lunes, 28 de enero de 2013

Historias: Hachiko, el perro fiel.

Hoy vamos a cambiar un poco de tema. No vamos a hablar de enfermedades ni de la salud de vuestras mascotas. Tranquilos, tampoco vamos a hablar de la crisis ni de economía. Queremos contaros historias cuyos protagonistas sean, por supuesto, animales. Curiosidades del día a día, datos históricos, relatos o leyendas relacionadas con el mundo animal. Muchas seguramente ya os suenen, otras serán nuevas para vosotros. Sea cual sea el caso, esperamos que las disfrutéis.

¡Empecemos el viaje! Coged una máquina del tiempo, la que prefiráis, y marcad la siguiente fecha: 1924. Destino: Japón.

Comenzamos con esta historia, ya que personalmente, nos parece una de las más entrañables y quizás de las más famosas del mundo entero. Vamos a hablar de...
¡Gozilla!
No, es broma. En realidad hablaremos de un perro muy especial. Un perro llamado Hachiko.

La historia de Hachiko, no siendo ni la única ni la más reciente protagonizada por un perro, es una de las más famosas. Quizás muy influida por la cultura japonesa y su respeto ancestral hacia la naturaleza.
Hachiko de mayor.
Hachiko era un perro de raza Akita. Le pusieron ese nombre por la forma de sus patas, las cuales estaban levemente desviadas formando la letra japonesa del 8 (""), leída como "Hachi".

Hachiko era un precioso cachorro cuando lo compró el profesor Eisaburo Ueno, que daba clases en la universidad de Tokio, para regalárselo a su hija. Pero pronto ellos dos se harían grandes amigos.

Al poco tiempo de tenerlo en casa, comenzaron una rutina. Todas las mañanas, Hachiko despedía al profesor en la puerta de su casa cuando éste iba a la universidad. Y todas las tardes iba a recibirlo a la estación de tren de Shibuya, una de las más transitadas de todo Japón. Así, día tras día, mes tras mes. Dicha rutina no pasó desapercibida entre vecinos y viajeros de la estación, que se encariñaron con la extraña pareja.

Monolito de Hachiko en la tumba
 de su amo.
Pero todo cambió el 21 de mayo de 1925. El profesor Ueno moría de una hemorragia cerebral mientras daba clase en la universidad. Hachiko, fiel a su rutina, fue a esperar a su amo. Pero éste nunca volvió. Hachiko lo siguió esperando, en el mismo sitio, todos los días, el resto de su vida. Fue cuidado por los vecinos y comerciantes de la estación que le apodaron "El perro fiel". Falleció 9 años después, el 7 de marzo de 1935. Vivió lo suficiente para ver cómo en el mismo lugar donde esperaba se erigía una estatua en su honor. El cuerpo de Hachiko fue disecado y se  conserva en el Museo de Ciencias Naturales del distrito de Ueno (Tokio). También levantaron un monolito en su honor a los pies de la sepultura de su dueño con la inscripción: "El perro fiel, Hachiko"

Hoy en día se sigue recordando su historia. Muchos comics japoneses o mangas, series de dibujos y videojuegos hacen referencia a él. También en el extranjero. En agosto de 2009 se estrenó el remake estadounidense de la película "Siempre a tu lado, Hachiko". Protagonizada por el actor Richard Gere. Trata la historia de Hachiko y su relación con el profesor, aunque la acción se desarrolla en Estados Unidos.
La seria animada Futurama, en uno de sus episodios, hace referencia a Hachiko. Cuando el protagonista Fry desaparece, su perro lo espera durante años hasta ser sepultado por un desastre natural, permitiéndole volver a la vida en el futuro.

Sin duda un gran ejemplo de cariño y lealtad animal.
Hasta aquí llegó la historia. Esperamos que os haya gustado.
Un saludo.
Centro Veterinario Travesia


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