externos. Es más, aunque la parasitación por pulgas en las regiones del área mediterránea (donde podemos incluirnos) tiende a ser máxima en la época de verano y de otoño (de mayo a octubre, ambos inclusive), la actividad de la principal especie, Ctenocephalides felis, se mantiene elevada durante todo el año debido a su extraordinaria capacidad de adaptación al ambiente del interior de nuestras casas. Además, parece ser que el aumento de la temperatura media que se está produciendo en los últimos años podría favorecer la proliferación de dicha especie.
Las pulgas pueden desarrollar todo su ciclo vital en el interior de la casa (formas inmaduras como huevos, larvas o pupas y formas adultas). Por ello, el riesgo de reinfestación por pulgas es muy superior al de, por ejemplo, las garrapatas. En el caso de las garrapatas, la infestación se produce sobre todo por salidas al campo o por contacto con otros animales portadores. Sin embargo, en cuanto a las pulgas se refiere, el problema de la parasitación de nuestras mascotas se debe fundamentalmente a la persistencia de las formas inmaduras en el hogar.

Para evitar este proceso de reinfestación es conveniente realizar un adecuado control antiparasitario tanto sobre el ambiente como sobre el animal. Una de las posibles formas es combinando un adulticida que mate las formas adultas que tenga el animal con un regulador del crecimiento del parásito (IGR) que elimine las formas inmaduras presentes en el ambiente. En caso de una elevada carga ambiental, será necesario el tratamiento continuado durante al menos tres meses para asegurar un control adecuado de los parásitos.
Y como la mejor defensa siempre es un buen ataque, es recomendable iniciar los protocolos preventivos antes de iniciarse la parasitación de la mascota para reducir la infestación ambiental. Y siempre, siempre, tratar todas las mascotas que convivan conjuntamente, salgan o no al exterior. ¡Ojo con los gatos. Puede ser difícil detectar las pulgas en ellos porque se acicalan mucho, pero eso no significa que no las tengan y puedan contagiarlas a otros animales que convivan con ellos!. Y sed especialmente cuidadosos con los tratamientos en aquellas mascotas con acceso al exterior y que puedan estar en contacto con otros animales cuyo estado y control sanitario sea deficiente.
Y porque todavía es tiempo de pulgas y de garrapatas que se encuentran muy a gustito y a sus anchas con las relativamente altas temperatura y humedad del otoño, para todo aquel que quiera probar la eficacia de la combinación de un adulticida (fipronil) con un inhibidor del desarrollo de las formas inmaduras del parásito (s-metopreno), os proponemos un descuento de un 15% en las pipetas de Frontline Combo durante todo el mes de octubre.

Un saludo.
Centro Veterinario Travesía 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Perros potencialmente peligrosos

Aunque no son demasiado numerosos en nuestra zona o entre nuestros clientes, de vez en cuando aparece algún cachorro de raza potencialmente peligrosa, habitualmente acompañado de un propietario despistado al que nadie ha informado adecuadamente de las peculiaridades legislativas que en Galicia regulan la posesión de dichos animales. Así que en el Centro Veterinario Travesía nos hemos propuesto informaros al respecto.

Según el Decreto 90/2002 del DOG de 28 de febrero, se considera animal potencialmente peligroso a cualquier animal doméstico o salvaje en cautividad que sea susceptible de ocasionar la muerte o lesiones de cierta entidad a las personas o a otros animales o daños de cierta entidad a las cosas.

En el caso de los perros, se considerarán potencialmente peligrosos aquellos que pertenezcan a cualquiera de los siguientes grupos:
- los que tuvieran episodios de agresiones a personas o ataques de cierta entidad a animales o cosas.
- los que fueran adiestrados para guarda y defensa.
- los que pertenezcan a las siguientes razas: American Staffordshire terrier, Pitbull terrier, Bullmastif, Dobermann, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Dogo del Tíbet, Fila brasileiro, Mastín napolitano, Presa canario, Presa mallorquín, Rottweiler, Staffordshire bull terrier, Tosa inu y Akita inu. También serán considerados en este apartado los cruces en primera generación de dichas razas, los cruces de estas razas entre sí o cruces de dichas razas con otras, obteniendo una tipología similar a alguna de las razas anteriormente descritas.
- los que manifiesten una marcada agresividad natural o inducida mediante adiestramiento, malos tratos o cualquier otro medio.

 Todo propietario de un perro con dichas características deberá:
1.- Identificar al perro con un microchip homologado e incluirlo en el Rexistro Galego de Identificación de Animais de Compañía (REGIAC). Este procedimiento lo hará vuestro veterinario, que también debe expedir un certificado sanitario oficial (con el cuño del Colegio de Veterinarios) que acredite la situación sanitaria del animal, la inexistencia de enfermedades o síntomas que lo puedan hacer potencialmente peligroso y la ausencia de lesiones o cicatrices en el perro que pudieran relacionarlo con su participación en peleas o actividades prohibidas. Este certificado sanitario se renovará anualmente. La identificación deberá realizarse en los tres primeros meses de vida del animal o en el mes siguiente a su adquisición.
2.- Obtener una licencia administrativa en el ayuntamiento donde resida y que deberá renovarse cada cinco años. Para obtenerla, deberá presentar:
a) Fotocopia del DNI para acreditar la mayoría de edad.
b) Certificado de antecedentes penales que conforme no ha sido sido condenado por delitos de homicidio, lesiones, torturas, contra la libertad o contra la integridad moral, la libertad sexual y la salud pública, de asociación con banda armada o de narcotráfico.
c) Certificado de antecedentes por infracciones administrativas a la ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el régimen jurídico de posesión de animales potencialmente peligrosos.
d) Certificados de capacidad física y de aptitud psicológica, expedido por un centro médico psicotécnico de reconocimiento debidamente autorizado.
e) Formalización para cada animal potencialmente peligroso de un seguro de responsabilidad civil con una cobertura mínima de 125.000 euros. Póliza que deberá renovarse anualmente.
f) Memoria descriptiva de las instalaciones y de las medidas de seguridad utilizadas para impedir la huida de los animales.
3.- Inscribirlo en el ayuntamiento donde resida habitualmente el animal en un plazo de 15 días tras la obtención de la licencia administrativa.

Además, cuando el perro se encuentre en lugares públicos el propietario deberá:
- llevarlo con bozal y sujeto con correa o cadena no extensible y de una longitud no superior a dos metros
- llevar la licencia municipal y la certificación acreditativa de la inscripción en el registro de animales potencialmente peligrosos.
- no llevar más de un perro de estas características al mismo tiempo.
- en ningún caso podrán ser paseados por una persona menor de 16 años.

Y, por último, recordaros que las instalaciones destinadas a albergar animales considerados potencialmente peligrosos deben tener paredes y/o vallados altos y consistentes que soporten el peso y la fuerza del animal, con puertas resistentes que no puedan abrir y el recinto debe estar señalizado con la advertencia de que se encuentra en su interior un animal considerado potencialmente peligroso.

Podéis obtener más información en:
- el ayuntamiento donde residáis habitualmente: os dejamos un interesante enlace a la web del ayuntamiento de Vigo
- en los servicios provinciales de Conservación da Natureza de la Consellería de Medio Ambiente.

Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

jueves, 15 de septiembre de 2011

Abandono de mascotas

Hoy vamos a recomendaros otro reportaje de El Escarabajo Verde de TVE. Esta vez trata sobre el abandono de las mascotas. Pero no de perros o de gatos, que son los primeros que nos vienen a la cabeza cuando se menciona el abandono animal, sino de caballos y animales exóticos. Con el nombre de animales exóticos nos referimos a todos aquellos que se tienen como animales de compañía pero que no son ni perros ni gatos. Entre ellos podemos incluir a especies domésticas, como los hurones o los cerdos vietnamitas, aves, reptiles o especies salvajes como los mapaches o los tigres.
Por desgracia, la mayoría de las personas que adquieren este tipo de animales, lo hacen de forma compulsiva y caprichosa, sin informarse adecuadamente de sus necesidades fisiológicas y psicológicas. Por ello, en muchas ocasiones más pronto que tarde, el animalito se convierte en un trastorno, bien porque no es todo lo sociable que se esperaba de él o bien porque crece demasiado o simplemente porque su dueño se ha cansado de él. Y entonces, el abandono de una forma más o menos "humanitaria" se convierte en la mejor opción.
Algunas de estas especies, aunque foráneas, una vez en libertad se adaptan tan bien a su nuevo ambiente que compiten o, directamente, atacan a especias autóctonas poniendo en peligro su existencia. Además de que muchos de estos animalitos pueden resultar dañinos para el ser humano por su agresividad o por la posible transmisión de enfermedades. Sin ir más lejos, cualquiera puede acercarse a la finca Mirambell para contemplar una colonia de cotorras argentinas (Myiopsitta monachus) en plena ciudad de Vigo,
Y para complicar todavía más la cuestión, no existe una legislación unitaria de ámbito nacional, sino que cada comunidad autónoma tiene competencias al respecto, aunque, como nos cuentan en el reportaje, parece ser que no hay mucho interés en legislar sobre la materia.
En el reportaje también se hace una pequeña referencia a la problemática de la venta de animales salvajes y al CITES.
En fin, esperamos que os guste.


Un saludo
Centro Veterinario Travesía