martes, 10 de diciembre de 2013

Cómo evitar que tu perro tire de la correa

Hay días en los que, caminando por la calle, me doy cuenta de que en muchos casos no es el dueño el que pasea a su perro, sino a la inversa. El perro tira y tira y tira y lleva a su dueño a donde él quiere, con riesgo de dislocarle el hombro. Parece que al perro no le molesta caminar medio asfixiado, jadeando, arrastrando a su dueño tras de sí. Vamos, que cada paseo se convierte en una experiencia desagradable para cualquier ser humano y, creedme, probablemente también para el cánido. No creo que ningún perro disfrute de un paseo así.
Y en la mayor parte de los casos el problema se ha agravado por una mala, aunque inconsciente, actuación del propietario. Quizá tenemos un cachorro nervioso y activo que cuando sale de casa quiere comerse el mundo. Ya sabe cómo dirigirse a ese parque tan maravilloso donde hace sus necesidades (y ya iba siendo hora porque después de pasar toda la tarde en casa ya no aguanta más) o quiere acercarse a ese congénere de aroma tan interesante. Y entonces, tira de la correa. Nota la tensión que hace su dueño, pero no le importa. El premio por llegar a su zona de esparcimiento o por conocer a otro perro es superior a la molestia que le produce el collar apretándole el cuello. Finalmente, pese a la resistencia de su dueño, consigue lo que desea y eso es una recompensa muy grande que hace que la próxima vez tire más. Es decir, sin querer, le hemos enseñado a nuestro vigoroso cachorro que para llegar al lugar que desea, tiene que tirar de la correa. ¿Podremos reeducarlo?. ¡Claro que sí!.
Debemos interiorizar la siguiente norma:

Debemos ser nosotros los que paseemos al perro y no el perro el que nos pasee a nosotros.

Es decir, el perro debe aprender que irá al lugar que decida su dueño y de la forma que su dueño desee, es decir, caminando y sin tirones.

¿Cómo lograrlo?
Ya sabéis que para ganaros a nuestra mascota la opción más recurrida es... ¡empezar por ganaros su estómago!. Podéis darle en casa menos cantidad de su alimento habitual y salir a la calle con el resto de la ración diaria en el bolsillo. Para los más exquisitos utilizad golosinas para perros y si se trata de un caprichoso de verdad, seguro que no se resiste a unos trocitos de queso o salchicha.
Una vez en la calle, empezáis a caminar dejando cierta holgura a la correa. Si el perro tira hasta llegar a tensarla os paráis y si es necesario lo frenáis con un pequeño tirón y decís NO de forma clara y contundente para que sepa que no aprobáis esa conducta. En el momento en que afloje, volvéis a caminar premiándolo mientras lo haga bien. Si vuelve a tirar, os volvéis a parar. Y repetís todo el proceso. Una y otra vez. A medida que la cosa funcione aumentáis el intervalo entre los premios y al mismo tiempo que le dais la golosina podéis premiarlo con unas palabras amables como ¡muy bien! y alguna caricia. Al cabo de unos días, cuando os obedezca más, sustituiréis los premios por las caricias y los ¡muy bien!.

¿Y qué pasa si todo esto no funciona?
Si el perro es fuerte y no conseguís frenarlo al deteneros podéis, simplemente, cambiar de dirección. Si quiere ir a un sitio y tira mucho, vosotros vais a la izquierda, o a la derecha, o en sentido contrario. Asi aprenderá que a base de tirar nunca va a llegar a donde realmente le apetece ir.
Si es un animal muy nervioso y tenéis tiempo, podéis jugar con él en casa antes del paseo para cansarlo y relajarlo.
Cuando empecéis con la reeducación, no lo llevéis a su lugar preferido, porque entonces estará más ansioso y excitado por llegar.
Collar de cabeza Gentle leader
Podéis ayudaros de unos collares especiales. Son los collares de cabeza, tipo Halter o Gentle leader. Constan de una cinta que pasa por el dorso de la nariz y otra por la nuca. En ellos, la correa se engancha por debajo de la mandíbula. Pese a que veáis una cinta sobre la nariz ¡no se trata de un bozal!. El perro puede abrir la boca, jadear e incluso beber y comer sin problema. Cuando el perro tira, nota cierta presión sobre la nariz y la nuca, los mismos puntos donde los perros dominantes o las perras madres "marcan" a los miembros díscolos de la manada o de la camada. Así que el perro se siente controlado y se vuelve más sumiso. No le hace daño, no le duele, no limita sus movimientos y con mi perro me dió muy buen resultado.

¿Y qué es lo que no debéis hacer?
No debéis utilizar correas extensibles. Con ellas el perro se aleja y es más difícil de controlar (de hecho, no las recomendamos para nada en perros de tamaño mediano o grande). Es mejor utilizar una correa, más o menos larga, fija de nylon o cuero que podáis recoger con la mano sin haceros daño en caso de querer acercar al perro.
Tampoco debéis sustituir el collar por un arnés o un petral. Mucha gente lo hace para que el perro no sienta tanta presión en la garganta. Sin embargo, impiden un buen control sobre el animal y el perro se sentirá más libre. Si vuestro perro tose por tirar mucho, pasaos a un collar de cabeza.
Aunque hay clientes que nos dicen que la única forma de controlar a su perro es utilizando un collar de castigo, no nos gustan demasiado (por no decir nada). Los de púas no los recomendamos. En todo caso, los corredizos, que pueden resultaros útiles cuando tengáis que dar pequeños tirones. Ni uno ni otro son adecuados si no conseguís controlar a vuestro animal porque pueden provocar dolor y ansiedad.
Centro Veterinario Travesía

Fortaleza y jardines del Castro, Vigo

martes, 29 de octubre de 2013

Historias #3 : La jefa de estación Master Tama. (Tama-chan)

Esta vez, vamos a dejarnos de enfermedades y patologías varias y vamos a contaros otra historia. Preparad de nuevo la máquina del tiempo y nos vamos a...
 ¡Espera Doc! Tenemos un problema.
 ¿Que pasa Marty?.
¡La máquina del tiempo se ha estropeado!.
¡¡Qué me dices!!.
¿Qué tal si mientras la arreglamos contamos algo actual?.
¿Volvemos a Japón y hablamos de Gozilla?
Pero, ¿qué te pasa con Gozilla, Doc?. Si quieres ir de nuevo a Japón, ¿por qué no hablamos de Tama Chan?


Tama, Tama-chan para los amigos, es una gata que trabaja como jefa de estación y directora de operaciones de la estación de Kishi en Kinokawa. Bueno, super jefa, ya que la han ascendido.
Estación de Kishi
En 2006 la Wakayama Electric Railway, para reducir costes, contrató como jefa de estación a una tendera local, Toshiko Koyama. Koyama había adoptado unos gatos y les daba de comer todos los días. Los funcionarios del ferrocarril se encariñaron especialmente con una gatita, Tama, y en 2007 la nombraron honoríficamente, Jefa de la estación. Su cometido, saludar y cuidar a los pasajeros.
Tama viste el uniforme de Jefa de estación: un sombrero y una chapa identificativa con su cargo. Dispone de oficina propia, con baño privado para preservar su intimidad y se le paga un salario en especies, vamos, en comida para gatos. En las zonas de descanso de la estación los viajeros aprovechan para fotografiarse con ella y cuando terminan sus momentos de asueto (cuando a ella le place, que para algo es la jefa) se da unas vueltas por la estación para asegurarse de que todo está en orden.
Jefa de la estación Master Tama.
En palabras de Yamaki, un empleado de la compañía: "Ocupa el quinto nivel más alto en la dirección de la empresa. Trabaja de nueve a cinco y se toma los domingos libres".
Su presencia ha supuesto un incremento continuo de pasajeros en la estación de Kishi y un estudio realizado en 2008 indicó que gracias a ella la ciudad gana cada año 10 millones de euros. En la ceremonia de su último ascenso estaban presentes el alcalde de su ciudad y el presidente de la compañía. Desde luego, no era para menos. La estación ha sido ampliada y reformada e incluso hay un tren con su imagen.
Interior del Tren Tama

Tren Tama
Tama duerme todos los días con Koyama en un complejo al lado de la estación. Todas las mañanas le despierta con un: “Señorita jefa de estación, es hora de trabajar” Y Tama se levanta y va a su puesto de trabajo.

Nos vemos en la siguiente historia.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LOS CUIDADOS DEL CACHORRO HUÉRFANO


Quizá os habéis encontrado alguna vez ante una una camada de perritos o gatitos que debéis sacar adelante en ausencia de su madre o cuando ésta no puede o no quiere darles de mamar. En tales situaciones es fundamental controlar la temperatura, la alimentación y la higiene de la camada.

1.- LA TEMPERATURA
Durante las primeras semanas de vida, el cachorro es incapaz de regular de forma adecuada su temperatura corporal, por lo que ésta varía enormemente en función de la temperatura del ambiente que le rodea. Depende, por lo tanto, del calor corporal de la madre. Es de gran importancia mantener su temperatura dentro de un rango adecuado. Por ello, en ausencia de la madre, es necesario brindarle una fuente de calor constante mediante un calefactor, una manta eléctrica, botellas de agua caliente o  una bombilla de calor sobre el nido. La temperatura ambiental ideal durante la primera semana es de 30 a 32 ºC, durante la 2ª y 3ª semanas puede bajarse a unos 27 ºC, para después descender hasta los 26 – 24 ºC en las siguientes semanas. En los gatitos, la temperatura ambiental durante la 1ª semana estará comprendida entre los 30 y los 32 ºC, de 30 a 27 ºC durante la 2ª semana y entre 27 y 25 ºC durante la 3ª y la 4ª semanas. Independientemente del tipo de fuente de calor que se utilice, en el nido deberá haber un diferencial de temperatura que les permita moverse a zonas más cálidas o frescas según lo necesiten. También es importante la humedad, por lo que si se utilizan fuentes de calor seco, conviene colocar recipientes con agua cerca del nido para mantener la humedad algo elevada. Se evitarán las corrientes de aire colocando la camada en un nido de paredes altas (como, por ejemplo, una caja de cartón).

2.- LA ALIMENTACIÓN
En el caso de cachorros debilitados o fríos antes de administrar alimento se les dará una solución de azúcar (2 cucharadas soperas rasas por cada ½ litro de agua tibia). Si fuera necesario suplementar o sustituir completamente la leche materna, deben utilizarse leches maternizadas de perra o gata administrándolas con ayuda de un biberón. La leche de vaca no sirve como alimento para cachorros o gatitos huérfanos, ya que es pobre en proteínas, grasa, calcio, hierro y fósforo y rica en lactosa por lo que es menos digestible y nutritiva.
Se utilizarán las cantidades recomendadas por el fabricante en función de la edad, el peso al nacer y la raza de cada cachorro. En perros, durante la 1ª semana el intervalo de administración del suplemento lácteo será de 2 - 3 horas. Si el desarrollo es el adecuado, durante la 2ª semana las tomas podrán espaciarse unas 4 horas y media y a partir de la 3ª semana las tomas se separarán unas 6 horas. Cuando se comienza a dar la toma, se aconseja apretar el biberón para que salga una gota de leche hacia la punta de la tetina y, entonces, insertarlo dentro de la boca del animal. Los cachorros deben mantenerse en una posición horizontal con la cabeza ligeramente inclinada hacia arriba. Inmediatamente después de cada toma, será necesario estimular al cachorro para que orine y defeque. Se hará mediante masajes con gasas humedecidas bajo el vientre imitando el lamido materno.
A partir de la quinta semana podrá introducirse el alimento para cachorros. Inicialmente de consistencia líquida, utilizando alimentos húmedos o alimento seco humedecido con agua tibia. A partir de la sexta o séptima semana se pasará gradualmente a alimentos más sólidos, repartiendo la ración diaria en varias tomas.
Una forma relativamente fácil de evaluar si la alimentación es adecuada, es pesando a cada cachorro a diario. Los neonatos engordan entre un 5 y un 10% de su peso cada día. Entre los 10 o 15 días suelen haber doblado su peso al nacer.
En los gatitos las tomas deberán darse cada 2 – 4 horas durante la 1ª semana (empezando por unos 5 ml / 100 gramos de peso corporal al día aproximadamente) para ir disminuyendo la frecuencia a cada 4 – 6 horas a la 3ª ó 4ª semana conforme aumenta la capacidad de ingesta. Lo ideal es conseguir un aumento de peso de unos 10 – 15 grs diarios. A partir de la 2ª semana se puede colocar un recipiente de base ancha con poca cantidad de leche maternizada para que vayan tomando contacto con el alimento, y a partir de la 4ª - 5ª semana se irá introduciendo alimento sólido de forma gradual. En caso de que el gatito esté estreñido, se pueden añadir unas gotas de aceite de oliva al suplemento lácteo.

3.- HIGIENE
La higiene adecuada del cachorro es fundamental para evitar el desarrollo de gérmenes que puedan provocar enfermedades. Se puede limpiar al cachorro con toallitas húmedas de bebés 2 ó 3 veces al día, reemplazando así en gran medida la limpieza que realiza la madre con la lengua. El interior del nido deberá cubrirse con mantas, toallas o empapadores para mantener secos a los cachorros, no siendo recomendable el uso de recortes de periódico.

Centro Veterinario Travesía


El banquete del rico epulón y el pobre Lázaro al que un perro le lame las llagas. Capitel de la Iglesia de San Martin de Mondoñedo, Foz.

viernes, 19 de julio de 2013

La vacunación de los gatos

En una entrada anterior, os hemos contado cuál es la edad idónea para haceros con un cachorro de perro y cuáles son los primeros cuidados veterinarios que hay que prestarle. Ahora vamos a hacer lo mismo, pero en referencia a los gatitos.
El momento ideal para adoptar un gato es entre los dos y los tres meses de edad. Se trata de una edad en la que ya come perfectamente y durante la cual ha tenido tiempo de socializarse con sus congéneres pero todavía podrá adaptarse con facilidad a su nueva familia humana.
La mayor parte de los gatitos tienen lombrices intestinales, ya que sus madres pueden contagiárselas a través de la leche durante la lactación. Así que se deben desparasitar internamente a partir de las tres o cuatro semanas de edad y siempre antes de administrarles la primera dosis de las vacunas. Por supuesto, este tipo de parásitos son más frecuentes en aquellos gatitos hijos de gatas callejeras o con acceso al exterior. Es importante desparasitarlos también de pulgas y garrapatas que pueden debilitarlos y transmitirles enfermedades. No dudéis en acercarlos a la clínica para realizarles una exploración veterinaria adecuada.
A través de la vacunación se busca dar a los animales una mayor protección contra varias enfermedades infecciosas, algunas de ellas muy graves y que no tienen tratamiento. Los gatos, al igual que nosotros, tienen un sistema inmune que los defiende de las agresiones de gérmenes. Sin embargo, estas defensas no siempre son suficientes para combatirlas de forma adecuada. Sobre todo en animales jóvenes o en aquellos que viven en malas condiciones higiénicas o con una alimentación inadecuada. La vacunación estimula al sistema inmune para que la respuesta ante los ataques infecciosos sea más eficaz y duradera.
La pauta vacunal varía en función del modo de vida presente y futuro del gato. Tanto en cuanto al tipo de vacunas como a las fechas de su administración. Salvo en zonas de alto riesgo, lo habitual es empezar a vacunarlos de herpesvirus, calicivirus y panleucopenia (vacuna trivalente) a partir de los dos meses de edad. Dos semanas más tarde se les puede administrar la primera dosis de la vacuna del virus de la leucemia. Antes de administrar la vacuna del virus de la leucemia se le puede realizar un test para saber si ya ha estado en contacto con el virus. Son suficientes unas gotas de sangre y en diez minutos ya tenemos el resultado. Gracias a la vacunación está disminuyendo la incidencia de esta enfermedad, que es bastante baja, pero los gatos con acceso al exterior o recogidos de la calle o de refugios deberían ser testados para conocer su estado de salud. Si todo ha ido bien, en tres o cuatro semanas se puede administrar la segunda dosis de ambas vacunas y hasta un año más tarde ya no son necesarias más dosis.
Existen otras vacunas disponibles, contra enfermedades muy poco frecuentes y de eficacia no demasiado demostrada, por lo que en el Centro Veterinario Travesía hemos optado por no aplicarlas en nuestros planes habituales de vacunación de gatitos hasta que se realicen más estudios que avalen su eficacia.
Quizá tu gato vaya a vivir en un piso, sin acceso al exterior y sin contacto con otros gatos. Sin embargo, aún en esas condiciones es necesaria la vacunación. No de todas las enfermedades para las que hay vacunas disponibles, ya que algunas sólo se contagian por contacto estrecho entre gatos. Pero sí de otras que pueden transmitirse por gérmenes introducidos en casa en las suelas de los zapatos, la ropa o, por ejemplo, las ruedas del carro de la compra.
Por último, recordaros que ninguna vacuna garantiza una protección total frente a las enfermedades. En algunos casos el animal puede padecer la enfermedad aunque esté vacunado o desarrollarla porque ya es portador del virus, como el herpesvirus. Sin embargo, un gato vacunado tendrá menos recaídas y éstas serán más suaves.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesía
Molinos de Ríomaior - Vilaboa - Pontevedra

martes, 25 de junio de 2013

LEISHMANIASIS: LA TEMIDA ENFERMEDAD DEL MOSQUITO

Hoy he visto en la tele  que anunciaban un producto repelente para evitar la leishmaniasis. Como no es una enfermedad muy común en nuestra zona os voy a contar quién es, qué hace y cómo lo hace. Así que adentrémonos en el apasionante mundo del flebotomo.

 ¿Qué es?
Un precioso ejemplar de  Pflebotomus

La leishmania es un protozoo que se contagia a través de la picadura de un insecto muy parecido al mosquito, pero más pequeño, llamado Flebotomo. Sólo pican las hembras y no lo hacen buscando su alimento corriente, sino porque necesitan alimentarse de sangre para  poner sus huevos y esto sólo sucede al anochecer... qué miedo!!!



¿Qué hace?

La enfermedad se manifiesta de diversas formas. La mayoría de los propietarios detectáis heridas y costras en la piel, úlceras que no curan, que vuestro perro adelgaza aunque no ha dejado de comer y a veces gran crecimiento de las uñas. También es frecuente la afección de órganos internos y articulaciones, provocando desde artritis hasta un fallo renal, que puede llegar a ser mortal. Por la variabilidad de los síntomas, si bien se puede sospechar la existencia de la enfermedad, es el veterinario quien, mediante un examen clínico y pruebas diagnósticas, determinará si tu perro padece la enfermedad. Una vez conseguido el diagnóstico, decidirá cuál es el mejor tratamiento para tu mascota, ya que varía en función del cuadro clínico y se debe adaptar a cada paciente. En la mayoría de los casos, no se consigue la eliminación total del parásito, por lo que se trata de una enfermedad crónica que requiere controles veterinarios de forma regular. Afortunadamente, con los medicamentos disponibles hoy en día, se puede conseguir una buena calidad de vida para el perro.

¿Dónde hay leishmania?

La Leishmaniosis canina es endémica en España (se distribuye por casi todo el país excepto la cornisa cantábrica e Islas Canarias) y tiende a la expansión a causa del cambio climático, por el incremento de la temperatura global y la reducción de lluvias.

El flebotomo (o la flebotoma) prefiere ambientes secos y cálidos. Cada año se detectan más casos en Galicia, principalmente en la provincia de Ourense y en el sur de Lugo. También cada año aumentan los casos en nuestro entorno más cercano, sobre todo en el sur de la provincia de Pontevedra. Hay veterinarios que ya han tratado perros residentes en el Morrazo y en los alrededores de Vigo.
La época de mayor riesgo de transmisión del parásito coincide con el aumento de las temperaturas, es decir, de mayo a septiembre o incluso octubre. En las zonas más cálidas de España puede prolongarse durante todo el año.
Mapa orientativo de distribución de Leishmania. En Galicia existen áreas de mayor incidencia , sobre todo algunas zonas de la provincia de Ourense y el sur de Lugo.

¿Cómo se cura?

Esta enfermedad tiene tratamiento pero no cura, la mayoría de los perros o gatos que se contagian no llegan a sufrir la enfermedad y la superan sin signos evidentes. Otros contraen la enfermedad y, en función de lo avanzada que esté, mejoran con el tratamiento pudiendo llevar una vida normal. De todas formas, necesitan controles periódicos y en ocasiones deben ser sometidos a ciclos de medicación para evitar recaídas. Algunos pacientes, por suerte cada vez menos, no responden al tratamiento y mueren o se decide eutanasiarlos al empeorar su calidad de vida

¿Mi perro puede contagiarme?

Nunca se transmite de forma directa del perro al hombre. Para que una persona se contagie, el proceso debería ser:
El flebotomo pica a un perro con Leishmania. Debe pasar aproximadamente una semana para que ese flebotomo sea infectante. El mismo flebotomo pica a una persona y le transmite el parásito.   
Por tanto, una persona que tenga un perro con Leishmaniosis no precisa adoptar ninguna medida especial para no contagiarse, sólo debe preocuparse de tratar a su animal.
El riesgo de contraer la enfermedad viene dado por vivir en una zona geográfica donde exista la enfermedad, se tenga perro o no.
  
 ¿CÓMO PUEDO PROTEGER A MI PERRO DE FORMA ADECUADA?

Debido a que es el flebotomo el que contagia y propaga la enfermedad, lo más importante es evitar su picadura, hay que tener en cuenta que el mosquito pica al anochecer:

  1. Procura que tu perro esté protegido con un repelente para mosquitos. Puede ser un un spray, un collar o una pipeta.

  1. Si tu perro vive fuera de la casa, es mejor que duerma dentro de ella. Si no, protégele en un espacio donde pueda cobijarse, por ejemplo con mallas mosquiteras, durante el anochecer.

  1. Una vez al año, ve al veterinario para que le haga un test de Leshmania. Un diagnóstico precoz mejora la evolución y el pronóstico de la enfermedad.

  1. Vacunación, la vacuna contra leishmania aumenta la protección ante la enfermedad pero como todo en esta vida, no es cien por cien eficaz. Desde el año 2012 se comercializa en España y no exime de proteger a tu perro contra las picaduras del flebotomo.
Débora Díez
Centro Veterinario Travesía


miércoles, 15 de mayo de 2013

La alimentación de los animales castrados


¡Hola perretes!. Soy Tola, una Carlina de tres años. Desde que me esterilizaron, mis "dueños" decidieron alimentarme con un alimento especial. Está muy rico, pero me pregunto por qué lo hicieron... ¿Tenéis curiosidad vosotros también? Os dejo con Débora, mi "dueña" y veterinaria que os va a contar por qué me sienta tan bien.

Buenos días, queridos blogueros. Voy a explicaros los motivos por los cuales busqué un alimento especial para perras esterilizadas. No se trata únicamente de que Tola no engorde. También quiero que mi perra crezca sana, protegida y feliz.

Tola siempre ha sido muy juguetona y salimos de paseo y a correr tres veces al día, pero el riesgo de obesidad es casi dos veces mayor en los perros castrados que en el resto de los miembros de su especie. Estudios recientes indican que todas las perras esterilizadas alimentadas a voluntad (es decir, con el plato lleno todo el día) aumentan de peso e incluso algunas se vuelven obesas. Por eso decidí darle a Tola sólo la cantidad adecuada a su peso y para que no se quedara con hambre escogí para ella un alimento con efecto saciante. Los alimentos para perros esterilizados contienen determinadas cantidades de proteína y fibra que producen sensación de saciedad además de l-carnitina que ayuda a quemar grasas y mantener el tono muscular.

Por otro lado, como os dije, me importa mucho que crezca fuerte y sana, necesito un alimento que:

... refuerce el sistema inmune:

A través de la dieta se puede actuar sobre las defensas del animal, reforzándolas o modulándolas en casos de alergias o enfermedades autoinmunes. Los nutrientes que influyen más sobre la inmunidad son la glutamina, la arginina, los ácidos grasos poliinsaturados y los carotenoides porque tienen efecto antiinflamatorio y antioxidante.

... proteja los riñones y las vias urinarias:

Niveles reducidos de fósforo contribuyen a que los riñones estén sanos y un contenido equilibrado en minerales previene las cistitis y los cálculos urinarios. 

... favorezca  la salud del pelo y de la piel: 

El aporte extra de ácidos grasos esenciales omega 3 y 6 y de vitaminas A, B y D mejoran el aspecto del pelo y también refuerzan las barreras naturales contra las agresiones externas (sol, parásitos...). Se incluyen en los piensos por medio de aceites vegetales y de pescado (sobre todo de salmón) o añadiendo Krill del antártico que permite una mayor absorción de ácidos grasos.

... mantenga su salud digestiva:

Una selección de proteínas altamente digestibles permite reducir las fermentaciones en el colon y  las flatulencias. Por ejemplo, añadiendo cáscara de Psyllium se logra mejorar la consistencia de las heces y regular el tránsito intestinal.

... cuide sus dientes:

Algunos alimentos incluyen substancias como el polifosfato de sodio que se disuelve en la boca atrapando el calcio antes de que se deposite sobre la placa dental. Así, al no disponer de calcio libre, se retarda la formación de sarro.

Como veis, elegir un alimento es algo más que saber cuál tiene más proteínas o cuál es más o menos económico. Hay que hacer un balance entre lo que necesita tu mascota y lo que te ofrecen y elegir el que más te convenga asesorándote de forma adecuado por un profesional.
Espero que la información os haya resultado de ayuda. ¡Un saludo!
Centro Veterinario Travesía

jueves, 21 de marzo de 2013

Historias #2 : Persas contra Egipcios. La batalla de los gatos.


Diosa Bastet
Son bien conocidos el respeto y la adoración por los gatos en el antiguo Egipto. Hacer daño a uno de estos animales podía acarrear pena de muerte. Además, cuando morían, eran momificados y enterrados en tumbas especialmente dedicadas a ellos dejándoles ratones para que dispusieran de comida en el más allá. Una de las deidades egipcias mas respetadas era la diosa Bastet, representada como un gato o una mujer con cabeza de gato, protectora del hogar.

Pues cuenta una leyenda que esta desmesurada adoración  de los egipcios hacia estos felinos, les costó la pérdida de una batalla contra el imperio persa.

Viajemos al año 525 a.c. a la ciudad de Pelusio en Egipto.

El faraón Psamético III defiende sus tierras contra la feroz invasión de Cambises II, rey de Persia. La cruenta batalla llegó a las puertas de la ciudad de Pelusio. El rey Cambises era consciente de su superioridad numérica. Pero tomar aquella enorme ciudad iba a ser un verdadero reto para su ejército. Tras estudiar detenidamente a su enemigo, ideó un plan para inutilizar al ejército egipcio.


Llegó el día de la batalla. Los persas arremetían con ferocidad contra el ejército egipcio. Los egipcios estaban confusos y temerosos. No tanto por el ataque del enorme ejército persa, como por los escudos que portaban. El rey Cambises II hizo dibujar en todos los escudos de su ejército la cara de la diosa Bastet. Los egipcios intentaban luchar sin dañar la efigie y preguntándose a la vez cómo podía la diosa permitir que los persas utilizaran su efigie contra ellos. Con muchas bajas, lograron resistir el primer ataque. Pero el terrible plan del rey Cambises no acabó ahí. Hizo que su ejército capturara a tantos gatos como pudiera y que los lanzara dentro de la ciudad. Los arqueros apostados en las murallas no disparaban para no herir a los gatos. Y ante el horror de tal atrocidad contra estos felinos los egipcios optaron por rendirse.

Esto es lo que dice la leyenda, ya que no hay pruebas que corroboren este hecho. Un hecho curioso a la par que trágico que nos ofrece la historia. El próximo relato será más bonito.

Mientras tanto disfrutemos de la protección de Bastet en el calor de nuestro hogar.

Un saludo.
Centro Veterinario Travesía

sábado, 23 de febrero de 2013

Pauta vacunal en cachorros

Los hijos de Mora esperando su primera vacuna
Son muchos los clientes que, habiendo adquirido un cachorro o pensando en hacerlo, nos preguntan acerca de los primeros cuidados veterinarios del perro. Así que vamos a explicaros cuáles son los  tratamientos y vacunas fundamentales que deberéis realizar para tener una mascota sana.
El momento idóneo para que os hagáis con un cachorro es cuando tiene entre mes y medio y dos meses de edad. De esa forma, habrá permanecido el tiempo suficiente con su madre y sus hermanos de camada para socializarse con su especie y "educarse" en la convivencia con otros perros aprendiendo a inhibir ciertas conductas desagradables como el mordisco (podéis ver otras entradas donde analizamos más en profundidad estas cuestiones: la socialización del cachorro y algún truquillo para que se adapte a su nuevo ambiente). Al mismo tiempo, a esa edad, será lo suficientemente joven para adaptarse con facilidad a la familia de la que formará parte y a su nueva forma de vida.

La mayoría de los cachorros tienen parásitos internos a las pocas semanas del nacimiento ya que sus madres pueden contagiarles lombrices a través de la placenta durante la gestación y a través de la leche durante la lactación. Así que es conveniente desparasitarlos a partir de las dos semanas de edad, cada dos o tres semanas hasta que cumplan tres meses. Y siempre antes de la primera dosis vacunal. El veterinario os indicará cuál es el producto más adecuado para vuestro cachorro. Si hay algún parásito externo como pulgas, garrapatas o ácaros, también será el momento de aplicar el tratamiento adecuado para fortalecer las defensas del cachorro de cara a la vacunación.
Frodo, esperando vacunarse y microchiparse
Una vez desparasitado ya puede vacunarse. La primera dosis se administra a partir de las seis semanas de edad. Se trata de una vacuna muy importante y especial. Porque a esta edad el cachorro todavía tiene muchos anticuerpos que le ha transmitido su madre que podrían neutralizar el efecto beneficioso de una vacuna "normal". Pero, al mismo tiempo, esos anticuerpos son insuficientes para protegerlo de una enfermedad. Sería conveniente que se vacunara cuando todavía está con su madre y entregarlo al nuevo propietario 7 ó 10 días después, cuando la vacuna haya hecho efecto. En caso de que no se haya vacunado a las seis semanas, puede empezar a vacunarse más tarde, cuanto antes mejor. Si os entregan el cachorro sin ninguna vacuna conviene esperar unos días para darle tiempo a adaptarse a su nueva vida. Con una semana será más que suficiente. Aprovechad esos días para hacer una revisión veterinaria por si fuera portador de alguna enfermedad y así tratarlo de forna adecuada.
No se vacuna igual a todos los perros. Hay ciertas diferencias en la pauta vacunal en función del ambiente en el que va a estar el cachorro, incluso dependiendo de la raza. Lo habitual es poner tres dosis separadas entre sí tres semanas para terminar en torno a las 12 ó 16 semanas de edad.
En general, se recomienda que hasta 10 días después de la segunda vacuna el cachorro no tenga contacto con otros perros o lugares transitados por otros perros (es decir, no puede salir a la calle ni ir al parque). Si podría salir en un transportín, bolso o en brazos, para ir adaptándose al ambiente exterior.
A los dos o tres meses de edad se le puede poner el microchip, obligatorio para todos los perros, independientemente de la raza. Un pinchazo subcutáneo que no suele producir demasiadas molestias y ya está. (Ver entrada).
Centro Veterinario Travesía


lunes, 28 de enero de 2013

Historias: Hachiko, el perro fiel.

Hoy vamos a cambiar un poco de tema. No vamos a hablar de enfermedades ni de la salud de vuestras mascotas. Tranquilos, tampoco vamos a hablar de la crisis ni de economía. Queremos contaros historias cuyos protagonistas sean, por supuesto, animales. Curiosidades del día a día, datos históricos, relatos o leyendas relacionadas con el mundo animal. Muchas seguramente ya os suenen, otras serán nuevas para vosotros. Sea cual sea el caso, esperamos que las disfrutéis.

¡Empecemos el viaje! Coged una máquina del tiempo, la que prefiráis, y marcad la siguiente fecha: 1924. Destino: Japón.

Comenzamos con esta historia, ya que personalmente, nos parece una de las más entrañables y quizás de las más famosas del mundo entero. Vamos a hablar de...
¡Gozilla!
No, es broma. En realidad hablaremos de un perro muy especial. Un perro llamado Hachiko.

La historia de Hachiko, no siendo ni la única ni la más reciente protagonizada por un perro, es una de las más famosas. Quizás muy influida por la cultura japonesa y su respeto ancestral hacia la naturaleza.
Hachiko de mayor.
Hachiko era un perro de raza Akita. Le pusieron ese nombre por la forma de sus patas, las cuales estaban levemente desviadas formando la letra japonesa del 8 (""), leída como "Hachi".

Hachiko era un precioso cachorro cuando lo compró el profesor Eisaburo Ueno, que daba clases en la universidad de Tokio, para regalárselo a su hija. Pero pronto ellos dos se harían grandes amigos.

Al poco tiempo de tenerlo en casa, comenzaron una rutina. Todas las mañanas, Hachiko despedía al profesor en la puerta de su casa cuando éste iba a la universidad. Y todas las tardes iba a recibirlo a la estación de tren de Shibuya, una de las más transitadas de todo Japón. Así, día tras día, mes tras mes. Dicha rutina no pasó desapercibida entre vecinos y viajeros de la estación, que se encariñaron con la extraña pareja.

Monolito de Hachiko en la tumba
 de su amo.
Pero todo cambió el 21 de mayo de 1925. El profesor Ueno moría de una hemorragia cerebral mientras daba clase en la universidad. Hachiko, fiel a su rutina, fue a esperar a su amo. Pero éste nunca volvió. Hachiko lo siguió esperando, en el mismo sitio, todos los días, el resto de su vida. Fue cuidado por los vecinos y comerciantes de la estación que le apodaron "El perro fiel". Falleció 9 años después, el 7 de marzo de 1935. Vivió lo suficiente para ver cómo en el mismo lugar donde esperaba se erigía una estatua en su honor. El cuerpo de Hachiko fue disecado y se  conserva en el Museo de Ciencias Naturales del distrito de Ueno (Tokio). También levantaron un monolito en su honor a los pies de la sepultura de su dueño con la inscripción: "El perro fiel, Hachiko"

Hoy en día se sigue recordando su historia. Muchos comics japoneses o mangas, series de dibujos y videojuegos hacen referencia a él. También en el extranjero. En agosto de 2009 se estrenó el remake estadounidense de la película "Siempre a tu lado, Hachiko". Protagonizada por el actor Richard Gere. Trata la historia de Hachiko y su relación con el profesor, aunque la acción se desarrolla en Estados Unidos.
La seria animada Futurama, en uno de sus episodios, hace referencia a Hachiko. Cuando el protagonista Fry desaparece, su perro lo espera durante años hasta ser sepultado por un desastre natural, permitiéndole volver a la vida en el futuro.

Sin duda un gran ejemplo de cariño y lealtad animal.
Hasta aquí llegó la historia. Esperamos que os haya gustado.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesia


jueves, 17 de enero de 2013

León orina sangre

Hace una semana acudió a consulta León, un bonito gato siamés, hermoso, pero que cuando entra en la clínica se queda hecho un ovillo en una esquina del bolso en el que lo trae su dueña, muerto de miedo. Llevaba unos días orinando con unas posturas un tanto extrañas, con la boca abierta. A la exploración no percibimos nada llamativo, así que le pedimos a la dueña que recogiera una muestra de orina para analizarla. Al día siguiente volvió bastante preocupada porque en la orina había sangre. León tenía una cistitis, algo muy frecuente en los gatos, en este caso de carácter infeccioso. Ahora le estamos administrando un antibiótico y una dieta especial y está mucho mejor.
La cistitis o inflamación de la vejiga de la orina es un problema muy frecuente en gatos, tanto en machos como en hembras, aunque en los machos puede ser más peligrosa porque es más fácil que se produzca una obstrucción uretral impidiendo el vaciado de la vejiga. Toda obstrucción se considera una urgencia y se debe corregir rápidamente mediante un sondaje uretral.
Técnicamente, los veterinarios, más que hablar de cistitis hablamos de enfermedad del tracto urinario inferior felino. Ya sabéis que utilizamos palabros con bastante frecuencia pero éste tiene una buena explicación ya que hay múltiples causas que provocan daño en las vías urinarias manifestándose con síntomas idénticos o muy parecidos: orinar muchas veces pocas cantidades, molestias al orinar, hacerlo fuera de la bandeja de la arena y a veces, como en el caso de León, con sangre.
Entre estas causas destacan la presencia de cristales o cálculos de minerales (sobre todo estruvita y oxalato), la formación de tapones uretrales, infecciones urinarias y la cistitis idiopática felina (lo dicho, hoy os vais a hartar de palabras raras).
A pesar de que hasta hace poco se creía que la mayor parte de los problemas urinarios estaban relacionados con infecciones, como en el caso de León, en realidad no es así. La mayoría de los problemas urinarios se deben a la cistitis idiopática, una inflamación de la vejiga urinaria de la que no se conoce la causa aunque sí ciertos factores que intervienen en su aparición. Prácticamente afecta a gatos de cualquier edad y en muchos casos la orina tiene una densidad elevada. Salvo por los síntomas asociados a la cistitis, la mayor parte de los gatos presenta un buen estado de salud. Se trata de una patología bastante recurrente y en ocasiones está relacionada con factores estresantes. Maus, otra paciente, solía padecerla cuando su dueña se ausentaba durante unos días por motivos de trabajo.
Entre los factores que influyen en la aparición de la cistitis se encuentran problemas inherentes a la vejiga de la orina, alteraciones del sistema nervioso central y factores psicológicos y hormonales. Vamos, que con sólo mirar al gato, podéis provocarle una cistitis. Tranquilos, es broma.
Una vez que aparecen los problemas del tracto urinario, vuestro veterinario os recomendará el tratamiento más adecuado. Antiinflamatorios, espasmololíticos, antibióticos en caso de infección y, por supuesto, siempre atentos ante una posible obstrucción uretral.
Es frecuente que aquellos gatos que han tenido un episodio de cistitis presenten otro durante los siguientes doce meses. Y es en la prevención donde podemos actuar de manera más eficaz. Básicamente de dos formas distintas. La primera, identificando y eliminando todas aquellas situaciones estresantes para el animal: evitar la presencia de otros gatos en caso de conflictos, estimular la actividad física y el juego (sobre todo con juguetes que le permitan desarrollar las conductas depredadoras), facilitarle lugares para ocultarse y no realizar cambios bruscos de alimentos. También es interesante colocar la bandeja de la arena en una zona tranquila, alejada de la comida y manteniéndola lo más limpia posible. (Ver la entrada Mi gato se aburre). Pueden utilizarse análogos sintéticos de feromonas faciales felinas de las que ya os hemos hablado en alguna ocasión.
La otra forma de prevención, cuya efectividad está más que demostrada, se realiza a través de la alimentación. De esta forma se consigue modificar las propiedades de la orina disminuyendo su densidad, dificultando la formación de cristales minerales y tapones mucosos y diluyendo los elementos irritantes para la mucosa. También a través de suplementos en la dieta se pueden proteger las paredes de la vejiga mediante el aporte de  ácidos grasos con efecto antiinflamatorio y de moléculas de las que son deficitarios los gatos que padecen cistitis. Es importante aumentar la cantidad de agua de la dieta, por lo que en estos casos conviene añadir alimentos húmedos en la ración diaria del gato o incluso alimentarlos exclusivamente con ellos en los casos más recalcitrantes. Eso sí, el cambio de su dieta habitual a la nueva deberá hacerse de forma gradual a lo largo de unos cuatro días.
Por último, queremos daros unos consejos para conseguir que vuestro gato beba más agua para conseguir diluir la orina:
- Colocad varios bebederos en diferentes lugares de la casa.
- Podéis añadir agua a la comida, tanto a la seca como a la húmeda. Mejor empezar poco a poco y si el gato lo acepta, ir aumentando la cantidad.
- Por supuesto, el agua debe mantenerse fresca. Habrá que cambiarla a menudo y tendrá mejor sabor si es filtrada o embotellada.
- A los gatos suele gustarles el agua corriente así que podéis hacer una fuente con un surtidor de agua de un acuario. 
- También podéis hacer cubitos de hielo con sabores, cociendo la comida del gato en agua durante unos 10 minutos. Después se cuela y el líquido se congela. Si añadís el cubito al bebedero le daréis sabor al agua.
 Centro Veterinario Travesía